martes, enero 28, 2014

QUEMATÓN de recibos de pago



Hoy martes 28 de enero nos damos cita para iniciar la jornada de quema de los recibos de pago, en un acto de indignación con los altos costos de las matriculas presencial y a distancia, además porque la universidad no cuenta con un sistema de financiación que garantice la permanencia en la misma, debido a que esta fue cancelada hace algunos años y entregado al banco pichincha. 

Así mismo, nos encontramos para preguntarle a las directivas de la universidad por la política de deserción y que se está haciendo más allá de llevar una cifra de cuántos se van y no regresan. Si bien es cierto que un semestre cuesta alrededor de trescientos cincuenta mil pesos, la mínima, y éste continúa incrementando a lo largo de la carrera ¿Por qué la universidad no lo financia? 

¡Y no es por falta de dinero! ¡pues el alto costo del pin, la amplia oferta de cursos libres y vacacionales, así como el cobro de las estampillas para papeles oficiales, junto a los elevados costos de derechos de grado, el alto precio de la tarjeta profesional, el elevado costo de los estudios de postgrado!. Al mismo tiempo se han abierto las granjas a la inversión del sector privado con fines productivos, entre otros tantos convenios adquiridos, son la evidencia de la auto financiación que se vive al interior de la universidad del Tolima. ¿Este dinero a los bolsillos de quienes va a parar? Pues la única inversión que se nota es el maquillaje constante a las edificaciones de cartón que están acompañadas de un pálido blanco en el que se intenta esconder las diferentes expresiones de inconformidad de la comunidad estudiantil en medio de discursos de un “territorio de paz”.

Por lo tanto, proponemos un ajuste a la mitad. Si bien es claro que la educación debe ser gratuita como coherencia con el ethos social y popular al que está llamada la academia, la mitad del valor mínimo es un insumo para empezar a pensar en la gratuidad educativa para los estratos 1 y 2 así como un reajuste a la tabla de tarifas de los demás estratos presencial y a distancia permitiendo una condición que responda a la realidad económica y social del país.

Reconocemos en la educación un bien de los pueblos, que permite construir y afianzar los procesos culturales, de organización en las comunidades donde la gratuidad sea una garantía que haga valer el derecho a la educación, acorde con el carácter público de la universidad del Tolima. Por lo tanto, se debe garantizar el proceso académico a los estudiantes que no cuenten con el dinero para pagar la matricula, para que no se le sea violentando el derecho constitucional y jurídico ya mencionado.

En este orden de ideas le exigimos a las directivas de la universidad un pronunciamiento público en donde se de claridad a los temas ya mencionados, dando respuesta en una asamblea general antes del inicio de clases, acompañados por los miembros del consejo superior quienes deben de ser partícipes y consecuentes con lo que mandatemos. Y quede por sentado las respectivas modificaciones a los estatutos como proceso de interlocución entre las directivas y los estudiantes en general.

Exigimos a las directivas abrirse al debate público honesto y de cara a la realidad colombiana de estudiantes, trabajadores, niños y familias que están subsistiendo bajo situaciones económicas y sociales precarias debido a condiciones salariales y de remuneración laboral inestable en un país como el nuestro.

ESTUDIANTES INDIGNADOS. 
Universidad del Tolima.