domingo, agosto 17, 2014

Movilización campesina en Casabianca, Tolima, le dice no a la megaminería




|Por Nelson Lombana Silva|

El municipio de Casabianca, se encuentra ubicado al norte del departamento del Tolima, en plena zona de cordillera. Tiene 27 veredas y 10 mil habitantes. Es una especie de estrella hidrográfica con bosques exuberantes, amenazado seriamente por la política imperialista de la locomotora minero – energética del presidente Santos Calderón.

La asociación agro – ambiental colombiana (Asacol) surge como una necesidad de enfrentar la crisis del agro y la crisis ambiental que se vislumbra en toda la extensa región precisamente por las políticas neoliberales que viene el gobierno implementando en detrimento de los campesinos y del ambiente de la vasta zona.

Con el fin de notificarle al gobierno que no está de acuerdo con el deterioro del ambiente y el robo de los minerales que se encuentran en el subsuelo, esta comunidad se movilizó el pasado 16 de agosto en esta población para decirle al gobierno nacional que no está de acuerdo con la megaminería a cielo abierto, por cuanto esta política arrasa con los recursos naturales, especialmente el agua y los bosques. Más de 1.200 campesinos se concentraron en el parque principal de esta población contando con la solidaridad del comité ambiental del Tolima y la asociación agro – ambiental colombiana (Asacol).

Las páginas web: www.pacocol.org y www.semanariovoz.com dialogaron con el ex alcalde del Polo Democrático Alternativo, Luis Eduardo Rodríguez Rivera, quien hace parte de Asacol y ejerce un liderazgo en la vasta zona del norte del Tolima. Hizo parte de la movilización y lidera actividades a favor del campesino tolimense. Es un líder comprometido con la paz con justicia social. Además, lector permanente del semanario VOZ La verdad del pueblo, la Revista Taller y demás literatura de izquierda.

-         Se realizó una movilización campesina en el municipio de Casabianca, Tolima. ¿Cuáles fueron las razones de la movilización?

Todo gira alrededor de un foro regional ambiental que se realizó en Ibagué durante los días 1 y 2 de agosto; foro que tenía como temática saberes en defensa del territorio. A este foro asistieron muchas organizaciones sociales y políticas del departamento, evento convocado por Marcha Patriótica, Asambleas Constituyentes por la Paz y el Comité Ambiental del Tolima.

La finalidad era ahondar sobre el tema minero – energético, sobre las locomotoras que el presidente Juan Manuel Santos viene impulsando desde el gobierno del ex presidente Álvaro Uribe y lo que ha generado de impacto en las comunidades.

El foro era para hacer un estudio juicioso de la realidad que viven las comunidades en relación con el desastre ambiental que viene generando esta política minero – energética en todo el país.

Del foro salió una agenda, una hoja de ruta y todos los municipios del departamento que se vean afectados con el tema de la minería, tanto la legal como la ilegal, tanto las minerías que explotan las multinacionales como Anglo Gold Ashanti y  demás, determinando el grado de afectación del ambiente. Hasta donde afecta el agua, la biodiversidad, el territorio, porque ya hay experiencias trágicas: La Guajira, Casanare, Antioquia… mejor dicho: En todo el país. La irresponsabilidad como el gobierno ha venido manejando el ambiente, es realmente un desastre. Hoy, Colombia se muere de sed, producto de esas políticas nefastas de corte neoliberal.

De ese foro salió la tarea, en todos los municipios afectados por los mineros que vienen haciendo exploraciones. Se trata de irles saliendo al paso. A la crisis agraria que viene padeciendo el campesinado, se le suma la social, la económica y la ambiental. Así las cosas, se hizo la movilización en el municipio de Casabianca el pasado 16 de agosto, con la participación de más de 1.200 campesinos, quienes dijeron al unísono: No al tema de la megaminería.

-         ¿Cuál es el impacto de la megaminería en Casabianca, un municipio con rica biodiversidad, nevados y agua por todas parte?

El municipio de Casabianca como los demás municipios del norte del Tolima, están siendo afectados, porque son municipios de cordillera. El municipio de Casabianca va del nevado del Ruiz y baja hasta el cañón del Gualí, limitando con el municipio de Palocabildo. Es una zona productora de agua. Estas montañas tienen muchos yacimientos de agua, es una zona boscosa. Hay muchos afluentes que nutren con agua a muchas comunidades veredales, el mismo casco urbano del municipio de Casabianca, al corregimiento de San Jerónimo. Pero además, en el municipio de Casabianca está la vertiente de agua que surte al municipio de Palocabildo. Incluso, hasta Falan.

Así las cosas, lo preocupante es que aparecieron alrededor de unos cincuenta mineros armando campamentos en los montes carrizales del municipio, montes que debieran estar protegidos por Cortolima y las entidades ambientales ya que ahí se encuentran especies en vía de extinción, como es la ranita amarilla que descubrió la fundación herencia natural. Pero además de eso, hay especies en vía de extinción como el oso perezoso, algunas serpientes, etc.

Justamente sobre el nacimiento o en las partes altas donde están los nacimientos de agua, comienzan las exploraciones mineras. Tengo entendido que el ministerio de minas expidió títulos mineros de manera irresponsable que hasta en el parque del municipio de Casabianca encontraron oro.

-         La lucha es compleja: El departamento del Tolima está concesionado en algo más del 70 por ciento, lo mismo que casi el 100 por ciento del municipio de Casabianca. ¿Qué opina?

Sí, es preocupante, porque en el municipio hay yacimientos de azufre, hierro, oro, plata, níquel y vaya uno a saber qué otros metales más. La tragedia para las comunidades es que la fiebre del oro hace que vengan los mineros, exploten los yacimientos, se llevan las riquezas del subsuelo y a los municipios los dejan sumergidos en la pobreza, en el abandono.

Miremos el caso de la Guajira. El Cerrejón que es la mina más grande a cielo abierto de carbón, hoy se encuentra la región en una crisis ambiental sin precedentes. Además, las susodichas regalías que debieran llegar al departamento no se ven por ninguna parte, de tal manera, que los índices de desnutrición infantil en la Guajira son inmensos, aterradores. Uno se pregunta: ¿Qué pasó con esa riqueza? ¿Dónde hubo una compensación hacia la comunidad que era dueña de esa riqueza?

-         ¿Quién organizó esta movilización campesina en Casabianca?

Esta es una movilización que surge porque la comunidad ve con preocupación lo que está ocurriendo. La comunidad es la que toma la decisión de movilizarse, lo único que ha ocurrido aquí es el acompañamiento del comité ambiental y el acompañamiento de una organización campesina. Pero, es la gente que ha salido a motus propio.

-         Existe la asociación agro – ambiental colombiana (Asacol): ¿Cómo surgió esta asociación y qué trabajo viene desarrollando?

Esta es una asociación campesina, asociación que le preocupa dos temas fundamentales: La crisis agraria y la crisis ambiental. Nace de la necesidad de organizarse el campesino para salirle al paso a estas dos crisis, crisis que ha venido afectando poderosamente el sector agropecuario.

Hay que decir que el gobierno nacional ha incumplido todos los acuerdos que ha suscrito con los campesinos. Los campesinos tienen que sufrir el desestimulo en la producción cafetera, el desestimulo en la producción agropecuaria y ahora se le agrega un problema más: El tema ambiental.

-         Finalmente, esta asociación se llama Camilo Rodríguez Restrepo. ¿Quién era o es Camilo Rodríguez Restrepo?

La asociación retoma las enseñanzas de un gran dirigente cafetero del norte del Tolima, concretamente de El Líbano, un señor llamado Camilo Rodríguez Restrepo, quien fuera en años anteriores un líder de la asociación de pequeños y medianos caficultores (Asopema). Participó activamente en los paros campesinos de 1991 y 1995. “Camilito” como cariñosamente le decimos, siendo un campesino raso se preocupó por organizar a la gente del campo al ver la necesidad de salirle al paso a las políticas neoliberales.

Ibagué, agosto 18 de 2014.