sábado, junio 15, 2013

ENTREVISTA CON LA FULMINANTE


  http://nadiagranados.com/  - Por: Bruma.
Si estás a punto de estallar toda la rabia y la impotencia acumuladas, revienta, sublévate gratis, tu leche libertaria la pondrá resbalosa. En la calle del pecado recibe sin miedo una chupada antimperialista, la reina del under, destapa las cañerías del olvido, calienta las conciencias colectivas, es una sudaca indomable y erótica que invade la realidad para denunciar a los que oprimen y para exhibir sin pudor sus crímenes de estado. La Fulminante se arriesga a entregar más, despierta inconformidad sin control y detona sensibilidades insurrectas con su cuerpo mestizo y su voz combativa. Su arte radical, es un legado fraguado desde la comunicación popular, incendia las formas de resistencia cultural más allá de lo que se registra aquí. 

Salmón Urbano: ¿Qué es lo que más disfruta de su proyecto y a quiénes impacta? 
La Fulmi: Trabajo con imágenes de mi cuerpo usando como herramientas principales el video y la performance, a partir de la reinterpretación de códigos y de signos. Entiendo la percepción del espectador como algo que está mediado por la manera en que hemos aprendido a leer la “realidad” en occidente a través de imágenes audiovisuales. 

No sabría decir a quien impacta mi propuesta, las respuestas son variadas, usualmente son apasionadas, es decir, o les gusta mucho o les disgusta mucho. Hay mujeres que se identifican con lo que hago como hay otras a las que les disgusta y no entienden de qué va. Es muy variada la reacción. 

Lo que más disfruto es la posibilidad de choque, de reventar algo en las mentes ajenas, creo que muchos de los cambios radicales en las personas se dan cuando se exponen a experiencias extracotidianas, creo que las intervenciones en espacio público (calle.web), tienen ese poder de producir un extrañamiento, que puede evolucionar hacia una respuesta de empatía o de desagrado. Eso es incontrolable.

SU: ¿Cómo nace su proceso creativo y cómo se construye hasta hoy?
LF: Comencé a trabajar en radio con un colectivo llamado Somos Sudacas, haciendo humor político por medio de mezclas sonoras; pero con la privatización de Inravisión se cerró el espacio que teníamos, cosa que nos motivó a rebuscarnos nuevas plataformas para la divulgación de ideas, y nos integramos más al trabajo popular desde distintos frentes, hasta la fecha seguimos cada uno aportando desde sus posibilidades. 

Luego trabajé en campañas contra multinacionales, haciendo afiches, videos e intervenciones callejeras, me interesaba apoyar el trabajo de los movimientos sociales, de la manera en que ellos lo solicitaran, y para eso exploramos diferentes formas de expresión, en especial bidimensionales. Finalmente decidí abandonar el trabajo creativo colectivo y comenzar a trabajar sola con las herramientas comunicativas que aprendí a manejar: video, performance, edición, web y escritura, usando un personaje que me facilitara la puesta en escena y me permitiera explorar diferentes formatos para decir cosas. Ese personaje es La Fulminante.

Cuando planeo mis videos mi indagación estética siempre está motivada por algo qué decir desde lo político, previamente hay un elemento que hace una metáfora, pues trabajo a partir de improvisaciones con espacios, objetos o sustancias, además de una emoción. Luego en la parte de posproducción viene el texto que va naciendo poco a poco a partir de las imágenes. En cuanto a las intervenciones en vivo hay unas estrategias que repito, que siempre son las mismas, lo que cambia es el lugar, y en este caso también van enlazadas las intenciones estéticas y discursivas.

SU:¿Cuáles han sido los escenarios que la han fortalecido más? ¿Por qué hacer sus intervenciones en la calle y en espacios no convencionales? 

LF: Todos los escenarios me fortalecen y cada vez que actúo aprendo algo. Cuando he sido extrajera por ejemplo, me hago más recursiva, tengo que abrir mi lenguaje para ser comprendida de forma más amplia. Cuando hago un montaje complejo con recursos muy simples, he aprendido a ser más liviana y a resumir los requerimientos técnicos al mínimo, eso permite la posibilidad de hacerme más móvil. 

La calle me parece el espacio donde debo hacer lo que hago por más razones, pues allí nadie espera verme, todo el que se cruce conmigo va a ser un espectador accidental, y como la carga de mis panfletos es política y roja pues con más razones debe estar en las esquinas, esperando para abofetear conciencias adormecidas. 

SU: ¿Qué movimientos sociales y qué artistas admira? 
LF: Admiro los movimientos representados por la Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos, deberían ser uno solo hace rato. Admiro a Jaime Garzón, que es mi mayor inspiración y a quién considero el artista más grande que ha dado este país. También admiro mucho a mis mentores: Jose A Restrepo y Rolf Abderhalden. 

Me gustan: Débora Arango, Carlos Bonil, Wilson Díaz. Músicos: Los Meridian Brothers, Desarme, Edson Velandia, Pedro Ojeda, Juan David Castaño y todo el movimiento musical de La Distritofónica que me resulta totalmente alucinante. 

Me gustan varios grafiteros: Guache, Toxicomano, Darkas, Somos, Lili Cuca, Bastardilla. Internacionales: Bansky, Blu, La congelada de Uva, Diana Pornoterrorista; un director de teatro que se llama Castelluchi; el cine de Jodorowsky; Pasolini, Kubrick; Alí Primera, Alex de la Iglesia; el cine y la música de Emir Kusturika, Nina Hagen, Ney Matogrosso; Peaches, Prodigy, The Residents… 

Tengo influencias de Jaime Garzón, Guillermo Gómez Peña, Victor Jara, George Bataille, Gonzalo Arango, Eddie Santiago, Wilfrido Vargas, Lydia Lunch, Annie Sprinkle, Maya Deren y Richard Kern.

SU: ¿Cómo se ha vinculado a las luchas sociales y qué la motiva a continuar? 
LF: He trabajado en procesos como el TPP (Tribunal permanente de los pueblos), en campañas contra transnacionales de la mano de un sindicato muy combativo llamado Sinaltrainal y con el colectivo que mencioné antes, llamado Somos Sudacas, con quienes llevo trabajando más de 10 años y tenemos una banda de Power Mestizo, de la cual soy la vocalista y autora de la mayoría de las letras. 
Me motiva el aportar algo, creo que las apuestas que estamos haciendo muchos de nosotros de alguna manera inciden en un cambio histórico, pues no somos pocos los que desde diferentes modos de hacer estamos intentando desestabilizar las estructuras que nos oprimen. Además estudié arte en una Universidad pública, me motiva crear imágenes contundentes con las herramientas del arte que se manejar, experimentar, explorar…. y espero evolucionar en esos actos creativos, maneras de hacer, magia, intervenciones, proyectos nuevos, que puedan inspirar, inquietar y emocionar también a otrxs.

SU: ¿Puede el erotismo libertario oponerse al poder impuesto sobre los cuerpos de hoy?
LF: Creo que el erotismo libertario se opone al erotismo de la sociedad de consumo, que somete y atonta. Vivimos en un país donde la imagen de las mujeres hipersexualizadas se asocia fácilmente a una cultura pro-narcoparamilitar, una sociedad que aprende su historia viendo telenovelas; por eso la deconstrucción de esa imagen barata de una mujer hipersexualizada para crear un espectro femenino que habla en lenguas tiene mucho sentido, porque como código comunicativo enfrenta al espectador a una imagen que le resulta familiar, pero que lo vuelca hacia un discurso inesperado, un discurso rojo y radical que pretende hacerle preguntas sobre el sistema depredador contra el cual muchos nos levantamos inconformes. 

Por otro lado, la fuerza erótica que llevamos adentro es un arma incendiaria, los orgasmos, la energía sexual, son fuerzas vitales y alegres porque hacen nuestros cuerpos más atrevidos, pues las taras relacionadas con el cuerpo, impuestas por la iglesia y una sociedad que sataniza el placer, están hechas para hacer de nosotrxs seres dóciles, manipulados y asustados, junto con la hipócrita visión de que a las mujeres se nos “usa” cuando follamos, como si a las mujeres no nos gustara follar, como si eso fuera un sacrificio que hacemos por amor, matrimonio o dinero. 

Entonces, esta mujer emputada, con dientes en la vagina, provocante sexualmente y que da miedo porque tal vez come hombrecitos, tiene un cuerpo principalmente agresivo e incomodo, un cuerpo que circula a través de imágenes de video para seducir en una relación íntima con el espectador. No se puede tocar, es en todos los sentidos un espectro luminoso, lanzando por su boca sonidos en una lengua que viene del inconsciente. Luego emite una serie de ideas subtituladas mientras realiza una acción X. Es una mezcla fulminante, un acto que puede llegar a cualquier rincón del mundo donde haya acceso libre a internet, sin galerías, sin festivales…