viernes, junio 07, 2013

Declaración Política V Marcha Carnaval en defensa de la Vida y el Agua



Declaración Política
POR EL DERECHO A LA AUTONOMÍA TERRITORIAL, LA DEFENSA DEL AGUA, LA VIDA Y LA SOBERANÍA ALIMENTARIA


Hoy 5 de junio, en la 5ª Marcha Carnaval, nos expresamos como movimiento regional, ambiental y campesino del Tolima, Huila, Quindío y Cundinamarca. Hoy ratificamos nuestro compromiso de seguir aportando a la construcción de propuestas alternativas, frente a éste modelo de desarrollo que ha llevado al planeta entero a una crisis ambiental, social, económica y política sin precedentes, que pone en riesgo la expresión de la vida en todas sus manifestaciones.

La crisis pretende ser resuelta a través del incremento descomunal de actividades depredadoras, pasando por encima de los derechos de la naturaleza y de las comunidades. Una vez más, somos los países dependientes y dominados políticamente quienes tenemos que aceptar las directrices de los grandes centros de poder económico del mundo, sin importar que este modelo haya demostrado, históricamente, su esencia de inequidad, injusticia y privilegios para las castas dominantes. El gobierno de Santos ha asumido de forma lamentable esos lineamientos; todos ellos manifiestos en su disposición a mantener la locomotora minero-energética, entregando el territorio patrio para el enriquecimiento de las multinacionales, irrespetando las autonomías locales y regionales, despojando de sus bienes y su cultura a los colombianos más débiles; convirtiendo en mercancía los bienes perennes y vitales de la biodiversidad y arremetiendo contra el derecho de las presentes y futuras generaciones a un ambiente sano.

No se requiere mucha imaginación para prever la apocalíptica depredación que dejarían en nuestros territorios los proyectos minero-energéticos. Cráteres en vez de montañas; desiertos en vez de biodiversidad; agua escasa y contaminada en vez de fuentes cristalinas; polvo de explosiones en vez del aire puro de un bosque. No menos grave la concentración y extranjerización de tierras que ya está ocurriendo; la afectación sistemática de la soberanía alimentaria; la descomposición social, la pérdida de la cultura campesina y el incremento de la corrupción y tráfico de influencias que serán nuestro pan de cada día. Todos-as tendremos que pagar esas terribles consecuencias, si no somos capaces de detener ésta barbarie socioambiental, que ya cuenta con leyes, códigos y decretos que buscan legalizarla subestimando sus impactos, y que llega acompañada de una agresiva campaña mediática y política que justifica esta demencia bajo el falso ideal de progreso.

A las comunidades y pueblos del Tolima y Colombia nos corresponde asumir el liderazgo en la defensa del territorio y de los bienes comunes de todos los colombianos. Este camino ya lo han iniciado los santandereanos en la defensa del páramo de Santurbán contra la multinacional Eco Oro; los indígenas Wayúu en la Guajira, que lograron detener el desvío del río Ranchería, pretendido por las multinacionales del carbón BHP Billinton, Strata y Anglo American; también lo han hecho los campesinos del Páramo de Pisba que sacaron la maquinaria de la Hunza Coal, empresa minera carbonífera. Los huilenses, hermanos del Tolima Grande y del río Magdalena, siguen enfrentado sin miedo la construcción de la hidroeléctrica del Quimbo, en medio de una profunda represión; los indígenas del Cauca continúan dando muestras ejemplares de la defensa de la Pacha Mama o Madre Tierra. Todo el país consciente se moviliza de manera masiva y solidaria en defensa de la naturaleza, entendida como bien común indispensable para la sustentabilidad presente y futura de la vida en el planeta.

La movilización de caficultores, transportadores de carga, cacaoteros, lecheros, paperos y arroceros arruinados por las políticas de libre comercio que agencia el Estado Colombiano en contra de sus propios ciudadanos, demuestran una vez más, que se legisla en beneficio particular y contra el interés general. Si queremos una sociedad en paz, es necesario organizarnos, unirnos y movilizarnos para cambiar el signo de las políticas públicas y orientaciones económicas y sociales del país. De no ser así, se estarán gestando miles de conflictos sociales, territoriales y ambientales, que robarán la posibilidad de futuro para nuestros hijos.

Los objetivos logrados hasta el momento son producto de la inquebrantable decisión colectiva de enfrentar la cultura de muerte que nos imponen desde el gobierno central, cuyas políticas vulneran la participación ciudadana, la soberanía comunitaria y las autonomías territoriales. Necesitamos seguir avanzando de unidos en la edificación de una nueva forma de relación con la naturaleza, respetando sus ciclos y coadyuvando a mejorar las posibilidades de vida digna de nuestras gentes.

Los aquí presentes en ésta gran corriente de vida, exigimos al Estado Colombiano, a través de las autoridades competentes lo siguiente:

•Cancelar inmediatamente los títulos y proyectos mineros que se encuentren superpuestos sobre todos los ecosistemas estratégicos del Tolima y el país, como es el caso de las zonas de páramo. En consecuencia anular específicamente el proyecto La Colosa, que tiene 50 hectáreas sobre el Complejo de Páramos de los Nevados.

•Aplicar el “principio de precaución” de manera inmediata frente a todas las licencias y proyectos en el Tolima y el país que se desarrollen sobre cuencas hidrográficas, zonas productoras de alimento y recarga de acuíferos.

•Establecer una Mesa de Interlocución directa con el Gobierno Nacional sobre la base de defender la vocación productiva y los ecosistemas estratégicos del departamento del Tolima, con participación directa y decisiva de las comunidades.

•Derogar los decretos 933, 934 y 935 del Ministerio de Minas por negar el derecho a la autonomía territorial, colocando al servicio de las empresas mineras extranjeras y nacionales los derechos de las comunidades a decidir el presente y futuro de sus territorios.

•Revisar todo el ordenamiento territorial del país bajo criterios de sustentabilidad ambiental, autonomía alimentaria y vida digna de los pueblos y comunidades tanto rurales como urbanas.

Hacemos un llamado a todos-as los ciudadanos del Tolima, Colombia, América Latina y el mundo, a acompañar y hacer parte de ésta lucha por la defensa del derecho a un ambiente sano para las presentes y futuras generaciones. Los tolimenses queremos un desarrollo propio sustentado en la reactivación y fortalecimiento del sector agrícola, pecuario y ecoturístico; protector de cuencas hidrográficas y montañas, biodiversidad, paisajes e identidad cultural. Queremos un Estado que garantice al campesinado un apoyo efectivo; a los pueblos indígenas y afro descendientes el respeto por la visión ancestral; a los trabajadores de la ciudad y el campo la dignificación del trabajo; a los estudiantes una educación pública de calidad y a las mujeres, niños y jóvenes los espacios necesarios para que sean constructores decisivos de las nuevas territorialidades.

Desde este marco nos convocamos a:

•Fortalecer la participación y control ciudadano frente al tema ambiental y agrario.

•Fortalecer y apoyar de manera crítica, autónoma y comprometida la gestión de control que adelantan CORTOLIMA, varias Personerías Municipales lideradas por el papel de la Personería de Ibagué, y la Contraloría Nacional frente a los proyectos minero-energéticos.

•Convocar a la conformación de un movimiento regional amplio y democrático para defender la autonomía territorial y decidir el tipo de desarrollo económico-social que requiere la región.

•Organizar un proceso permanente de formación, movilización y organización social y ambiental, para enfrentar la cultura asociada al modelo extractivista.

•Rechazar de manera enfática y decidida el proyecto de La Colosa, el proyecto de la Compañía Minera de Ataco, de Mineros S. A. sobre la cuenca del río Saldaña y los proyectos mineros y energéticos del Norte y Sur del Tolima.

•Prepararnos para la realización de un Paro Cívico Regional que se constituya en dique infranqueable frente a la megaminería a cielo abierto y los grandes proyectos energéticos.


COMITÉS AMBIENTALES EN DEFENSA DE LA VIDA, EL AGUA Y EL TERRITORIO.

Comité Ambiental del centro del Tolima
Comité ambiental y Campesino de Anime y Cajamarca
Comité ambiental provincia de los nevados, zona Norte del Tolima
Comité ambiental sur del Tolima
Comité Ambiental Doima
Comité ambiental en Bogotá, Campaña de solidaridad con las luchas del Tolima.

Ibagué, junio 5 de 2013. 5 Marcha Carnaval. Parque Murillo Toro.