miércoles, octubre 29, 2014

Que se cumpla la legislación nacional y los convenios de la OIT


 
La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia, CUT, ratifica su posición institucional de oponerse a los Tratados de Libre Comercio que afectan regresivamente sectores estratégicos en el empleo como son el agro y las manufacturas. Adicional a ello, estos tratados comerciales violan la soberanía de nuestro país en políticas de inversión, obras públicas, seguridad alimentaria, controversias y salud publica entre otras. Nos preocupa que estos tratados de libre comercio se vengan suscribiendo con promesas de mejoramiento en las  condiciones laborales y sociales que posteriormente no se cumplen como ha ocurrido con el PAL, Canadá y la UE entre otros.

Hoy el gobierno de Colombia viene adelantando negociaciones con la insurgencia para poner fin a un conflicto armado de 50 años que ha cobrado la vida de más de 170 mil civiles, el cual ha sido respaldado por las centrales obreras. Colombia debe apostar en materia laboral por una agenda que debe ser acordada con las centrales obreras para dignificar las condiciones de trabajo existentes. A pesar del fuerte crecimiento económico anunciado por el gobierno, sobre el cual las cifras reales presentan un panorama distinto, Colombia sigue siendo el tercer país con los índices más altos de desigualdad social en América Latina, después de Haití y Honduras.

El Ministro de Trabajo de Colombia, viajó a Washington para discutir una vez más los compromisos adquiridos, hace más de tres años, en el Plan de Acción Laboral entre Estados Unidos y Colombia. En noviembre 2013 en la Conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo, el gobierno de Estados Unidos observó que estos no se habían “convertido en una realidad para los trabajadores ya que las condiciones que enfrentan a diario no habían mejorado lo suficiente”. Hace sólo seis meses, tanto el gobierno de Colombia y los Estados Unidos señalaron que aún quedaba mucho trabajo por hacer en relación con el compromiso central del PAL para eliminar las formas de intermediación laboral que niegan los derechos laborales fundamentales. El informe elaborado en abril de 2014 por las centrales colombianas CUT y CTC, la AFL-CIO, la ENS y RECALCA demuestra suficientemente el incumplimiento  total del PAL tres años después de su firma.  Seis meses más tarde, y después de la reelección del gobierno de Santos, la situación de los trabajadores no ha mejorado.

El PAL se ha incumplido como se muestra en los siguientes  hechos específicos:

•       De una fuerza laboral (PEA) de 23.336.000[1], el gobierno ha formalizado  14.602 trabajadores mediante la firma de 36 Acuerdos de Formalización[2].

•       Durante el año 2013, el Ministerio impuso 785 sanciones a empresas, por un total de más de 150 mil millones de pesos[3]. Sin embargo, de este monto histórico, a la fecha, quedan más de 139 mil millones como sanciones “no pagadas.[4]”

•       El Artículo 200 del código penal establece sanciones por el uso indebido de Pactos Colectivos y violación a la libertad sindical. Hasta hoy en día, esta modificación del Código Penal con la ley 1453 de 2011, no ha generado ninguna sentencia condenatoria, incluso, para finales de febrero del año en curso, solo hay tres investigaciones activas por el artículo 200.

•       Aumento de los falsos sindicatos que suscriben falsos contratos sindicales, mientras en 2010 apenas existían 50 contratos sindicales, para 2011 ya eran 164, en el 2012 la cifra se elevaba a 703, para el 2013 siguió en ascenso con la firma de 964 contratos, en lo que va corrido del 2014 en el Ministerio de Trabajo se han depositado 1730 contratos sindicales, la mayoría de ellos espurios.[5]

•       Impunidad y amenazas continuas contra activistas de los derechos laborales, a tal punto que los asesinatos tuvieron un incremento del 50% al pasar de 24 en 2012 a 36 en 2013

•       El Gobierno de Santos definió la creación de 485 nuevos inspectores (100 en 2011, 100 más en 2012, y los restantes en 2013 y 2014). Queda pendiente la contratación de 219 nuevos inspectores hasta diciembre de 2014. De 682 inspectores del trabajo 586 fueron nombrados sin haber concursado en el sistema de carrera administrativa, lo que hace que su labor no se desarrolle en cumplimiento a los Convenios 81 y 129 de la OIT. El 85.5% de los inspectores nombrados se encuentran en provisionalidad, lo que hace que carezcan de estabilidad y tengan grandes riesgos de padecer presiones políticas o laborales indebidas y poniendo en duda su autonomía e independencia.  Si hay, actualmente, tan sólo 682 inspectores del trabajo activos, el gobierno no ha cumplido sus compromisos políticos asumidos. Este año en la Comisión de normas de la OIT se debatió el incumplimiento del convenio 81;

•       La ausencia total de protección contra actos de discriminación antisindical en el caso de pactos colectivos.  En el periodo comprendido entre julio y diciembre de 2012 se depositaron 102 pactos colectivos y sólo se denunciaron 26. Entre tanto, en el lapso de tiempo entre enero y junio de 2013 se depositaron 84 pactos y se denunciaron 15, en ese sentido, mientras en ese periodo de tiempo por semestre se depositaron 93 pactos en promedio, sólo se denunció un promedio de 21,6% de los mismos. La dinámica del uso de pactos colectivos para estimular y/o frenar la afiliación a una organización sindical no cambió significativamente durante 2013, para ese año se firmaron 204 pactos, un leve descenso del número firmado en 2012, sin embargo, el hecho que 63 de esos pactos fueron firmados por “primera vez” en una empresa[6],evidencia la popularidad que han obtenido como mecanismo empresarial para arrinconar a los sindicatos.

•       Adicional a lo anterior, la caída de las exportaciones colombianas a los EE-UU y el aumento significativo de las importaciones  desde EE-UU hacia Colombia, aumentando el desempleo y la informalidad laboral por efecto de la quiebra de la producción, son motivos adicionales de preocupación por los efectos de dicho tratado sobre la economía Colombiana.

Hemos denunciado y demostrado el incumplimiento de los compromisos del PAL, en el Acuerdo Comercial Colombia – USA que entró en vigor hace más de dos años, así como las recomendaciones de la OIT, y de los compromisos adicionales en materia laboral adoptados en los demás tratados firmados. Ahora el Gobierno colombiano para profundizar las políticas neoliberales viene solicitado el ingreso en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) intentando plantear la misma estrategia de asumir compromisos que luego no cumple.

No obstante la CUT no compartir el TLC Colombia – USA y la AFL-CIO reafirman el consenso expresado hace seis meses de exigir al gobierno colombiano el cumplimiento de sus compromisos internacionales en materia de libertad y garantías sindicales principalmente, asumidos no solo ante la OIT sino en diferentes escenarios, entre ellos, los del PAL.

Bogotá, 21 de octubre de 2014


LUIS ALEJANDRO PEDRAZA                                  FABIO ARIAS GIRALDO
Presidente                                                               Secretario General