viernes, septiembre 01, 2006

BATIR LA COLA



“La otra noche te esperé
bajo la lluvia dos horas,
mil horas como un perro,
…un perro ideal que aprendió a ladrar
y a volver al hogar para poder comer”
Andrés Calamar o Salmón




Parado en las patas traseras o en suspensión, brincando como una pelota en los contornos difusos de tu cuerpo borrascoso, intentando sobornarte, siempre, esperando despertar la pasión silvestre. Dos, tres, cuatro veces te empaló con la trompa babosa y tatuó dientes sucios sobre la dermis tenebrosa. Lo hago de nuevo, con instinto rabioso, me abalanzó con las garras encubiertas, sobre tu rostro chocolatinoso, volteó mi lengua muchas veces tinto, arriba, +, abajo de tus labios de fruta, fresca, siento placer al descubrirte dormida. Escuchó el latir incesante del letargo, se levantan, se acercan, se alargan mis dos triángulos peludos, llegan hacia la selvática sombra de tus senos. Sin parpadear, resurges en quimeras, apuntas tus ojos de francotirador en mi insolente presencia, quisieras morderme, acuchillarme como a un hueso de juguete, pero soy rápido, inofensivo como una bala de agua, además, pretendo cautivarte, sin importar que los gritos sigan haciendo eco en mi dignidad. Dos, tres veces, la aversión, parece un gusano en espiral, entrando por las orejas, logra espantarme. Ahora, en estampida, me desplazó como un demonio ciego, arañó las baldosas, estrelló mi trompeta contra mi siempre lista casita de cartón. Sin ti, me sentaré a contar estrellas negras, sacaré unas cuantas pulgas de mi andrajoso cuerpo, daré cuatro, tres, dos o más vueltas que un trompo, antes de acostarme, pensaré en nos, puedes estar tranquila, radiante, cuando el despertar llegue en el cantar loco de los gallos, volveré a batir la cola.


Posdata: El tema líneas arriba (Mil Horas), de la Banda “Tipicos”, hace parte del homenaje “Cantando al salmón”, un reconocimiento exquisito al Calamaro Querido¡, 2006… ¡Larga vida al gran salmón!!!