jueves, junio 04, 2015

El gran Roger Waters convoca a dos músicos brasileños a boicotear a Israel. Los enanos Caetano y Gil le dicen que no



|Naufrago da Utopía| Traducida por Susana Merino para Rebelión.org|

Roger Waters, antiguo letrista y vocalista del conjunto de rock Pink Floyd no solo como artista es mejor que Caetano Veloso y Gilberto Gil (el álbum The Wall, su opera prima, lo coloca en un nivel inalcanzable para los bahianos), sino que vale mucho más que ellos como ser humano y como persona política.

Waters integra el movimiento global BDS (boicot, desinversión y sanciones) que presiona a Israel para que desocupe los territorios del pueblo palestino que ocupó manu militari. En tal sentido envió una carta a Caetano y a Gil exhortándolos a no presentarse en uno de los países más transgresores de los derechos humanos del mundo actual, país genocida y réprobo (cuyas bestialidades fueron condenadas innumerables veces por la ONU).

Por medio de sus asesores, ambos demostraron que son muy diferentes de lo que expresan sus canciones.

Gilberto Gil prefiere incrementar su cuenta bancaria que “quedarse en casa (…) preparando consignas en nombre del amor para los compañeros que esperan en las calles en el mundo entero” (Questao de ordem).

Y de Caetano Veloso nunca más podremos esperar que nos ayude a “destruir estantes, estatuas, vidrieras, vajillas, libros, sí” (É proibido proibir) Prefiere embolsarse los nuevos shekels, la moneda israelí.

Hay una página sobre el tema en youtube que recomiendo: Tropicalia nao combina con apartheid (El tropicalismo no combina con el apartheid).

Transcribimos completa la carta de Waters que Caetano y Gil, a menudo tan “verborrágicos”, no respondieron:

Queridos Caetano y Gilberto,

Cuando veo vuestras fotos, escucho vuestra música, leo las historias de vuestras luchas personales y profesionales, recuerdo todas las luchas de todos los pueblos que han resistido al dominio imperial, militar y colonial a lo largo del milenio, que lucharon por los presos y los muertos. Nunca fue fácil pero siempre lógico.

En una de sus canciones, Gil, usted menciona al arzobispo Desmond Tutu. No hablo portugués pero entiendo que ustedes aplaudan la resistencia del arzobispo Tutu al racismo y al apartheid que terminaron derrotados en Sudáfrica. Fueron días tempestuosos cuando la comunidad mundial de artistas estaba codo con codo con sus hermanos y hermanas oprimidos de África. Nosotros, los músicos, liderábamos entonces aquella reacción, en apoyo a Nelson Mandela, a la ANC, al pueblo africano oprimido, a todos sus presos y a todos sus muertos.

Estamos ahora ante una oportunidad igualmente significativa. Nos hallamos en un punto culminante. Quienes estamos convencidos de que el derecho a la vida humana decente y a la autodeterminación política deben ser universales, estamos de acuerdo con 139 países de la Asamblea General de la ONU, centrados en Palestina.

Luego del brutal ataque de Israel del último verano a la población palestina de Gaza, la opinión pública se inclinó a favor de las víctimas, a favor de los oprimidos y de los que carecen de privilegios, a favor de los prisioneros y de los muertos.

El primer ministro de Israel Netanyau y su Gobierno de extrema derecha, me recuerdan el cuento del “Nuevo traje del emperador”. Ciertamente no hubo nunca, por sus calumnias, un gabinete tan expuesto como este. Se condenan cada vez más a cada instante, en cada discurso racista “¡Mira mamá el emperador está desnudo!”

Tuve hace poco la oportunidad de escribir una carta al joven artista inglés Robbie Williams, compartí con él el destino de cuatro jóvenes palestinos que jugaban al fútbol en una playa de Gaza y fueron asesinados por la artillería israelí. ¿Por qué traigo ahora la mención de una playa y del fútbol? ¿Por qué? Porque del Brasil, conservo la playa de Ipanema en mi mente, recuerdo los conciertos que hice en Sao Paulo, Porto Alegre, Manaos y Río, ¿cómo podría olvidarlos? Tengo una camiseta de fútbol firmada: “para Roger de su fan Pelé”.

La última vez que estuve una criatura inocente había muerto atropellada por un auto en que unos criminales huían de la escena del crimen. Se palpaba el dolor nacional, era todo muy inclusivo, vosotros, todos vosotros, os condolíais de aquella pobre criatura. De múltiples maneras vosotros sois un rayo de luz para el resto del mundo.

Como sabéis, los artistas internacionales preocupados por la defensa de los derechos humanos en la Sudáfrica del apartheid se negaron a cruzar ciertos límites para tocar en Sun City en aquellos días, Little Steven, Bruce Springsteen y unos cincuenta músicos más protestaron por la cruel y racista opresión de los nativos de sudafricanos.

Aquellos artistas ayudaron a ganar aquella batalla y nosotros los militantes del movimiento no violento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por la libertad, la justicia y la igualdad de los palestinos, también vamos a ganar esta contra las políticas igualmente racistas y colonialistas del Gobierno de ocupación de Israel. Vamos a seguir presionando por la igualdad de derechos para todos los pueblos de Tierra Santa. De la misma manera que los músicos no tocaron en Sun City tampoco vamos a tocar en Tel Aviv. No existe espacio actualmente en el mundo para otro régimen racista de apartheid.

Cuando todo eso termine iremos a Tierra Santa, cantaremos nuestras canciones de amor y de solidaridad, contemplaremos las estrellas a través del follaje de los olivos, sentiremos el olor de la madera quemándose en las fogatas de nuestros anfitriones y apreciaremos su legendaria hospitalidad. Pero hasta que eso no termine, hasta que todos los pueblos sean libres, vamos a mantener nuestro emblema en la zona, una línea que no cruzaremos, no vamos a ir a divertir a los cortesanos del rey tirano.

Queridos Gilberto y Caetano, los prisioneros y los muertos extienden sus manos. Por favor únanse a nosotros cancelando sus conciertos en Israel.

Roger Waters