miércoles, abril 08, 2015

Tribunal Administrativo de Santander ordena a ISAGEN la limpieza del embalse y la remoción de la cobertura vegetal



El pasado mes de marzo del presente año, el Movimiento Social en Defensa del Río Sogamoso a través de la presidente de la Asociación de Juntas de Acción Comunal del municipio de Betulia y afectada por la construcción del proyecto hidroeléctrico de la empresa ISAGEN, Claudia Patricia Ortíz Gerena, instauró “solicitud de medidas cautelares” dentro del proceso de acción popular (Rad 2014-659). En esta solicitud se advierte sobre la posible existencia de un inminente peligro de inundación, que podría “afectar a las comunidades ribereñas del río Sogamoso, a causa del desequilibrio ecológico por las obras de construcción de la Represa de Hidrosogamoso, para hacer efectiva la protección de los derechos colectivos a gozar de un ambiente sano y a la existencia del equilibrio ecológico y el manejo y aprovechamiento racional de los recursos naturales para garantizar su desarrollo sostenible, su conservación, restauración o sustitución y el derecho a la seguridad y prevención de desastres previsibles técnicamente.”

 El Tribunal Administrativo de Santander decretó medidas cautelares y ordenó el pasado 27 de marzo a la empresa Isagen a realizar:

 “la respectiva limpieza, remoción de la cobertura vegetal y todos aquellos materiales blandos, orgánicos y objetables del río Sogamoso, así mismo, establecer todas aquellas medidas ambientales preventivas, lo anterior deberá efectuarse dentro de un plazo no mayor a seis (6) meses, advirtiendo que dicha remoción deberá efectuarse cada vez que la misma sea observada, según lo expresado en la parte motiva de este proveído.”

 Aunque la licencia ambiental establecía la remoción de la cobertura vegetal antes del llenado del embalse, la empresa ISAGEN incumplió y en la actualidad las comunidades de los alrededores de la represa han tenido que sufrir las afectaciones provocadas por la descomposición de la materia orgánica: malos olores y perdida de la calidad del agua, causando a los pobladores nauseas, vómitos, dolores de cabeza, problemas en la piel, entre otras cosas.

 Con este fallo el Tribunal Administrativo de Santander reconoce el incumplimiento de la licencia ambiental por parte de ISAGEN, dando la razón a las comunidades, que desde el inicio del proceso han advertido sobre estos incumplimientos y las afectaciones que recaen sobre ellos y su territorio.