martes, mayo 21, 2013

SÚBASE AL BUS DE LA CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA


|Por Estudiantes UN|

¿Usted no decide sobre el rumbo de su carrera?, ¿nadie le consulta sobre la orientación y del bienestar universitario?, ¿no entiende los conflictos que se manifiestan en la universidad?, ¿cansado de profesores mediocres y autoritarios?, ¿no encuentra financiación para sus proyectos de investigación?, ¿la administración universitaria no conoce ni tiene en cuenta sus problemas e inquietudes políticas o académicas?, ¿le han preguntado sobre el Hospital universitario?, ¿quiere que le roben terrenos a la universidad a cambio de edificios?

SÚBASE AL BUS DE LA CONSTITUYENTE UNIVERSITARIA

¿Qué es la constituyente?

Es expresión de la autonomía universitaria; es la propuesta para constituirnos como comunidad de sentido que se apodera, desde todas las expresiones de la vida universitaria- de su propio espacio y territorio. Defendiendo nuestro campus para la fiesta, para el amor, pero también para la academia, el debate y la acción política. Es la posibilidad de construir la participación directa en las decisiones que nos afectan. Es la concreción de un nuevo gobierno universitario que consulte nuestras necesidades y expectativas frente a la construcción de nación y de la misma universidad.

¿Para qué?

Para incidir en las decisiones políticas y académicas que definen la orientación y el futuro del alma mater; Para construir un modelo de academia, investigación y extensión que proyecte un modelo de país diferente; Para que participemos y decidamos el rumbo histórico de nuestra universidad y desde ahí el aporte a la paz y al crecimiento soberano de nuestro país

¿Cómo lo hacemos?

Recogiendo los insumos que ya se han desarrollado en el programa mínimo de los estudiantes, pero atendiendo la situación particular de nuestra universidad y nuestras carreras; Organizándonos en mesas de discusión que concreten los mecanismos de convocatoria a toda la comunidad universitaria

¿Por qué una constituyente universitaria?

Porque la antidemocracia, el autoritarismo y el dogma del pensamiento único neoliberal se han tomado la dirección de la universidad, porque esas tendencias se han constituido en una idea generalizada de lo que debe ser la academia y la ha puesto al servicio de multinacionales y empresas privadas, al servicio de la corrupción doméstica y los negocios de una burocracia enquistada en las directivas que están usando la universidad como su rueda de negocios y su feudo particular.

Los que tenemos el privilegio de acceder a la educación superior pública estamos cada vez más apretados económicamente y a pesar del mercado de ilusiones que nos promete más ganancias entre más cartones y títulos, se nos oculta el hecho de que nuestro atraso tecnológico y científico impide la vinculación de todos los profesionales a la producción. Y los que se vinculan lo hacen al servicio de la explotación y el saqueo de nuestra tierra y nuestra gente.

Hoy se discuten los problemas de la guerra y la paz, nuestro país requiere actividad, inteligencia. La paz no es un problema entre las insurgencias y el gobierno de turno. La paz y la guerra son  problemas de todos nosotros y envuelven a las generaciones venideras.

Como intelectuales, como afortunados en un país que confía en nosotros, tenemos que hacer nuestro aporte expresando la universidad como debe ser un país en paz, libre, soberano donde la paz sea justicia, salud, educación, ciencia, arte. Un país para todos y no para las ganancias y la buena vida de unos pocos. La Universidad Nacional de Colombia como conciencia crítica de la nación, como escuela de democracia para el país requiere de sus integrantes pensamiento y acción; academia y cultura; investigación vinculada a la realidad del país en que vivimos. Y para lograrlo es necesario que participemos en el gobierno universitario, en la definición de las decisiones que nos afectan a todos y al rumbo de nuestra universidad.

¿Qué universidad queremos? Una al servicio de multinacionales, bancos y empresas privadas?, ¿Una que fomente la exclusión, la marginalidad, la invisibilización de los problemas?, ¿Queremos una universidad donde la crítica y el cuestionamiento sean criminalizadas y pretendan sacarlas del campus?, ¿queremos una universidad que al fomentar la exclusión, la miseria y el saqueo, fomenta la guerra?. O ¿queremos una  que aporte a la solución de los problemas del país y su gente? Una universidad con democracia, participación, gratuidad, autonomía, libertad, calidad académica, financiación estatal, (todo contenido en los seis puntos del programa mínimo de los estudiantes colombianos) y que aporte al rumbo de la nación para hacerla prospera y soberana.

De modo compañeros que hacemos un llamado a ubicarnos en la condición de nuestra universidad y nuestro país y a asumir con decisión el gobierno de nuestra propia casa.

Lunes, 20 de mayo de 2013.