viernes, octubre 30, 2015

Los peligros de CAMBIO RADICAL: Un partido político que no es lo que parece y en el que el fin justifica cualquier medio


En la teoría clásica los partidos políticos son estructuras o instrumentos de representación y tramitación de intereses de clase.

En el caso del hoy denominado partido político CAMBIO RADICAL estamos ante una estructura u organización política surgida de las entrañas del partido LIBERAL, en una más de las tantas fracturas que ha sufrido esa colectividad a lo largo de su existencia y propiciadas bien sea desde sectores de tendencia popular (afines o cercanas a la izquierda) o desde tendencias de derecha.

Dentro de las primeras, la más reciente historia del partido liberal nos recuerda a figuras políticas como JORGE ELIECER GAITÁN; que si bien no se apartó del partido, por su origen y discurso popular no contó con el apoyo de la oficialidad que en la elección presidencial de 1946 (2 años antes de su muerte el 9 de abril de 1948) apoyó a GABRIEL TURBAY, propiciando a partir de esta división el triunfo del conservador MARIANO OSPINA PÉREZ y el inicio de la violencia en nuestro país.

Otro ejemplo es el del ex presidente ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN, que sí se apartó por un tiempo del partido para crear el Movimiento de Revolucionario Liberal MRL (1959) y luego retornó al partido Liberal para ser presidente en el período 1974-1978.

Dentro de la segunda tendencia (derecha) destaca LUIS CARLOS GALÁN SARMIENTO, quien en 1982 fundó su propio movimiento (NUEVO LIBERALISMO) frente al cierre de los espacios a sus aspiraciones presidenciales por parte de un partido Liberal que detentando el poder entre 1978 y 1982 con JULIO CESAR TURBAY AYALA, decidió desde 1981 apoyar como candidato presidencial a ALFONSO LÓPEZ MICHELSEN. Al final de este episodio, los liberales divididos entre LÓPEZ y GALÁN, perdieron la elección presidencial ante el conservador BELISARIO BETANCOURT (1982-1986).

GALÁN en 1986 y como líder del Nuevo Liberalismo, apoyó al liberal VIRGILIO BARCO VARGAS quien logró la presidencia (1986-1990) y regresó al PARTIDO LIBERAL (1987), donde fue candidato presidencial para la elección presidencial de 1990, a la que no llegó pues fue asesinado por una alianza siniestra entre hombres de su propia colectividad y narcotraficantes en agosto 18 de 1989.

Sin que pueda perderse de vista lo anterior, pues varios de los dirigentes del NUEVO LIBERALISMO incidieron posteriormente en el surgimiento de CAMBIO RADICAL, los orígenes más remotos de esta colectividad se remontan hacia enero de 1998, es decir durante el último año de gobierno del ex presidente liberal ERNESTO SAMPER PIZANO (1994-1998).

El 15 de enero de 1998, mientras la CONVENCIÓN LIBERAL proclamaba al escudero de SAMPER, el abogado HORACIO SERPA URIBE como candidato presidencial, un grupo de liberales de élite, descontentos y opuestos a un líder de origen y discurso popular como SERPA, llevaron a cabo una convención disidente y sentaron las bases de un movimiento de aparente ideología liberal, “contrario a la continuidad, a las viejas costumbres políticas, a la corrupción y a la infiltración del narcotráfico en la administración pública.” Como se recordará, el gobierno de SAMPER había sido acusado por ANDRÉS PASTRANA ARANGO de haberse elegido con dineros del Cartel de Cali.

De esa disidencia hicieron parte antiguos miembros del NUEVO LIBERALISMO de GALÁN y otros dirigentes liberales como Alfonso Valdivieso, Humberto de la Calle, Luis Guillermo Giraldo, Inés Gómez de Vargas, Paulina de Castro Monsalvo, Fuad Char Abdala, Néstor Humberto Martínez, Rafael Pardo, Augusto Galán Sarmiento y Arturo Sarabia. Ese sector, de aparente ideología liberal, apoyó inicialmente a ALFONSO VALDIVIESO a la presidencia, pero después optó por respaldar al conservador ANDRÉS PASTRANA ARANGO, quien con la división liberal accedió a la presidencia (1998-2002) derrotando a HORACIO SERPA URIBE.

No obstante, solo hasta el 5 de julio de 2009, el movimiento que se gestó desde el 15 de enero de 1989, adoptó el nombre de CAMBIO RADICAL y en 2002 decidió apoyar la candidatura presidencial del hacendado y terrateniente ÁLVARO URIBE VÉLEZ, de aparente origen liberal pero de ideología y praxis conservadora.

Tras el triunfo de URIBE VÉLEZ y la obtención de 5 escaños en el senado y 10 en la cámara, CAMBIO RADICAL participó del gobierno y frente a un URIBE que quiso acabar el PARTIDO LIBERAL, solicitó al Consejo Nacional Electoral el cambio de nombre de Movimiento a Partido, lo que ocurrió a partir del 3 de febrero de 2003. A finales de ese mismo año (2003) el Senador GERMÁN VARGAS LLERAS, entró a formar parte de las filas de CAMBIO RADICAL siendo el 12 de Junio de 2004 elegido Presidente del Partido, fecha desde la cual hizo de esa colectividad un instrumento a su servicio.

Entre 2006 y 2007 los Movimientos “Colombia Siempre”, “Renovador de Acción Laboral Moral”, “Nuevo Liberalismo”, “Voluntad Popular” y el Partido “Nacional Cristiano”, se adhirieron al Partido Cambio Radical y este los absorbió, de acuerdo a lo reglamentado y aprobado por el Consejo Nacional Electoral.

Postulados y doctrina del partido CAMBIO RADICAL

A lo largo de este escrito se ha hecho uso reiterado de la expresión “aparente ideología liberal” para caracterizar tanto a CAMBIO RADICAL como al ex presidente ÁLVARO URIBE VÉLEZ. Ello, porque entre otras razones, los postulados clásicos de “Libertad, Fraternidad e Igualdad” que retoma de la revolución francesa el liberalismo (haciéndolos suyos) no hacen parte del ideario de CAMBIO RADICAL.

Hasta simbólicamente, los colores y el logotipo del partido CAMBIO RADICAL combinan el rojo (liberal) sin excluir el azul (conservador). De hecho y como se reseñó en renglones precedentes, los gestores de lo que hoy se conoce como CAMBIO RADICAL, dividieron al partido Liberal y con ello apoyaron y ayudaron a elegir como presidente de la república para el período 1998-2002 al conservador ANDRËS PASTRANA ARANGO.

Posteriormente (en 2002) CAMBIO RADICAL decidió (otra vez en contra del candidato liberal HORACIO SERPA URIBE) ser el primer sector político en decidirse a apoyar la candidatura presidencial del hacendado y terrateniente ÁLVARO URIBE VÉLEZ, de ideología marcadamente conservadora (extrema derecha), quien con el apoyo posterior del PARTIDO CONSERVADOR (que desmontó las candidaturas presidenciales de AUGUSTO RAMIREZ OCAMPO y JUAN CAMILO RESTREPO) y de sectores oportunistas y elitistas del partido liberal (que después conformaron el PARTIDO DE LA U) derrotó la fórmula liberal de HORACIO SERPA URIBE y del ex magistrado de la Corte Constitucional JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ GALINDO.

Valga decir que durante los 12 años (1998-2010) de los gobiernos de PASTRANA y URIBE, los partidos políticos más fortalecidos electoral y burocráticamente fueron curiosamente CAMBIO RADICAL, el PARTIDO CONSERVADOR y el PARTIDO DE LA U.

De alguna forma CAMBIO RADICAL representa un sector de tendencia oligárquica y elitista que desde el liberalismo usufructuó poder y que es abiertamente opuesta a las tendencias socialdemócratas del partido liberal.

Dos veces y bajo la excusa mentirosa de ir en contra de la continuidad, de las viejas costumbres políticas, de la corrupción y de la infiltración del narcotráfico en la política, CAMBIO RADICAL hundió las aspiraciones de un hombre de extracción humilde (hijo de una profesora); formado en una universidad pública (Atlántico) y con un mentor (Samper) y un lenguaje más proclive al favorecimiento del pueblo raso que de los poderosos.

Hablamos de excusa mentirosa, porque para nadie es un secreto por ejemplo, la forma en que los representantes o “dueños de la franquicia” de CAMBIO RADICAL en el Atlántico (Familia CHAR) hacen política en municipios como Soledad o Malambo (con tradición de gobernantes de ese partido o en coalición con el mismo) que ostentan el deshonroso señalamiento de ser los entes territoriales que ocupan los primeros puestos en materia de corrupción y despilfarro de los recursos públicos.

Tampoco es un secreto, porque hay pruebas testimoniales de ello, de que Juan Francisco “Kiko” Gómez, el detenido ex gobernador de la Guajira señalado de diversos delitos como narcotráfico y homicidios múltiples obtuvo su aval para aspirar a la gobernación del propio máximo dirigente de CAMBIO RADICAL, el hoy vicepresidente GERMÁN VARGAS LLERAS, como lo denunciara públicamente la congresista del Partido Verde CLAUDIA LÓPEZ.

También fue escándalo nacional momentáneo y recientemente, el aval para aspirar a la gobernación de la Guajira, otorgado por CAMBIO RADICAL a través de ALEX y ARTURO CHAR a ONEIDA PINTO, conocida como “la princesa negra”, heredera política y ficha de confianza del ex gobernador sub judice que administró a la península.

Pero más allá de las anteriores apreciaciones de la visión de CAMBIO RADICAL publicada en la página web de esa colectividad puede inferirse que representa a un sector político con ideas más afines al conservatismo y al uribismo que al liberalismo mismo. En tal visión puede leerse entre otros apartes:

“… unidos en el reto de seguir por el camino de la seguridad democrática …

Partimos de la idea de que para lograr nuestros objetivos, es necesario consolidar la seguridad democrática en Colombia. La modernización y democratización que viene experimentando Colombia desde el año 2002 (Uribe) solo serán posibles a través de la continuidad de esta política pues solo así podremos proteger los derechos de los colombianos y fortalecer, con la solidaridad de la ciudadanía, el Estado de Derecho y la autoridad democrática…

Cambio Radical es un partido comprometido con el fortalecimiento del Estado y de sus instituciones. Nuestra visión de un Estado Moderno incluye una descentralización administrativa real, el fortalecimiento de las instituciones judiciales, la consolidación de una política de seguridad ciudadana y democrática, y, sobretodo, la transparencia en el manejo y administración del aparato público…”

Del mensaje puede concluirse que CAMBIO RADICAL ni está por el cambio real que el país necesita ni es siquiera cercanamente radical. Es un partido que apunta a consolidar y fortalecer lo existente (statu quo), es decir, el Estado, las Instituciones, la autoridad y los intereses y privilegios del poder económico del país y que por ninguna parte se plantea transformaciones de lo existente.

A tal punto y más allá del aparente distanciamiento de VARGAS LLERAS con URIBE VÉLEZ, su afinidad ideológica es tal, que dependiendo la posibilidad de que en el congreso se truncara la aspiración presidencial del jefe de CAMBIO RADICAL y Vicepresidente de la República mediante una inhabilidad propuesta en 2015, el propio URIBE ordenó a su bancada en la comisión primera del senado no votar la iniciativa de Armando Benedetti y Alexander López que hubiese significado un revés para la aspiración presidencial de Vargas. (CLIC AQUI PARA LEER)

Amén de lo anterior la visión de CAMBIO RADICAL, deja claro que carece de interés en variar las condiciones estructurales que hacen de Colombia uno de los países más desiguales del mundo.

De hecho, aunque en lo meramente formal, aparente y teórico plantea “…una sociedad más justa, y logrando una inserción internacional que favorezca a los mejores intereses de Colombia…”, esos mejores intereses no son los del pueblo sino los del poder económico, al punto que supedita o condiciona el establecimiento de condiciones más justas a la implementación de “…políticas sociales serias y responsables que consideren la realidad del país y las posibilidades reales que tenemos para solucionar la precaria situación en la que se enfrenta una proporción lamentablemente grande de nuestros conciudadanos…”, lo que palabras más o palabras menos se traduce en “trabajaremos por lo humano y lo social si hay recursos y recursos no hay” (sofisma de distracción).

Momento actual del partido CAMBIO RADICAL

Lamentablemente no hay una estructura burocrática y electoral mejor consolidada que CAMBIO RADICAL. De hecho, su máximo dirigente, GERMÁN VARGAS LLERAS, ostenta hoy el cargo de Vicepresidente de la República y está desde ya en campaña para aspirar a la presidencia en reemplazo y con el apoyo de JUAN MANUEL SANTOS.

VARGAS maneja ministerios claves como el de vivienda y transporte, que disponen de chequera abierta para potenciar su imagen y cimentar y apuntalar su campaña presidencial desde el uso de altos volúmenes de recursos propios. Es una suerte de vicepresidente sui generis, con un poder de decisión sin precedentes que maneja un importante caudal de obras de alto impacto (aeropuertos, carreteras, construcción de viviendas) y a cuya disposición se pondrían adicionalmente los recursos que genere la venta por parte del Estado de ISAGEN.

Así las cosas, todo pareciera presagiar que todo el aparato del Estado está como una maquinaria aceitada en función de la candidatura de GERMÁN VARGAS LLERAS y de la consolidación de CAMBIO RADICAL como partido de poder. En ello resulta clave la burocracia local (Alcaldías, gobernaciones) por lo que VARGAS LLERAS, haciendo uso de los recursos y el poder del Estado inició con éxito una cruzada para tomarse el control de entes territoriales de importancia como Bogotá y Barranquilla y colocarlos al servicio de sus aspiraciones y/o ambiciones.

No en vano un día después de la victoria del candidato de VARGAS LLERAS para Bogotá, los recursos para el metro de la capital del país aparecieron como por arte de magia y en la imagen para los medios curiosamente figuraban JUAN MANUEL SANTOSENRIQUE PEÑALOSA y su nuevo mentor político, GERMÁN VARGAS LLERAS

SANTOS probablemente viva muy pronto en carne propia lo que le tocó vivir a URIBE.VARGAS LLERAS, al mejor estilo del ciclista oportunista “chupa rueda”; calla y se beneficia del poder que le han conferido, aún teniendo sensibles diferencias con el presidente en temas como el de la paz. Una nueva traición se cocina y como siempre el traicionado será el último en enterarse-

Pobre destino el que aguarda a un país mayoritariamente pobre bajo la gobernación de un gamonal elitista y racista que a todo el que no es de su condición y origen social cataloga y descalifica despectivamente tildándolo de “gamín” y que aplica perfectamente el postulado maquiavélico de que el fin justifica el empleo de cualquier medio (lícito o ilícito), incluido el aliarse con sectores mafiosos o hasta el utilizar a los vástagos de los que fueron víctimas de ese mismo poder mafioso en beneficio propio.