lunes, diciembre 24, 2012

|VIDEO| Doima se levanta contra Anglogold Ashanti

En el municipio de Piedras Tolima, territorio proveniente de las tribus Itandaima Doima, la tradición oral cuenta que las ostras de agua dulce cobraron vida cuando una princesa indígena lloró desconsolada a orillas del río Opía, y que desde entonces sus bellas lágrimas se convirtieron en las únicas ostras en su género en la cordillera de los Andes.

|Por Comité Ambiental en defensa de la Vida|


La jornada de los anti mineros de la Inspección de Doima, municipio de Piedras, comenzó desde la vereda Campo Alegre el domingo 23 de diciembre hacia las 3:00 pm. Fue una merecida fiesta social y comunitaria, llena de alegría y de vida, que contó con la participación de personas de la tercera edad, adultos, jóvenes y niños preocupados por el futuro ambiental de la región, que al igual que sus ancestros indígenas del cacique Doima, demostraron que frente a la voracidad de los ecocidas, la respuesta más efectiva es la acción comunitaria directa y decidida en defensa de la vitalidad de la madre naturaleza.

Desde la plaza principal de Doima, o desde las fincas alejadas o desde las viviendas aledañas, desde la margen izquierda del Río Yuma, Rio Amigo, Rio Magdalena, llegaron vecinos de varios lugares del municipio, en su inmensa mayoría ciudadanos comunes y silvestres, también delegados del consejo municipal, autoridades de la alcaldía, agricultores, pequeños, medianos y grandes hacendados del gremio arrocero y ambientalistas del Tolima, entre otros.

Llegaron a pie, a lomo de mula, en bicicleta, en carro, en moto, llegaron con algunas gotas de lluvia en sus caras, pero firmemente movilizados por un sentimiento que nace en el fondo del alma y de la tierra y que tiene un objetivo honesto y vital: oponerse al plan macabro de Anglogold Ashanti que pretende establecer en las veredas de Cabras, Camao y Pantano, el sistema de lixiviado del oro de las rocas molidas que van a traer de Cajamarca.

Los ciudadanos y vecinos del municipio de Piedras, le madrugaron a una de las multinacionales más contaminantes del planeta, Anglogold Ashanti. Desde muy temprano los pobladores rurales tenían instalados carteles pedagógicos en varias viviendas, tiendas y fincas, que se mezclaban entre la alegría navideña y alertaban sobre el historial de muerte y desolación que la megaminería deja tanto en el tejido social comunitario, como en las superficies cultivables y en los adentros de los nacimientos de agua.

Los doimunos decidieron pasar de la contemplación pasiva a la movilización consciente y decidida. Lo que están defendiendo es su espacio vital, el territorio donde germinan las esperanzas cotidianas del acontecer campesino. Lo que están defendiendo es la función vital de un rio como el Opia, principal corriente del municipio, que además de cumplir la función abastecedora de aguas para el acueducto municipal, el riego de praderas y cultivos, principalmente de arroz, también transciende por su utilización como abrevadero para el ganado, como sitio de recreación, como lugar de pesca, y como hogar de las únicas ostras de agua dulce que todavía sobreviven en el país de las locomotoras minero-energéticas.




Fotografías: Laura Rios.