martes, septiembre 10, 2013

Foro sobre el posconflicto se realiza en Ibagué, Tolima



|Por Nelson Lombana Silva|


(Ibagué, septiembre 10 de 2013) Se realizó ayer en el centro de convenciones “Alfonso López Pumarejo” de la ciudad de Ibagué, Tolima, el primer foro sobre posconflicto organizado por una cadena radial.


Participaron del evento personalidades de izquierda, socialdemócratas, liberales, militares en retiro y ultraderechistas. Cada quien fijo su posición sobre lo que sería Colombia después del conflicto social y armado que vive el país por más de cincuenta años.

Entre los penalistas presentes figuraron: Alfonso Gómez Méndez, Antonio Navarro W, Horacio Serpa Uribe, Iván Cepeda Castro, el general retirado Manuel José Bonet Locarno, general retirado de la policía Luis Alberto Gómez Heredia, Roy Barreras, Sigifredo López Tobón, José Obdulio Gaviria Vélez y Natalia Espringe, ésta última que se presentó como moderadora, pero terminó debatiendo en defensa de la extrema derecha y de Radio Castaño Nacional (RCN).

Lo interesante del evento fue la conclusión de que la paz no es solamente el silenciamiento de los fusiles, sino producto de cambios estructurales. Se dijo igualmente, que había solamente dos caminos para acabar con el conflicto: Uno, arrasando con el otro, que es la propuesta del primo del tristemente célebre narcotraficante Pablo Escobar Gaviria, José Obdulio y la otra es a través del diálogo, la reconciliación y los cambios estructurales, propuesto entre otros por el representante a la cámara Iván Cepeda Castro.

La instalación del evento estuvo a cargo del gobernador Luis Carlos Delgado Peñón, quien señaló que Colombia no está preparada para la paz. “Mejor aún, dijo: Colombia está mal preparada para la paz; cincuenta años preparados para la guerra, el pueblo no cree en su clase dirigente, en sus gobernantes, porque les ha quedado mal”.

Dijo el gobernador que la única manera de conquistar “a la comunidad era a través de la inversión social, la rectitud y la honradez en el ejercicio de las funciones públicas”.

“La concepción de paz para el Tolima es bien diferente sobre la concepción de paz que puedan tener los amigos de la costa Atlántica o de Nariño. Necesitamos construir en nuestra región el concepto de paz y el primero que sería el común denominador para toda Colombia es buscar el equilibrio social”, dijo.

Agregó: “No podemos entender que un país hable de paz cuando tantos millones de colombianos están en la pobreza absoluta; no podemos entender cómo en un país el sector del campo, la Colombia rural, se haya abandonada a tal extremo que hoy mismo se ve a través de la protesta social que han hecho los campesinos de Colombia, que han recibido la solidaridad total del pueblo colombiano”.

El gobernador criticó duramente la centralización de los recursos económicos en Bogotá y la descentralización de las múltiples responsabilidades. En ese aspecto destacó el gobernante para la paz es la autonomía regional. “Tenemos siempre que viajar a Bogotá, dos o tres días por semana a reclamar presencia nacional en nuestras regiones”, señaló.

Alfonso Gómez Méndez, ministro de justicia, dijo al referirse sobre el posconflicto: “Yo en eso sin embargo, tendría una pequeña disidencia; yo pensaría, más o menos, trasladando lo que algún campesino chaparraluno dijo cuando le preguntaron que qué opinaba él sobre la pena de muerte y él decía: Pues que la quiten”. Agregó: “Yo creo que el posconflicto es ya; yo creo que el posconflicto tenemos que trabajarlo ya”.

Dijo el doctor Gómez Méndez que Colombia sigue siendo un país de desplazados. Una reflexión del ministro de justicia es por qué nos matamos los colombianos. En ese sentido, señaló que “las víctimas siguen siendo los hijos de los pobres como soldados o como guerrilleros”.

Sobre el conflicto hay que superarlo dijo el doctor Gómez Méndez “por la vía de la negociación y por la vía del diálogo. Vuelvo a Darío Echandía cuando él decía que los pueblos se entendían echando plomo o echando lengua y era mejor que se entendieran echando lengua”.

Horacio Serpa Uribe, dijo que era necesario comenzar por el tema de la reconciliación desde la región, por cuanto quienes van a regresar al campo son los desplazados, los miembros de la insurgencia, los soldados y los policías. Llamó a respaldar los diálogos de la Habana y dijo que era vital para aclimatarla las grandes reformas, empezando por el campo.

Antonio Navarro Wolf, dijo que son varias las cosas necesarias para hacer la paz, pero se refirió a una en concreto: ¿Qué va pasar con las áreas donde ahora son ocupadas por la insurgencia, el 18 por ciento de los municipios del país. “Otros ocuparan esos sitios”, dijo. “De todas las áreas donde se han desarmado y dejado las armas grupos guerrilleros o de otras naturaleza, otros han ocupado eses lugar”.

El general Manuel José Bonet Locarno dijo que era importante apoyar el proceso de paz gústenos o no nos guste. “Podemos describir el posconflicto como aquel período de tiempo en un territorio determinado donde un Estado afectado intenta lidiar y trata de resolver las secuelas que deja un conflicto o un estado de confrontación bélica, más o menos prolongado, esta confrontación puede suceder en el marco de una guerra internacional, de una guerra civil o de enfrentamientos internos limitados en intensidad, pero prolongados en el tiempo como sería el caso de Colombia”.

Iván Cepeda Castro, representante a la cámara, dijo que no le gusta el tema posconflicto, prefiere hablar de posguerra. “No estoy de acuerdo con el capitalismo”, dijo. Sobre los diálogos de la Habana, Cepeda Castro habló de la profunda desconfianza que hay entre las partes. Dijo que esa postura no era gratuita. “Ha habido muchas traiciones de lado y lado en todos estos procesos”, señaló.

Dijo que era necesario que las partes fueran desactivando poco a poco el conflicto. “Eso es posible. Eso es posible. Es posible acciones humanitarias. Es posible pedirle a la guerrilla que siga liberando unilateralmente a gente que tiene en su poder, como lo ha hecho y puede hacerlo más. Es posible pedirle a las fuerzas militares que les entreguen a la guerrilla y al Estado Colombiano la información dónde están los muchachos y las muchachas que han muerto en el conflicto y los entreguen a sus familiares para que tengan un entierro digno. Eso es posible hacerlo”, dijo.