martes, diciembre 09, 2014

SINALTRAINAL apoya propuesta de salario mínimo de un millón de pesos‏



L@s trabajador@s afiliad@s a Sinaltrainal, reunidos en Asamblea General Nacional de Delegad@s, siguiendo los lineamientos del VI Congreso de la CUT, realizado en Septiembre del 2014, en la ciudad de Santa Marta, exigimos al Estado de Colombia y empresarios, que el salario mínimo legal mensual vigente para el año 2015, no sea inferior a un millón de pesos ($1´000.000) y recordamos a los representantes de la Central Unitaria de Trabajadores CUT y las otras centrales, que tienen el deber de defender ésta justa aspiración de los trabajadores.

Empresarios, representantes de las centrales obreras y Gobierno Nacional con el supuesto papel de mediador, realizaron la reunión que dio inicio a la denominada mesa de concertación de las políticas laborales y salariales, para definir el salario mínimo que regirá en el año 2015 y acordaron que el 3 de diciembre de 2014 será la primera reunión que abre el telón para presenciar el espectáculo para justificar el antisocial incremento al salario mínimo, y ya, sectores como la Anif, pronostican un aumento de 4,5%, es decir $28.000 y no hemos escuchado de los representantes de las centrales obreras en nombre del movimiento sindical y los trabajadores plantear la justa aspiración para que el mínimo mensual no sea inferior a $1´000.000.

El cronograma definido, establece cinco reuniones, así: 3, 5, 7, 11 y 15 de diciembre y puede ampliarse por acuerdo de las partes, pero la negociación debe terminar antes de finalizar el año.

La proyección del incremento al salario mínimo por parte de empresarios y Gobierno para el 2015, está enfocado al crecimiento no solo de la economía, si no en  garantizar que las empresas acumulen un mayor margen de la riqueza producida por los trabajadores, basada en la productividad y se mide como la parte del Producto Interno Bruto que se destina para salario mínimo.

El ingreso para toda la población debe ser proporcional y equitativa con la riqueza que se produce y en Colombia el Producto Interno Bruto se calcula por encima de los 369.800 millones de dólares al año, para una población promedio de 47,7 millones, que demuestra la injusta distribución de la riqueza producida por los trabajadores.

Históricamente el salario no ha tenido incremento, lo que se hace, es actualizarlo y se puede comprobar al deflactarlo anualmente, indicando que por lo general, no se compensa la capacidad adquisitiva perdida y de un tiempo para acá el panorama es peor aún, al ser condicionado a mayor tiempo no remunerado por extensión de la jornada, aumento de los ritmos de trabajo y una mayor carga de trabajo.

En las actuales circunstancias, no hay negociación del salario mínimo y no se permite a los trabajadores mejorar el nivel de vida y acceder a cubrir las necesidades básicas de la familia, presenciamos simplemente reuniones entre representantes del gobierno y empresarios, que juegan del mismo lado de la mesa y los representantes de las centrales sin poder y respaldo y por lo general las conversaciones son usadas por el gobierno para endosar el incremento al salario mínimo que se impone, sea por acuerdo  o decreto. Lo anterior, es el resultado de que los trabajadores no estén organizados para respaldar y lograr un salario que esté acorde con el costo de la canasta familiar que vale en promedio más de 2½, salarios mínimos legales mensuales vigentes.

El solo pronunciamiento maquillado del DANE, que no considera pobre a quién tenga ingresos de $6.947 diarios, representa que según los magos de la manipulación de las estadísticas y su jefe Juan Manuel Santos, están sentados para justificar la acostumbrada formula de incremento al salario mínimo, para que millones de trabajadores sigamos precarizados y en la pobreza.

Los voceros de las centrales obreras, deben terminar con esta metodología de la imposición del salario mínimo, es necesario consultar y preparar con los trabajadores una verdadera negociación y deben comprometerse para materializar las condiciones, para que el salario mínimo no sea inferior a $1´000.000, como fue acordaddo en el VI congreso de la CUT. Históricamente se ha demostrado que sin organización y movilización no hay reales posibilidades de conquistar las aspiraciones de los trabajadores y como parte del proceso de la negociación, se debe tener derecho a la huelga o escoger el camino más acorde y efectivo para que sea fijado el salario mínimo.

No es correcto que los voceros de las centrales, aislados, sin ningún poder  y legitimidad sigan sentándose con patronos y Gobierno, en la supuesta negociación del salario mínimo, esto no hace parte de la democracia, por el contrario nos hunde en una crisis de representatividad de los trabajadores y al movimiento sindical.

Que familia puede vivir dignamente y cubrir sus necesidades con $616.000 y un subsidio de transporte de $72.000 y con un incremento que puede no superar el 5%,  el salario mínimo debe ser real e implica que debe estar por encima del $1´000.000 y con la obligación del Estado, como ocurre en otros países, de garantizar el acceso gratuito a la educación, salud, vivienda, los servicios públicos, la recreación, la alimentación, es decir el salario mínimo es un básico para gastos menores y no para depender de él para la subsistencia  y blindarlo contra la escalada de alzas a los precios de los productos y servicios.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el salario promedio mensual del mundo es de 1.480 dólares, lo que equivale a $3´193.840, según la tasa representativa del mercado del 25 de Noviembre de 2014.

En Colombia, promediando el salario mínimo, el ingreso equivale a 321 dólares , es decir $692.718 mensuales, que representa menos de la mitad de la media mundial y por esa razón, nuestro país está entre los últimos 20 lugares, adjudicándole un cálculo promedio de $1´300.000, que no corresponde para las personas que devengan un salario mínimo.

Para hacer más grave la situación, la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) registra un alto incumplimiento del salario mínimo a los trabajadores, especialmente en las zonas rurales, según estudio publicado el martes 25 de Noviembre de 2014.

Veamos cuál es el salario mínimo mensual en dólares en otros países: Suiza: 4.500, Luxemburgo 4.089, Noruega 3.678, EE.UU. 3.200, Bélgica 3.035,  Suecia 3.023, Irlanda 2.997, Finlandia, 2.925, Corea del Sur 2.903, Reino Unido 1.285 dólares.

El peor salario de América Latina, corresponde a Colombia, por cuanto los programas sociales del Estado son los peores, en esas condiciones, mientras en otros países, existe el subsidio al desempleo, la educación, la salud, son derechos fundamentales gratuitos, hay programas sociales de vivienda, los niveles de corrupción son inferiores, lo que permite que gran parte de los recursos del Estado lleguen a los sectores populares. En Colombia ocurre todo lo contrario y nuestro país clasifica entre los primeros por tener en el continente la taza de desempleo más alta, niveles graves de precarización del trabajo, mayor precio de los combustibles, alta carga tributaria al consumo (IVA), violencia, entre otros.

Los trabajadores y sindicatos, junto a los sectores demócratas del país, debemos luchar hasta conquistar el Estatuto Democrático del Trabajo, que debe crearse incluso por mandato constitucional y que ha sido no solo negado, sino que el Estado como representante de los intereses de los empresarios, han aplicado una serie de leyes en contra vía, precarizando y tercerizando el trabajo, aumentando la pobreza por la injusta distribución de la riqueza producida por los trabajadores.

Invitamos a todos los trabajadores y sus organizaciones, para que no sigamos haciendo el juego cada año y no permitamos que los empresarios y Estado consoliden su política neoliberal y nos liberemos mediante la organización, la movilización y crear las condiciones para que realmente por la vía de hecho conquistemos el salario digno que todos necesitamos y merecemos para alcanzar el bienestar para todas las familias Colombianas.

                                      Sinaltrainal Presente