domingo, junio 02, 2013

Kimy Pernía Domicó fue desaparecido el 2 de junio de 2001 por las Autodefensas Unidas de Colombia AUC, en Tierralta, Córdoba.



|Producciones El Retorno / Colombia|

KIMY nieto de YARÍ, el gran Jaibaná embera katío del Alto Sinú, se convirtió  para los pueblos indígenas de Colombia en un símbolo de fortaleza, rectitud, y  sabiduría ancestral. KIMY tuvo el talante y fortaleza para encabezar las  protestas contra la hidroeléctrica de Urrá, la inteligencia del dirigente para  orientar las negociaciones contra la empresa Urrá S.A, la firmeza para hacer  cumplir los acuerdos y la nobleza de buscar ante todo el bienestar para su  Pueblo. Por eso estuvo, junto al asesinado LUCINDO DOMICÓ CABRERA, al frente del Do Wa‟bura (“Adiós río”), lideró la suspensión del saqueo de los recursos naturales en su Resguardo Karagabí, enfrentó al astuto Kampunia („blanco‟) Juan Mayr, ministro del Medio Ambiente de esa época que dio las licencias para continuar con la construcción de la represa de Urra en el río Sinú,  organizó las ocupaciones del INCORA en Montería para presionar el saneamiento del Resguardo Iwagado.

La desaparición de Kimy Pernía Domicó ocurrió en junio de 2001 cuando se adelantaba el proceso de consulta interna en medio de la negociación con el gobierno nacional. Pese a la búsqueda y acciones que de inmediato iniciaron sus compañeros, nada se logró. Los Embera Katios aún recuerdan que en su momento Carlos Castaño, entonces jefe de los grupos paramilitares, justificaba el asesinato de los indígenas del Alto Sinú, porque ellos “se oponían al megaproyecto de la represa de Urrá”.

A principios de los años 90s, junto con un grupo de jóvenes líderes Embera Katío entre quienes se destacaba el asesinado LUCINDO DOMICÓ CABRERA, KIMY asume la tarea de frenar la agresiva imposición del Proyecto Hidroeléctrico Urrá. En 1995 organizó el Do Wambura (Adiós Río), una movilización de 1.000 Emberas desde el Resguardo de Karagabí hasta Lorica, primera protesta masiva y colectiva del Pueblo Embera del Alto Sinú, fruto de la cual se iniciaron las negociaciones con el gobierno y la empresa Urrá S.A. Hasta ese momento y a pesar de estar en construcción la obra, la empresa no había hablado con las comunidades Embera, los directos afectados. Kimy fue uno de los principales promotores de la conformación del Cabildo Mayor del Alto Sinú, el cual luego se dividió trayendo pesar y conflictos internos. La unión del Pueblo Embera era su fortaleza. Esto no le interesaba ni a la Empresa URRA ni a los madereros, y tampoco a todos aquellos intereses egoístas que han usufructuado las tierras y los recursos del territorio Embera. Las acciones mal intencionadas del Gobierno municipal y departamental, con el apoyo de instituciones del Estado como la División de Asuntos Indígenas del Ministerio de Gobierno y el Ministerio del Medio Ambiente, llevaron al traste la aspiración de unidad del Pueblo Embera Katío del Alto Sinú, como lo confirmó la Corte Constitucional en la Tutela que reconoció los derechos de los Embera Katío.

A Kimy se le "castiga" por su actividad en favor de su pueblo y contra Urrá S.A. Es en torno a la represa que se confabulan poderosos intereses: los latifundistas ganaderos de  Córdoba que agrandaron sus haciendas gracias a la represa; los políticos  departamentales y municipales que se comen las regalías de Urrá; y especialmente las  transnacionales de la electricidad: la estadounidense Reliant que compró inicialmente  las electrificadoras de la Costa; Unión Fenosa, española que le compró a Reliant;  finalmente Enron y AES Corporation que junto con Unión Fenosa aspiran a quedarse  con ISAGEN y ser los propietarios definitivos de Urrá.

Este sarra (dirigente tradicional embera)  quedará para siempre en la memoria de las futuras generaciones indígenas como  el hombre sabio y luchador que defendió con su palabra y su obra los derechos  de su pueblo.

Entrevista a Kimy Pernía Domicó. Esta entrevista se realizó durante todo el mes de Marzo del año 2001. Esta no fue revisada por Kimy. Es por eso que sólo publicamos unos apartes.  Seguramente hay muchos errores en las palabras en lengua embera, pues las  transcribimos tal como las oímos. Se cortan del texto muchas repeticiones que  Kimy acostumbraba a hacer hasta darse cuenta que uno estaba entendiendo.  Igualmente se le cambian algunos giros a las frases para que se entiendan mejor en español. Estas intromisiones que hacemos no le quitan nada a la entrevista  original. En un futuro esperamos reproducir la entrevista original, pues es un  documento muy valioso, ya que Kimy es, según nuestro criterio, uno de los últimos embera katío que mejor entendió a su gente. Esperamos que este texto  llegue hasta sus captores y no priven más de la libertad a este hombre que hoy, más que nunca, lo necesita su pueblo.

Efraín Jaramillo J. (Agosto de 2001)
Entrevista completa: