martes, mayo 06, 2014

Cootracaime Vs Anglogold




Hoy se abre un nuevo capítulo en la historia de Anglogold Ashanti Colombia en Cajamarca, esta empresa que de manera solapada llegó a la despensa agrícola, con un nombre que no era el suyo, haciéndose la Kedahda, cuando la realmente Kedahda era la comunidad que no se daba cuenta del monstruo que llegaba.

La AngloGold desde un principio se concentró en establecer la forma de sacar el oro de las montañas cajamarcunas, instalada en la política uribista de confianza Inversionista -que no es otra cosa que multinacionales sacando los recursos con impuestos mínimos y empleando colombianos con salarios también mínimos- se le facilitó bien sea de manera legal o fraudulenta (igualmente ilegítima) obtener la licencia ambiental para explorar y explotar la mina La Colosa (digo explotación porque el oro que sacan en las muestras para determinar la viabilidad del proyecto no lo han regresado ni lo van a regresar).

Cuando al investigado ex presidente y curiosamente el senador con más votos en Cajamarca en las últimas elecciones (de lo cual se jacta quien fue uno de los peores alcaldes del municipio), se le ocurrió la fantástica idea de gritarle al país a través de sus medios de comunicación (Caracol y RCN que también son admiradísimos por los cajamarcunos), que en Cajamarca estaba la mina de oro más grande del mundo con recursos inferidos de 12 millones de onzas, Cajamarca cambió. El costo del arriendo subió entre un 100% y 200%, el costo de los jornales en las fincas dedicadas a la agricultura se incrementó al punto de ser hoy uno de los más altos de país, también aumentó el costo de los productos de la canasta familiar y paradójicamente hasta sufrió un incremento el costo de las verduras, frutas y hortalizas, mientras los campesinos vendían sus cosechas igual o más baratas.

La estrategia de la AngloGold ha sido la cooptación: presidentes de junta de acción comunal, profesionales sin empleo, medios de comunicación, políticos, empresas, colegios y opositores (que hoy trabajan en AGA) , fueron los primeros que resultaron  convencidos por el discurso de minería socialmente responsable o por la plata contante y sonante.

Fue así que empresas como Cootracaime se beneficiaron de los convenios con AngloGold Ashanti Colombia, convenios que en nada favorecieron a la gente de a pie, porque nunca los ingresos que obtuvo la empresa se vieron representados en rebajas de los pasajes, al contrario, los costos de pasajes también se han incrementado,  solo cobraron lo justo cuando Velotax trató de hacerles competencia.

Otros han sabido aprovechar muy bien su cercanía con la Anglogold, los politiqueros no solo en Cajamarca, sino en el departamento, han salido muy beneficiados de lavarle la cara a la empresa, para la muestra personajes como Carlos Hernando  Enciso quien fue secretario de Infraestructura y Hábitat de la Gobernación del Tolima, y es hoy el gerente de Asuntos Corporativos de AngloGold. También está Evelio Gómez quien funge como alcalde y recientemente firmó un convenio con la empresa para “llevar el gas domiciliario a Cajamarca”, tanto la alcaldía como la transnacional han hecho alarde de la obra como si hubieran llevado la virgen que llora a los cajamarcunos, mientras en Ibagué el inconformismo por los altos costos del servicio de gas natural por parte de la misma empresa que llegó a Cajamarca, era pan de cada día.

El sagaz alcalde quien también lo fue hace más 20 años sabe  la importancia de hacer obras un año antes de terminar su mandato para dejarle blanda la tierra al calanchín que herede el aval de los liberales en el 2015, con lo que no cuenta es que donde Alcanos incremente el cobro en las facturas antes de elecciones, su heredero político quedará limpio y sin manchas.

El incremento en el costo de los arriendos ha llevado a situaciones como la ocupación de lotes baldíos, como sucedió con Pueblo Nuevo, cuando cientos de familias con el ánimo de hacerse a un lugar digno donde vivir y dejar de pagar arriendos de 400 o 500 mil pesos, tomaron sus pocas pertenencias y se fueron a “invadir”; la multinacional estuvo calladita pero era consciente del fenómeno como consecuencia de su presencia, mientras  el alcalde que en campaña decía a los cuatro vientos que su gobierno de nuevo traería los proyectos de vivienda, prometió a los cajamarcunos sin casa la irrisoria suma de 50 millones de pesos para comprar un lote, y con esa promesa y el temor de un desalojo violento los cajamarcunos volvieron a sus apartamentos de 500 mil y piezas de 250 mil pesos a vivir  hacinamiento y humillaciones. Hasta ahora el alcalde concreta un proyecto de vivienda  antesitos de elecciones, con ese proyecto por su-puesto sacará pecho el que pretenda reemplazarlo. El conejo municipal estuvo calladito, pero de esos hablaré después porque merecen tres cuartillas completas para ellos solos.

Por otro lado están mis colegas los periodistas, que desde un principio con viajes, dádivas, fiestas, y una engrasadita, resultaron hablando como expertos de la minería social y ambientalmente responsable, hacen agremiaciones, dan declaraciones, entrevistan a los funcionarios, defienden a capa y espada a la minería responsable. Hoy nacen medios en Ibagué (la capital del periodismo ramplón) y en la inauguración invitan a los funcionarios de Anglogold, hay un conflicto en Cajamarca y salen a opinar a favor de la multinacional, el único diario regional les concede páginas completas, la de los periodistas se ha convertido en una agremiación vergonzante, mercenarios de la pluma y el micrófono,  con polo a tierra instalados en las rodillas.

Los más vivos  y de cierta influencia económica en el municipio han sabido sacar provecho de la multinacional, han comprado camionetas para meterlas a la empresa , los dueños  de tiendas medianas le han vendido el mercado a la multinacional, los dueños de finca hacen agremiaciones que son ejemplo de los “proyectos productivos” patrocinados por la empresa, para la muestra los aguacateros que les endulzaron el oído con el cuento de que en dos años iban a sacar aguacate en contenedores para exportar, como otrora el comité exportaba café o como Escobar exportaba coca, pero a la fecha ni fu ni fa, hay que comprar el aguacate en carretillas, en la calle o en la plaza a mil quinientos o dos mil pesos por pepa, pero exportación nanai cucas.

Los hijos de esa clasecita medio adinerada que ha gobernado desde hace mas de 20 años el municipio, van a estudiar a la ciudad, cuando se gradúan regresan al pueblo con ganas de conseguir plata y con escasas habilidades profesionales, a esos los espera la multinacional con los brazos abiertos, un puesto de dos o tres millones, meten una camioneta al proyecto que ella se va pagando sola y listo, resuelta su miserable vida. Algunos que cuentan también con escasas habilidades, pero no con la misma suerte se agremian para “exigir” a la multinacional que se dé trabajo a la gente de Cajamarca, esas organizaciones de trepadores están dispuestas a proceder como lo ha hecho tradicionalmente la izquierda en Colombia, pelear para meterse a la rosca.

Hoy la pelea de Cootracaime con Anglogold es del mismo carácter que la de los profesionales de “manos a la obra por Cajamarca”, es una pelea donde la consigna no es SÍ a la Vida, No a la Mina; sino, Sí a la mina, pero queremos más plata, más gabelas, más empleos.

Lo cierto es que hoy a pesar de que la transnacional ha intentado comprar a don Reimundo y todo el mundo, a las Alcaldías, al Festival Folclórico, a los cuenteros de poca monta y su festival de lab-oralidad, a las empresas etc, NO HA LOGRADO OBTENER LA LICENCIA SOCIAL, se fortalecen las consultas populares para darle un NO definitivo a la megaminería, crece el descontento entre los cajamarcunos y en el Tolima dentro de poco volverá a verse el río de gente en una Marcha Carnaval en defensa de la vida.

Hoy la multinacional no la tiene fácil, los políticos regionales y locales no pueden aceptar públicamente que apoyan la mega minería porque se les acaban las posibilidades de ser elegidos para algo, pero la gente identifica quienes son los pro mineros; a los que les han dado quieren más y si no lo obtienen pelean y hacen alharaca,  quienes desde un principio se han opuesto al proyecto  crean organizaciones que se legitiman cada día  y nacen medios de comunicación alternativos en contra de la mega minería. Hay esperanza.
Info. Tomada Fb:
Camilo Andres Padilla Zapata