miércoles, febrero 12, 2014

Urbanización San Sebastián, la estafa más grande en la ciudad de Ibagué




La urbanización San Sebastián, construida en Ibagué hace más de 14 años, es un claro ejemplo de la corrupción en el sector de la construcción con complicidad o inoperancia de servidores públicos que favorecen el interés privado a costa de la vivienda digna y, lo peor, con plenas condiciones técnicas para las familias vulnerables de la ciudad de Ibagué.

La lucha de don Jairo González es también un ejemplo de dignidad y coraje en defensa de los derechos de los viviendistas pobres de Ibagué. Durante varios años González ha liderado campañas de resistencia ciudadana y ha dirigido la lucha jurídica de la urbanización San Sebastián de Ibagué. 

La historia trágica de esta urbanización ubicada al costado sur de la Avenida Ambalá y lado occidental de la torre de transmisión de la emisora RCN, sector del barrio El Salado de esta ciudad, empieza en los años 1998 y 1999 cuando la empresa GUTIÉRREZ Y LOZANO, CONSTRUVENTAS LTDA no escatimó esfuerzos para apartarse de las especificaciones de obra autorizadas en los planos por la Curaduría Urbana No.2 de Ibagué. 

La firma constructora no tuvo límites ni escrúpulos, no sólo alteró los planos urbanísticos originales, disminuyendo zonas verdes y espacios públicos vitales para el habitar ciudadano, sino que además anexó una manzana más (7 viviendas más), afectando las características técnicas de cada vivienda, en otras palabras, los constructores timaron a los usuarios que creyeron en el proyecto original.

La CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL, según acta N° 376  del 10 de diciembre de 2012, bajo el titulo HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL RELEVANTE, señala que los constructores de CONSTRUVENTAS LTDA incurrieron en faltas graves a la ética pública y al patrimonio de los usuarios, entre otras razones, por lo siguiente:

“-Las redes sanitarias construidas son aptas para recibir aguas negras y no aguas lluvias, todo lo cual sucedió por modificaciones en los diseños y planos.

-Las vigas de amarre y cimientos de las viviendas son menores o no coinciden con los planos estructurales aprobados en muchas de las viviendas inspeccionadas “situación ésta incomprensible y que atenta contra la estabilidad de las viviendas”.

-Los muros divisorios entre viviendas no coinciden con las dimensiones (espesor) ni conformación que se muestra en los planos estructurales.

-Las columnas construidas en las viviendas de la Urbanización San Sebastián “no coinciden con las dimensiones, ni con los refuerzos (secciones y diámetros menores evidenciados), que se muestran en los planos estructurales aprobados”.

 -Se modificaron las vías peatonales, en los anchos mínimos establecidos, sin andenes en gran parte “habiéndose pavimentado (vía no prevista) las zonas verdes centrales, no ajustándose a lo aprobado en planta urbanística”.

-Se proyectó y aprobó el loteo y la construcción de 116 unidades de vivienda, pero se verificó la realización de 123 unidades de vivienda.”



Fotografías: facilitadas por Jairo González