jueves, febrero 26, 2015

CRISIS FINANCIERA EN LA UNIVERSIDAD DEL TOLIMA ¿VERDAD O FANTASÍA?



|Por ASPU Tolima|

La Asociación Sindical de Profesores Universitarios, Seccional Tolima, expresó desde noviembre de 2014 la urgencia de revisar los estados financieros de la Universidad del Tolima, esa vez alertados por las marrullas de la Gobernación del Tolima para no pagar el monto total de los aportes que, por Ley, le debe a la U.T. De igual manera, en vista de que era necesario conocer el real estado de cosas, se le solicitó al señor Rector, José Herman Muñoz Ñungo, que realizara una rendición de cuentas frente a la comunidad universitaria. Sin embargo, pasaron los meses y nunca se aclaró el tema de la deuda y, como ya es costumbre, el Rector tampoco le dio la cara a la comunidad.

No obstante el precedente, sorprende que ahora, iniciando el 2015, surjan de nuevo los fantasmas de la desfinanciación y de la crisis en la Universidad del Tolima. Consecuente con la dilación a las peticiones y el ocultamiento de la información oficial sobre el presupuesto, práctica que caracteriza a las sucesivas administraciones de la Universidad, incluyendo la actual, este semestre el profesorado se ha venido enterando a cuenta gotas y por los corrillos, de los severos recortes en los fondos para el desarrollo de la docencia, esto es, comisiones académicas, realización de eventos científicos y participaciones nacionales e internacionales en congresos, coloquios y demás escenarios relacionados con la investigación y la divulgación del conocimiento.

Paralela a esta zozobra, aparece una noticia en medios locales en donde el Rector, el Vicerrector Administrativo y el Director de la ODI afirman, muy irresponsablemente, que el déficit “histórico” de la Universidad del Tolima asciende a 154 mil millones de pesos.  Ante tal confusión y falta de información clara por parte de la Administración, cabe preguntarnos:

¿Qué pasó con la bonanza presupuestal de 2014? ¿En qué se invirtieron los dineros que por múltiples rubros ingresaron a las cuentas de la Universidad del Tolima? ¿Por qué se siguen contratando obras civiles, si la crisis financiera es de tal magnitud? ¿Las construcciones son prioridades de la academia? ¿Qué pasó con el eje de trabajo que prometió el Rector a los profesores, con la falsa promesa de la “excelencia académica? ¿Por qué la planta de supernumerarios se ha aumentado en más de 200 nuevos empleados en los últimos años? ¿Por qué se siguen abriendo oficinas de corte burocrático con altos presupuestos? ¿Por qué los profesores no han presentado sus análisis sobre estos asuntos en los espacios de representación? ¿Por qué el Consejo Superior Universitario guarda silencio absoluto?  ¿Por qué los directivos le hablan a los medios de comunicación y no a la comunidad universitaria? 

Estas y otras muchas preguntas nublan la mente de la comunidad y alertan al profesorado. Esperamos nos convoquemos a la discusión, porque no podemos guardar silencio ante estos hechos ya que somos responsables del patrimonio académico superior del departamento del Tolima.

Los invitamos a reflexionar y actuar.

Próxima Asamblea General de Profesores, marzo 12.