sábado, marzo 15, 2014

Cumbre agraria, campesina, étnica y popular: el camino a la unidad.




La cumbre agraria comenzó con el pie izquierdo. Si, con el pie izquierdo porque es la izquierda unida, las organizaciones sociales, campesinas, indígenas y populares las que se reunen hoy en Bogotá hasta el 17 de marzo a construir un gran frente amplio de organización que preparará y direccionará las movilizaciones del año 2014, año de la unidad.

Después de las históricas protestas del 2013 donde se desenmascaró la "prosperidad democrática" del gobierno Santos y se expuso a la opinión pública la grave crisis del campo colombiano, heredera de todos los incumplimientos que a través de la historia se han encargado de mantener la desigualdad social, el despojo y el asesinato de la población más olvidada del país, el campesinado, la cumbre agraria, campesina, étnica y popular surge como una propuesta articuladora que pretende reunir las exigencias de todos los sectores indignados que salieron el año pasado, para construir la coyuntura del presente año y llegar fortalecidos a un nuevo escenario de movilizaciones ante el incumplimiento y los intentos de fragmentación del gobierno ante la inevitable unión de todos los sectores que hoy reivindican las exigencias de una reforma agraria integral, con nuevos elementos para la inclusión de una visión de país diversa, construida desde la Colombia profunda que se abstiene a votar y compone la verdadera bandera de nuestro país.

Convocada por el Coordinador Nacional Agrario (CNA), Marcha Patriótica, la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA), Proceso de Comunidades Negras (PCN), Congreso de los Pueblos, la Minga Indígena, social y popular, la Mesa Nacional de Unidad Agraria, la Coalición de movimientos y organizaciones sociales (COMOSOC), la Coordinación de Movimiebtos Sociales y Populares (COMOSOPOL), Red de Semillas Libres de Colombia, Fensuagro, Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), el Movimiento por la Constituyente Popular y la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (ANZORC), la cumbre agraria se propone construir un solo pliego unitario de peticiones que recoja de manera consensuada las exigencias de todos los sectores asociados y propugnar por una única mesa de negociación en un nuevo escenario de Paro Agrario, que no se deje chantajear por las amenazas del gobierno que utiliza el proceso de paz como caballito de campaña para su reeleción. Como Cumbre, los diferentes sectores están de acuerdo que el Pacto Agrario propuesto por el gobierno es un sofisma de distracción para desintegrar un gran movimiento social que cambie de manera real las estructuras. La Cumbre agraria se propone como un escenario de diálogo amplio para recoger un pliego sólido y propio que permita una movilización más fuerte y unos logros más seguros, confiados en que la unión pueda consolidar al movimiento campesino, étnico y popular como el motor de verdaderos cambios sociales y la constitución de una Asamblea Nacional Constituyente por la paz que haga realidad sus exigencias y cumpla con la anhelada consigna de la paz con justicia social.

Pero la cumbre es solo el comienzo, o mejor dicho, es parte del proceso histórico de los pueblos en su intento por articularse. Esta es la oportunidad. Es por eso que la construcción de la Cumbre comenzará después acabada la Cumbre en cada una las regiones donde se alimentará en nuevo paro agrario con el constituyente primario que es el pueblo. Ahora nuestro compromiso es construir la unidad desde nuestros propios procesos, fortalecerlos y salir a las calles de nuevo no solo con ruanas, cacerolas y pancartas, sino con un pliego de peticiones único que se convertirá en la carta de navegación que nos dirija a la toma del poder para el pueblo y desde el pueblo.

La consigna de hoy es:
¡Unidad, unidad, unidad!