miércoles, junio 03, 2015

RIGOBERTA MENCHÚ: LA SIN VERGÜENZA



Rigoberta Menchú, indígena Guatemalteca, Premio Nobel de la Paz 1992, da declaraciones y responde preguntas en una rueda de prensa rodeada de funcionarios del Instituto Nacional Electoral de México. La escena parece más la presentación de una estrella del fútbol adquirida por un equipo europeo por una suma millonaria, que el anuncio de la participación directa de esta personalidad en apoyo al proceso electoral del próximo 7 de junio en México. El parecido no es coincidencia, en primer lugar, porque la intención es precisamente esa: mostrar que han comprado una estrella, hecho que explotan publicitariamente. La felicidad de los “empresarios” del INE y del régimen mexicano es inocultable. En un contexto en el que, por sus propios actos, la institucionalidad mexicana es ampliamente conocida y con evidencias contundentes como un aparato criminal, mentiroso y mafioso e ilegítimo contra el pueblo de México; en un momento en el que por sus propios actos, el mundo entero sabe que el régimen mexicano le ha declarado la guerra al pueblo que debe defender y proteger tanto por la vía de reformas que despojan de libertades y derechos a la ciudadanía, entregan el país a intereses transnacionales, como porque se han articulado aparatos de terror y muerte y maquinarias de propaganda y mentira que todo lo encubren; en este mismo momento, una indígena, símbolo, testigo y víctima del genocidio Guatemalteco que hoy se emula en México, se presenta en abierta defensa de la mentira, del terror, de la farsa y de la muerte. No gana el INE con esta farsa, no ganan los pueblos con el engaño que nadie cree, en cambio, pierde Rigoberta Menchú quien ha puesto en evidencia no sólo con su presencia de mercancía en compra-venta sino con cada una de sus respuestas, que su dignidad tiene precio y le resultó fácil venderse, claudicar y apoyar con todo su ser a mafiosos, mentirosos y asesinos que quieren, con su ayuda, presentarse contra toda evidencia y conocimiento como demócratas. Rigoberta Menchú: Sin Vergüenza! ¿Cómo Así? Así No!!! Pueblos en Camino.

Rigoberta Menchú: La Sin Vergüenza

Nadie podrá olvidar esta escena: Rigoberta Menchú: rodeada de funcionarios grises, de traje y corbata, todos iguales, escoltas y vigilantes de su palabra y presencia, esperando y garantizando que se cumpla un compromiso y un acuerdo previo, una maquinación repugnante, cuyo mecanismo nos ocultan pero no pueden esconder. Rigoberta Menchú: ha sido adquirida por el régimen mexicano. Ha sido comprada por el INE, cuyo vocero, Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del mismo, ha sido grabado in fraganti, haciendo comentarios racistas y despectivos contra los indígenas. Una instancia que además de racista es fraudulenta y apoya la maquinaria partidista más corrupta que se pueda imaginar. No hay nadie en México que no sepa que todos los partidos sin excepción, que toda la maquinaria electoral y por ende, toda la institucionalidad que de estos mecanismos resulta, no es únicamente ilegítima y no representa los intereses y necesidades de la población, sino que actúa en su contra, para alimentar intereses particulares y servirse de recursos públicos, para despojar a la ciudadanía y engañarla. Es esta podredumbre, este racismo, esta ilegitimidad la que contrata a Rigoberta Menchú:, a la que ella tiene el mandato de legitimar y lo hace con gusto y convencida.

Hay que ver el video de la rueda de prensa y descubrir hasta dónde puede entregarse la dignidad por un precio. No es necesario hacer un análisis de lo dicho, porque no hay nada que analizar y porque esto invitaría a un debate y a que se presentaran argumentos sobre puntos específicos, cuando acá todo es perverso, repugnante: una farsa cuya protagonista debería estar en las calles poniendo su palabra y su cuerpo para denunciar y resistir lo que ahora representa y defiende. Algunas cosas que dijo o no dijo incluyen:

- Se negó a responder las preguntas sobre los comentarios racistas de Cordova alegando que no había escuchado el audio. Le informan por todos los medios que su patrón es un racista y ella acepta el cargo sin confirmar lo que todo México y el mundo han escuchado. Sin Vergüenza!
- Le pide a la ciudadanía Mexicana tener confianza en la institucionalidad que entrega las riquezas, territorios, recursos del país a intereses privados y transnacionales, que destruye activamente comunidades, culturas y ecosistemas, que expulsa al exilio en busca de algún trabajo esclavo a la mayoría de sus campesinas y campesinos empobrecidos y a pobladores urbanos, que legisla a favor de ricos y poderosos y en contra de derechos y libertades ganadas en luchas ejemplares y que es un aparato de terror y mentira al servicio de la acumulación privada, entre muchos más crímenes. Un régimen cuya institucionalidad no sólo desaparece y asesina sino que se burla y maltrata a quienes exigen la verdad sobre sus familiares y víctimas. La institucionalidad mexicana es enemiga de México, pero Rigoberta Menchú:l es pide que la apoyen: Sin Vergüenza!

- Cuando Rigoberta Menchú: exhorta a los familiares de las víctimas de Ayotzinapa a decir la verdad y a confesar en lo que andaban las víctimas, implica que las víctimas del delito atroz, los normalistas de Ayotzinapa y sus familiares, son los criminales y deben confesarlo. Deben decir la verdad. Son criminales. ¿Sería capaz de decir lo mismo a las víctimas del genocidio que dejó 300.000 muertos en Guatemala? En cambio, en ningún momento señala a los culpables ni le exige al Estado y al Ejército decir la verdad, con lo que su complicidad queda a la vista. Sin Vergüenza!

- La “Justicia” mexicana tiene la responsabilidad y hay que confiar en ella, propone Rigoberta Menchú:. ¿Cómo puede aseverar que este proceso y lo que sigue debe estar en manos de la justicia mexicana cuando, la PGR ha mentido, dado por concluido el caso, fabricado asesinos y cadáveres y obstaculizado cualquier posibilidad de establecer la verdad y hacer justicia. Esto lo sabe el mundo y Rigoberta Menchú: lo ignora para defender a su nuevo patrón. Sin Vergüenza!

- Rechaza la exigencia de la CIDH al gobierno mexicano de cumplir con el acuerdo por medio del cual este último se comprometió a permitirle realizar una investigación sobre los hechos de Ayotzinapa y que este proceso no se diera por concluido antes de que la CIDH hubiera concluido a satisfacción la investigación. Para Rigoberta Menchú: basta con que internamente y en las comunidades, se digan las verdades, cuando Guerrero es un Estado ocupado militarmente y controlado por mafias articuladas con los tres niveles de gobierno. Rigoberta Menchú: contribuye a que el gobierno mexicano encubra una masacre entre muchas y a sus responsables del régimen rechazando a la CIDH sin cuyo concurso y apoyo la verdad en Guatemala, la poca verdad que se conoce, seguiría oculta. Sin Vergüenza!

- Una vez dictamina que las víctimas de Ayotzinapa y sus familiares deben decir la verdad sobre sus delitos, es generosa y amplia. Si dicen la verdad y son culpables (lo que ella insinúa) no deben matarlos, deben ir a la cárcel. Juzga y condena, pero a los desaparecidos sin que aparezcan, a los muertos sin que resuciten y a sus familias, les sentencia a cárcel si al decir la verdad lo merecen. Sin Vergüenza!

- Rigoberta Menchú: señala como culpables y responsables a los mafiosos, con una contundencia tan admirable que parece un acto de valor y un desafío a las mafias del mal. Lo que también hace al señalarlos así desde la mesa del régimen al que representa, es reiterar la versión falsa que insiste, contra toda evidencia en diferenciar entre el régimen y los mafiosos. Rigoberta Menchú: quiere reiterar la fantasía mentirosa que ha sido negada a gritos tras los ríos de sangre de Calderón y EPN: “¡No fue el narco. Fue el Estado!”. Rigoberta Menchú: “¡No fue el narco. Fue el Estado!”: Sin Vergüenza!