jueves, junio 13, 2013

UNA OPINIÓN DESDE EL “LUGAR PLURAL DEL PENSAMIENTO Y TERRITORIO DE PAZ” QUE ES LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA

ACERCA DEL COMUNICADO DEL CONSEJO ACADÉMICO DE LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA


Este texto, transido de amor patrio, nos convoca a colaborar con las directivas de la Universidad (y con la fuerza pública) en el propósito de convertir la institución en un territorio de paz, a fortalecer la democracia, a promover la tolerancia y la convivencia (¿?). Asume la validez del embuste oficial de las llamadas “competencias ciudadanas” y se figura que el llamado Observatorio de Derechos Humanos que desde hace algún tiempo ocupa un espacio en la Universidad, ha servido para algo. Se rechazan en dicho documento los llamados “actos vandálicos e intimidatarios contra la comunidad universitaria”, propiciados por algunos encapuchados. Asimismo se considera inaceptable que, mediante grafitos, le endilguen a algún directivo la repudiable condición de ser supuestamente “ESTALINISTA”. Se pide respeto por el patrimonio universitario (por los bienes muebles e inmuebles específicamente) aseverando que “lo público es sagrado”. Claro, a continuación, tímidamente, dicen que no comparten que “la Policía Metropolitana de Ibagué y el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), haya hecho uso desmedido de la fuerza”. Es decir, les piden que golpeen, pero con cuidado, para no dar “origen a maltrato y detenciones arbitrarias”. Las detenciones deberían ser bien hechas, ajustadas al “derecho”, como lo establecen las normas y lo recomiendan los asesores jurídicos de la institución, para ello, “la Universidad del Tolima fortalecerá las medidas de seguridad, para garantizar la sana convivencia, la normalidad académica, el cuidado de su patrimonio, el respeto por los valores y los derechos de toda la comunidad universitaria”. 

Repudio el irrespeto al tractor, al bus y al funcionario que groseramente llamaron “estalinista”, pero no creo que lo público sea sagrado, como tampoco creo que la propiedad privada sea sagrada. Estas son mitologías burguesas al igual que la idolatría que se da al Estado. Tampoco creo que debamos ayudar y proteger a la policía, como lo pidió el comandante que les ayudó a redactar el comunicado...

Toda esa cháchara patriotera, así como todo eso del "territorio de paz", del "fortalecimiento de la democracia", de la promoción de la "convivencia y la tolerancia", así como los llamados observatorios de derechos humanos, las tales "competencia ciudadanas", y demás temas tan publicitados, deberían dejar de ser retórica y constituirse de verdad en asuntos de praxis política cotidiana. No deben las directivas ampararse en estas retóricas intrascendentes y, por el contrario, dar ejemplo permitiendo la auténtica democratización interna de la Universidad. Impedir la continuidad de farsas como esa de la supuesta "elección" de decanos acomodaticios a los intereses de quienes ostentan el podercito. 

El lema de la Universidad del Tolima, debería dejar de ser “Dios y patria”, como el de los policías, para empezar a convertirse, de verdad, en un territorio de paz y de pluralismo ideológico.

JULIO CÉSAR CARRIÓN CASTRO 
Director Centro Cultural