martes, abril 09, 2013

LA NEGOCIACIÓN DEL CONFLICTO ARMADO NO ES LA PAZ SOCIAL


“La paz tiene un precio, la burguesía se niega a pagarlo”


Los compañeros y compañeras de LA RED CONTRA EL HAMBRE Y LA POBREZA saludamos el proceso de negociación que se ha abierto entre el gobierno y una parte de la insurgencia, este es un anhelo de inmensa mayoría de los colombianos, que en los últimos 60 años hemos padecido un conflicto armado interno sin resolución a favor de una de las partes, y que en el transcurso del tiempo ha alcanzado niveles de degradación qué parecían impensables. El pueblo colombiano ha llevado la peor parte, siendo objeto de masacres y desplazamiento por parte de los paramilitares y el estado, en su afán de impedir cualquier respaldo social a los procesos insurgentes. Debemos tener claro que una cosa es la negociación del conflicto armado y otra la construcción de la paz, proceso en el cual los trabajadores, campesinos estudiantes, indígenas, afrodescendientes ciudadanos y  del país  debemos participar activamente.

Los diálogos de paz entre el gobierno y la insurgencia, han planteado una agenda que no cuestiona el modelo económico basado en la concentración de la propiedad de la tierra y de la riqueza por parte del gran capital, donde la cuestión agraria queda limitada a la titulación de baldíos en las zonas de colonato. La intencionalidad del gobierno con la negociación es la de adaptar el campo a las necesidades de inversión del capital financiero, excluyendo a los campesinos sin tierra y a los pequeños propietarios de la Región Caribe. Una negociación del conflicto armado de esas características, no traería la tan anhelada paz social, y por el contrario dejaría latente conflictos históricos-estructurales sin resolver en el seno de la sociedad colombiana tales como la concentración de la riqueza, a ello se agregaría la destrucción del medio ambiente por la explotación sin control de los proyectos energéticos y mineros, que traen consigo graves consecuencias, como la contaminación del agua y el medio ambiente.

Mientras se habla de paz se descarga sobre los hombros de los trabajadores  la reforma tributaria, impulsada por el Gobierno Nacional que exime a los empresarios del pago de los aportes parafiscales, dejando sin presupuesto a instituciones tan importantes como el Sena , el Icbf , y las Cajas de compensación, complaciendo sin medida a la clase dominante con la excusa de crear empleo, esta reforma perjudicara a los miles de jóvenes trabajadores que acceden a educación técnica en el SENA, a millones de niños y niñas que se benefician de los programas del Bienestar Familiar; Continúa el caos en la salud, con los paseos de la muerte y los recursos de esta se destinan a la especulación financiera, la ley de víctimas es letra muerta, porque los usurpadores de tierra, asesina a los campesinos que reclaman sus tierras. 

La opción de los pobres es continuar levantando nuestras banderas de lucha, organizarnos  y movilizarnos, para cambiar este modelo de hambre y de muerte.