martes, julio 29, 2014

Dictadura Judicial: El procurador Ordóñez inhabilitó y destituyó al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años



| Por  Dick Emanuelsson, sub director ANNCOL|

En Bogotá “El Procurador de Uribe” inhabilita y destituye al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años. Es una clara venganza por la liberación del director de ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra hace una semana. Las “pruebas” de la Fiscalía Colombiana se basan en la criminalización del pensamiento de los colombianos.

– Hoy me hubiera querido compartir con ustedes en el encuentro, pero dada a mi situación jurídica no me es posible. Sin embargo, estoy con ustedes en esta otra forma de estar. Y de aquí seguiré luchando y trabajando por la libertad para todos y todas prisioneros políticos, exigiendo respeto a los derechos humanos de la dignidad humana de todas las personas privadas de libertad, dice la ex presa política Liliany Obando en un saludo al evento hoy convocado por la organización de defensa a los presos políticos y de guerra, “Larga Vida a las Mariposas”.

La defensora de los derechos humanos y de los campesinos, trabajó en la martirizada organización campesina Fensuagro, fue procesada en el 2008, un proceso que duró cuatro años. La condena terminó en una sentencia de 70 meses de prisión domiciliaria y una multa de casi 400.000 dólares, una suma completamente imposible para pagar.


Nuevo atentado contra el pensamiento libre

Solo un día ante el evento en solidaridad a los presos políticos, la Procuraduría de la Nación, encabezada por Alejandro Ordóñez inhabilitó y destituyó al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán por 13 años.

¡Que miedo tiene el Estado por el pensamiento del flaco Beltrán!

La sentencia es una clara venganza por la liberación del director de ANNCOL, Joaquín Pérez Becerra hace una semana. Los jueces del Tribunal Supremo de Bogotá de la segunda instancia encontraron que las pruebas presentadas por la Fiscalía en la primera instancia se basaban en la criminalización del pensamiento de los colombianos y sapos preparados y comprados por los agentes de la fiscalía.

Hay que recordar que en mayo de 2009 Beltrán fue deportado de México donde adelantaba estudios en la Universidad Autónoma de México. Estuvo encarcelado durante dos años y en junio de 2011 fue absuelto.

“Triunfó la verdad, el pensamiento crítico no es terrorismo. Fueron dos años duros”, fueron las primeras palabras a la prensa pronunciadas por Beltrán tras conocer el fallo, cuya argumentación completa se dará a conocer en audiencia el próximo 8 de junio, citada por la Revista Semana.

Y ahora vuelve a condenarlo.

“Si no podemos meterle a los calabozos, pues le hacemos la vida imposible, inhabilitándolo en su profesión y carrera”, parece que argumenta la Procuraduría.

“Difundió el pensamiento revolucionario de las Farc”

Según “El Procurador de Uribe”, como lo tildan juristas y periodistas a Ordóñez y citado por el diario El Tiempo, “las pruebas evaluadas por el organismo de control, Beltrán Villegas, cumplió tareas políticas dentro de la organización ilegal, difundió con sus escritos el pensamiento revolucionario de las Farc, divulgó las ideas del grupo armado ilegal en foros internacionales, organizó eventos en la Universidad Nacional con sentido político”.

¿Qué nos dice eso?

Que la Fiscalía no pudo probar y no ha podido desde varios años probar que Beltrán es guerrillero. La sentencia el 2011 es muy clara en ese sentido.

El profesor Beltrán es una persona pública que ha ejercido su papel fundamental como profesor en la Universidad Nacional en Bogotá, es decir, invitar a los alumnos a profundizar el pensamiento, investigar y cuestionar lo elaborado. Así de sencillo funcionan todos los profesores serios en el mundo. Y así trabajamos también nosotros los periodistas.

Pero en Colombia pensar es un delito, el Poder Fáctico, del cual la procuraduría y la Fiscalía son servidores. El Poder está preocupado porque el debate, la discusión alrededor ¿Qué país queremos en un futuro en paz? no la enfrenta por falta de argumentos. Por eso aplica lo histórico, la represión y la cárcel para aquellos que no se subordinan al Estado represivo.

¡Colombia necesita más Miguel Beltrán y Liliany Obando para reventar el silencio y comenzar a intercambiar ideas y construir país!