sábado, mayo 23, 2015

Comandante Dr. Ernesto Guevara de la Serna



“Un Ser humano que actuó como pensó…”

Prof. Marta Cossio González
Prof. Dr. Hugo Moreno Peralta/IWA
Cesal e.V/Berlín/Alemania.

“Yo he vivido por la alegría, por la alegría yo he ido al combate, por la alegría muero. Que la tristeza no sea nunca unida a mi nombre”.
Comandante Dr. Ernesto Guevara de la Serna.

La liberación de la Patria Continente América Latina y El Caribe del dominio imperialista yankee está indisolublemente ligad al pensamiento y obra del Dr. Ernesto Guevara de la Serna. Pocos líderes de nuestro tiempo han logrado como el comandante Ernesto Guevara de la Serna encarnar estos ideales revolucionarios teórica y prácticamente. Su apasionada búsqueda de la justicia social para alcanzar una justa convivencia ente las personas, le llevó a convertirse en símbolo y bandera de lucha contra el imperialismo multifacético. Para los millones de seguidores y admiradores de África, Asia, Europa, y Latinoamérica e incluso para muchos detractores, paniaguados cipayos, sirvientes del imperialismo, su vida y su muerte física han sido una lección de coherencia, consecuencia y valentía, de plena entrega en la causa de los explotados. Este, fue el motivo que nos llevó a escribir este modesto ensayo para un maravilloso Ser Humano, el Dr. Ernesto Guevara de la Serna asesinado por el imperialismo yankee y sus cipayos, los militares bolivianos. Muerto físicamente, él sigue viviendo y no morirá jamás. Su nombre se escucha, se repite millones de veces en todo nuestro planeta.

El Dr. Guevara de la Serna, nunca buscó el poder personal, y cuando lo tuvo, supo renuncia r a él en homenaje a la inalterable firmeza de sus convicciones y propósitos, así, se consolidó la figura del líder revolucionario continental en su significación ideológica y moral.

Ningún Ser humano puede dar a otras personas la consigna de sacrificarse por la causa libertadora, porque los Seres Humanos renuncian a las comodidades de la sociedad burguesa, a sus hijos, a la luz del día, éstos no mueres por cumplir una consigna ajena, sino por convicción por una elección íntima, irremediablemente personal.

Nosotros creemos, que al rendirle este modesto homenaje al conmemorarse el trigésimo aniversario de la caída en combate del comandante Ernesto Guevara de la Serna, nosotros ponemos el acento en su grandeza humana, en su entrega total por la causa  de los explotados del mundo. Para él no hubo ni habrá otra definición de socialismo válida que “la abolición de la explotación del hombre por el hombre” –junto a que “la cualidad más hermosa de una persona es ser capaz de sentir la injusticia ajena como propia”.

El Dr. Guevara de la Serna siempre actuó como pensó, esto es lo que cuenta para nosotros, el saberlo honrado, honesto, leal y consecuente consigo mismo, con sus ideas, con sus hermanos de clase que sufren esperando. Para los que sufren, a los que les enseñó a creer en la esperanza y a no olvidar jamás la historia, el Dr. Guevara de la Serna sólo murió físicamente en aquella escuelita boliviana. Este Ser Humano,  el hombre  nuevo de la “América Morena”, Latinoamérica es, para nosotros, el único ser que, en nuestros tiempos, ha sido capaz de escribir, con su vida, el verdadero “evangelio” de la liberación de todos los explotados de nuestro planeta. Un líder revolucionario para el que la revolución, no fue un fin, sino un medio que nos demostró, con su ejemplo, el verdadero significado del internacionalismo y la solidaridad. En la medida que avanzó en su camino se inscribió con claridad en su conciencia el fin, siempre presente, en que trazó su lucha –su vida: “la formación del Ser Humano nuevo”. Para él la idea de la educación representaba el sentido de todo humano esfuerzo. Era la justificación última de todo humano esfuerzo. Esto lo había aprendido de su maestro y mentor José Martí Pérez. Para este último, “Un pueblo educado y culto es un pueblo libre”.

Recordemos el marco teórico lucha del Dr. Guevara de la Serna: “Cada vez nos convencemos más de la necesidad de que los verdaderos revolucionarios reconozcan en la revolución un acto de amor, en tanto que es un acto creador, humanizador y liberador. Para nosotros la revolución no tiene nada irreconciliable con el amor. Por el contrario,  la revolución es hecha por las personas, en nombre de la humanización. ¿Qué lleva a los revolucionarios a unirse a los oprimidos, sino la condición deshumanizada en que estos se encuentran? ¿No es debido al deterioro que ha sufrido la palabra amor en el mundo capitalista? El revolucionario está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario, es decir, un Ser Humano sin esta cualidad”.

Por la liberación de los explotados, este médico nacido en Argentina ejerció de periodista, enfermero, fotógrafo, etc.

Sus escritos e intervenciones nos mostrarán su lucidez de análisis y, sobre todo, su visión profética respecto a los problemas del llamado “Tercer Mundo”.

Al escribir nuestro ensayo, sólo hemos querido recordar como lo hacemos o haremos todos los días de nuestra existencia, al Dr. Guevara de la Serna, darle las gracias, por todo lo que hizo y sigue haciendo por los olvidados, los sin voz ni justicia, los explotados del mundo entero. Él mismo lo dijo: “todo el mundo puede escribir sobre las revoluciones cuando éstas se terminaron”. Hoy, una mengua de plumarios, al servicio del imperialismo, “por un plato lentejas”, no se cansan de repetir: ¡El Che fracasó! ¿Qué han aportado los cipayos Debray, Felipe González, Francois Mitterand, Willy Brandt, Vargas Llosa, Castañeda, y Cía a la liberación del individuo?

Obcecadamente no quieren ver los claros síntomas de decadencia del sistema capitalista salvaje y de su aliada la social democracia,  su balón de oxígeno.

Para nosotros, el marxismo, el socialismo latinoamericano no sólo están justificados, sino que los consideramos lógicos, porque son las únicas alternativas válidas para vencer al odioso imperialismo yanqui. Éste jamás podrá pasar la frontera de dignidad que nos separa. Nosotros jamás olvidaremos que hemos sido sus víctimas y los imperialistas los victimarios. No sabemos cuánto tiempo más durará nuestra pesadilla, pero la trinchera en defensa de nuestro proyecto de la Patria Continente América Latino y el Caribe, socialista, Digna, Solidaria y Soberana que heredamos de nuestros arquetipos, los generales: Francisco de Miranda y Rodríguez, Simón Bolívar Palacios y Blanco, José Gervasio Artigas, José de San Martín Matorras, Bernardo O’Higgins Riquelme, Augusto Sandino, los Maestros: José Martí Pérez y Benito Juárez García, los Drs. Salvador Allende Gossens y Guevara de la Serna, etc., seguirá siendo inexpugnable para el odioso imperialismo yanqui, hasta la victoria final. No está lejano el día en que los pueblos latinoamericanos –al igual que la digna y ejemplar Patria del Maestro José Martí Pérez, Cuba- se sacudan del yugo imperialista y puedan vivir en Libertad, Paz, Justicia Social y Dignidad. Entonces, el imperialismo yanqui y sus cipayos sólo serán un triste recuerdo. Será el triunfo de los oprimidos contra los opresores, de los hambrientos contra los atiborrados, guiados por el inolvidable y querido comandante Ernesto Guevara de la Serna. Así, el marxismo pasará por encima del capitalismo depravado, moribundo y putrefacto en dirección a la liberación, y el mundo debe seguirlo, ¡quiera o no! Entonces se habrá conseguido suprimir el hambre y librar a la Humanidad de una gran pesadilla. Esto sólo, repetimos, lo puede garantizar el marxismo y el socialismo latinoamericano que otorgan el derecho de la persona a que no le falte el pan, el trabajo y la vivienda digna, la educación, la atención médica, etc.

La genialidad y justificación del Dr. Ernesto Guevara de la Serna no reside sólo en un espíritu más levado, sino en una decisión de actuar como pensaba. Al igual que el Dr. Marx, pensaba que “la revolución no es solamente necesaria, porque no existen otros caminos para derrocar a la clase dominante, sino también, porque la clase que derroca a la otra sólo puede, mediante una revolución, lograr desembarazarse de todo el viejo fárrago, convirtiéndose de este modo en capaz de efectuar una nueva fundación de la sociedad” ¡No hay otra posibilidad! El camino no es fácil y puede transcurrir mucho tiempo antes de que el cambio se haya producido.

El comandante Guevara de la Serna nunca quiso callar las recaídas, siempre estuvo primero la autocrítica. No fue un Ser Humano que hizo la vida cómoda a quiénes le creían, seguían y luchaban con él. Con frecuencia se veía como un Quijote. Sin embargo, jamás se dio por vencido, se obligaba una y otra vez a demostrar y a hacer indiscutiblemente evidente, a despecho del sarcástico, orweliano y kafkiano presente, el reino del espíritu y la justicia social.

Que la esperanza y el ejemplo de este maravilloso Ser Humano universal, el Dr. Ernesto Guevara de la Serna, no sólo nos sirva de consuelo, sino que sean descubiertas a su manera por cada persona, es el sentido de sus escritos y de su lucha:

“El Ser Humano es una persona capaz de sentir la injusticia ajena como propia”

“Los caminos intermedios corresponden a la antesala de la traición”

“Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.”

Como colofón recordamos una vez más las palabras del general Augusto Sandino, general de Seres Humanos libres:

“Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte, y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán”.
                        General Augusto Sandino, General de hombres libres.