jueves, septiembre 05, 2013

|PARO AGRARIO| KEEVEN STEVEN, ESTUDIANTE DE SOCIOLOGÍA UT AGREDIDO POR LA POLICÍA NACIONAL CON AYUDA DE SU PADRE



“No hay que dejarnos acobardar por los montajes de la policía”: Estudiante UT.

|Por Nelson Lombana Silva|

(Ibagué, septiembre 5 de 2013) Otro de los doce estudiantes colocados vulgarmente en un cartel por la policía metropolitana de la ciudad de Ibagué para ser exhibidos como trofeos de guerra y dura represión, es Keeven Steven Alzate, estudiante de sociología, cuarto semestre.

No estuvo en el mitin. Sin embargo, viene siendo sometido al escarnio público y a que sea víctima de un montaje por cuanto la policía por intermedio de su comandante, coronel Germán Bustamente, viene ofreciendo hasta 5 millones de pesos para la persona que ayude a judicializar a estudiantes de la universidad del Tolima, como quien dice: Para falsos positivos si hay dinero en cantidades industriales.

Lo terrible del estudiante Keeven Steven es que fue botado de su casa por su padre calificándolo de guerrillero y terrorista. Incluso, arengó a 20 policías para que lo golpearan y él personalmente ayudó a hacerlo.

No le creyó la versión de su hijo, ni de su esposa. Se dejó creer de los polizontes y arremetió al parecer violentamente contra su propio hijo, contra su propia sangre.

Keeven Steven tiene clara la problemática del pueblo colombiano, la justa lucha de los campesinos, trabajadores de la salud, los estudiantes. De igual manera, la incapacidad del gobierno Santos para resolver la problemática, no teniendo otra alternativa que acudir al terrorismo de Estado, es decir, a la represión violenta. Por eso señala el estudiante de cuarto semestre de sociología que no hay que dejarse acobardar por los montajes de la represión oficial, en este caso la policía. Hay que seguir adelante con la lucha.

La página web: pacocol.org recogió en exclusiva su testimonio: 

-          ¿Qué le ha pasado a usted después del escándalo de la quema de unos CAI en la ciudad de Ibagué, Tolima?

Respecto a las quemas de los CAI y las consecuencias, dado que la policía presentó unas fotografías que acusaban a doce estudiantes de la universidad del Tolima. Son fotografías que en primer momento muestran a estudiantes que no están delinquiendo. Por ejemplo, la foto en la que yo supuestamente aparezco yo estoy caminando. Si esa foto es mía corresponde a una marcha.

Hay también otros estudiantes que salen en una forma que nada tienen que ver con el conflicto, hay un estudiante que tiene una cámara en las manos porque es periodista de la universidad.

Con base en eso, mi imagen se vio perjudicada, no tanto por el señalamiento sino porque mi papá se creyó el cuento y parte de la sociedad; yo ya quedé en mi barrio como un guerrillero, como un criminal, como un terrorista.

El día de ayer (04-Sep) a las dos de la tarde llegó mi papá con 20 policías a mi casa por mí, señalándome de guerrillero, sin tener en cuenta la voz de mi mamá que le había dicho que yo no había intervenido, porque mi mamá se dio cuenta que yo no estuve en esos actos.

Mi papá, después de agredirme, de insultarme, después de echarme de la casa, después de casi quitarme el apellido, porque me dijo: A partir de ahora deja de estar con papá, se confabuló con tres de la SIJIN, tres particulares y curiosamente, (aunque la policía dice que no) había unas motos de la policía y al final se amontonaron 20 policías detrás de mí. Yo les dije que por qué tanta policía y mi papá me dijo: Es que la policía mantiene por ahí”. 

Pero a mí me parece ridículo que 20 policías estén prestando guardia en frente de mi casa. Los policías procedieron a decir que me iban a requisar. Les dije: muéstreme por qué me van a requisar, si yo estoy dentro de mi casa; muéstreme una orden que diga que me pueden requisar.

Entonces los policías se me mandaron en gavilla. Comenzaron a tratarme mal, me jalaron el cabello primero, después me dieron una patada en las partes nobles y en el estómago. La idea era derribarme. Después que me tumbaron me echaron gas en los ojos. Después de 20 minutos de resistencia, que ya estaba jodido, que ya tenía esposas y que también lastimaron a mi primo que es estudiante de bachillerato y tiene 14 años, le metieron un golpe en la mandíbula. Después, llegó mi mamá y sino es por ella, me llevan arrastrado hasta llegar a la SIJIN.

Mi papá, mientras tanto, estaba apoyando, gritándoles, alentándolos, diciendo que si era que 20 policías no podían con una sola persona. Después que me tenían en el piso, él comenzó a patear junto con los policías. Todos me insultaban. Mi  mamá reaccionó. Mi papá como cobarde se fue cuando mi mamá le dijo que qué estaba haciendo, que así no es como se debe comportar un padre con sus hijos, entonces él se fue y hasta el momento no ha dado la cara para hablar. No se ha hecho presente. No ha tenido la valentía.

Yo fui a la policía. Allá me pidieron unos documentos de identidad: El nombre, la cédula, el carné de la universidad, lo que estudio. Cuando pregunté que en dónde podía denunciar los hechos violentos de la policía que ejercieron sobre mí, todas estas golpizas, todos estos abusos de poder, parece que la justicia se hace omisa y como suele pasar con los verdaderos delitos, la justicia desaparece, pero cuando es la hora de violentar y discriminar también, de meterle ese factor violento a la protesta, entonces eso sí es radical.

-          ¿Cómo puede demostrar usted que no participó de esos hechos que la policía le sindica?

Yo tengo un correo que mandé más o menos a esas horas, mi mamá me llamó a las 4:30 de la tarde, cuando ella escuchó que habían quemado el CAI. Esa llamada existe. En Telefónica debe estar el registro de esa llamada, la hora, también la grabación, me imagino yo. Un niño, el cual es hijo de una señora de la SIJIN llegó a sacar un casco y él fue me informó: “No salga de la casa porque están quemando todos los CAI”.

-          ¿Qué cree usted que hay detrás de todos estos montajes y represión de la policía metropolitana de la ciudad de Ibagué, Tolima?

La satanización del paro agropecuario y popular, me parece que esa es la excusa que tiene el gobierno, que tiene la policía para tapar por encimita, digamos, cobijar el desorden social que vive Colombia en estos momentos.

Entonces como al gobierno se le sale esto de las manos, tiene que echarle la culpa a alguien y resulta criminalizada la protesta social, así se sataniza colocando en peligro a las personas, independientemente que tengan o no tengan que ver con el conflicto, ponen en peligro la vida de una persona. Creo que esto no tiene justificación.

-          ¿Usted no cree que por medio media toda una perversa campaña para estigmatizar la lucha de los estudiantes y la educación pública como la universidad del Tolima?

Claro, claro. La universidad del Tolima ya se dio cuenta que está señalada principalmente como una “olla”. Y, como lo acabó de aclarar el profesor Llanos, ahora nos tratan de terroristas. Entonces qué nos espera sino es más que la policía entra a intervenir en la universidad y que próximamente un policía esté en la portería atendiendo y recibiendo a los estudiantes.

Creo que la policía está buscando un motivo para entrarse a la universidad y acabar con el alma mater, con la universidad pública que digamos, es lo único que sobrevive y que le da vigencia al Tolima.

-          ¿Este comportamiento represivo de la policía no tendrá relación con la lucha que emprenden los estudiantes universitarios por la defensa del proyecto de ley alternativa que busca la no privatización de la educación superior, entre otras cosas?

Evidentemente, la educación superior en Colombia está pasando también por una crisis como les está pasando a todos los sectores sociales colombianos, sobre todo los pequeños, entonces yo creo que sí, también, o sea, es necesario. Este gobierno liberal no le interesa meterle plata a la educación, se sabe que le mete mucho más plata es a la guerra y que la guerra le produce muchos más dividendos. Es lógico y también se entiende que todo esto también sataniza a los estudiantes y a la universidad, a una carrera también la puede satanizar, entonces esto quita prestigio.

-          Siente que su conciencia no le acusa de nada, ¿Verdad? ¿Qué acciones va a hacer para tratar de resarcir su buen nombre?

Bueno, esta tranquilidad es relativa y en este momento, ningún estudiante de la universidad del Tolima, puede estar tranquilo porque como ya se dijo la policía está en una cacería de brujas. Por el simple hecho de estudiar en la universidad del Tolima se puede ser señalado.

La policía no busca a los provocadores, los que realmente hicieron eso, buscan gente sana para culpar y esa gente cumple con el perfil de ser estudiante de la universidad del Tolima.

Ahora de acuerdo a los actos que voy a tomar contra el Estado estoy pensando en colocar una tutela contra la agresividad de 20 policías que van a sacar de su residencia a una persona sin ninguna orden judicial. Además, de la forma violenta como lo hicieron conmigo, sindicándome de guerrillero.

Quiero decir algo más: Un policía llevaba su arma de dotación en la mano, la llevaba el policía que iba encabezando la llevaba, repito, en la mano, como queriendo decir: “Si usted se va lo matamos”. En la casa ya venimos tomando medidas respecto al comportamiento de mi papá. Básicamente lo que vamos a empezar es a demandar.

-          ¿Teme usted por su seguridad, por su vida?

Claro, claro. Hay que tener en cuenta que si es una foto que aunque no me identifica, aparece mi silueta  entre comillas para algunas personas. Además, es bien sabido que la policía está ofreciendo dinero para entregar información, solo por entregar información que los ayude a capturar. Entonces, lógico, yo temo ahorita por mi integridad física.

-          ¿Qué mensaje le haría llegar ahora a la juventud nacional e internacional?

Primero que todo que la lucha que estamos librando en Colombia es justa; que es justa la lucha de los campesinos, como también es justa la lucha de los maestros, los estudiantes. Segundo, que siempre cualquier lucha del pueblo siempre va a ser satanizada por el gobierno de alguna manera. En ese sentido, no hay que dejarnos acobardar por eso, es “natural” que se haya visto en muchos casos, en muchos conflictos, en muchas revoluciones, que el Estado llega y oprime al que se resiste. Ahora, el único camino que tiene el gobierno es implementar la violencia y la única forma que tiene el pueblo de exigir sus derechos es la movilización, la protesta. Es evidente: Si usted no llora, no le dan teta, digamos coloquialmente.