viernes, junio 27, 2014

Robledo se retira del Polo Democrático

El senador Jorge Enrique Robledo tomó hoy una de las determinaciones más difíciles y polémicas de su carrera política: anunció su retiro irrevocable de las filas del Polo Democrático. La sorpresiva decisión tiene absolutamente consternado al país político. Drama en la oposición.

Para los analistas, el hecho constituye el punto de no retorno de la aguda confrontación que se ha dado en las últimas semanas entre Robledo -quien optó por el voto en blanco en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales- y Clara López Obregón, presidenta del Polo, que optó por votar por el candidato presidente Juan Manuel Santos, en apoyo al proceso de paz que el mandatario adelanta con las Farc. 

Robledo criticó duramente los comerciales de televisión mediante los cuales Clara López invitó a los colombianos a votar por Santos. Los consideró un desacato a lo acordado por el Polo. Así se lo expresó en una sentida carta que le envió el pasado 8 de junio. López se mantuvo firme en su decisión y en respuesta a Robledo escribió en su cuenta de Twitter tres trinos.  

El primer tuit decía: "Si nuestros campesinos, trabajadores, jóvenes, siguen muriendo en esta guerra, no tendremos con quien transformar este país". Robledo lo leyó con atención y en absoluta calma. 

El segundo tuit decía textualmente:  "La paz deberá propiciar una apertura democrática que nos permita construir un mejor país. Votar por la paz es la coherencia". Robledo lo leyó incrédulo pero sin alterarse.

El tercer tuit de Clara López era explosivo. Muchos analistas políticos consideraron que sería un trago amargo para Robledo que lo haría estallar en mil pedazos: "Votaremos por Santos. Y garantizada la continuidad de los proceso de paz, todos a trabajar en hacer realidad nuestro anhelo". 

Pero no fue así. Robledo se contuvo, respiró profundo y conservó la calma (en términos generales). Los analistas se quedaron con los crespos hechos. No sería un tuit lo que sacaría de casillas al senador Robledo. La Historia tenía planeado las cosas de otra manera. Todo ocurriría hacia medio día del 14 de junio, tal y como lo han profetizado los dioses griegos desde siglos atrás.

Y así fue. Ese día y a esas horas al senador Robledo se le llenó la copa. Ver a Juan Manuel Santos vistiendo la camiseta amarilla del Polo Democrático lo desencajó completamente y lo llenó de furia. "Esa vaina no me la voy a aguantar ni por el carajo", gritó el senador Robledo, antes de presentar su renuncia inapelable ante el Comité Ejecutivo del Polo y responsabilizar a Clara López "del reclutamientos de militantes indeseables para el partido".