jueves, enero 21, 2016

|Elolfato.com| Rector de la UT se quedó sin oxígeno


Los días de José Herman Muñoz en la rectoría de la Universidad del Tolima parece que están contados.  Sus aliados más cercanos durante estos años de administración lo han ido abandonando poco a poco, algunos incluso pasando del oficialismo a la oposición.

El sindicato de trabajadores, Sintraunicol, escudero de Muñoz hasta el año pasado, fue el primero en romper filas al estallar la crisis y ahora mantiene cerrada la puerta de la institución.

El sindicato de profesores, ASPU, sostiene su férrea oposición a Muñoz Ñungo, y es el primero que ha llamado a la comunidad universitaria a exigirle la renuncia. La organización sindical de profesores ha venido denunciando durante los últimos años las irregularidades contractuales y financieras de la UT.

En el estamento de los estudiantes, los acuerdos y las simpatías que pudo haber construido el Rector se han venido diluyendo, gracias a las noticias según las cuales, el ajuste fiscal traerá consigo recortes en algunos de los servicios de bienestar universitario.

Los ambientalistas, liderados por algunos miembros representativos del Comité Ambiental del Tolima, “abandonaron el barco” y ahora hacen parte del equipo de Guillermo Alfonso Jaramillo en la Alcaldía de Ibagué, como equipo promotor de la consulta popular antiminera.

No tiene aliados en el departamento

Con la llegada de Óscar Barreto a la Gobernación del Tolima, el poco aire que habría podido recibir de Mauricio Jaramillo, candidato del liberalismo a la gobernación y jefe político de Muñoz Ñungo, se fugó por un tubo.

Desde su discurso de posesión, Barreto firmó en piedra su batalla con los liberales por la UT. En su último comunicado sobre la crisis de la institución, el gobernador señala que la situación “es más grave de lo que pensamos”.

Según Barreto, quien anuncia que no tiene “ningún interés político” más que “trabajar por la UT y que salga de esta crisis”, “todos debemos pensar en la universidad pero lastimosamente fue permeada por la politiquería, más de 500 órdenes de prestación de servicio en nómina paralela; la salida que tiene por ahora es un plan de ajuste fiscal, tenemos toda la voluntad de apoyar ante esta crisis”. (Ver: Los días difíciles de la UT)

Dicho “plan de ajuste fiscal” fue exigido la semana pasada por parte de las secretarias de Hacienda y Planeación de la gobernación al equipo directivo de la UT, encabezado por el Rector, quien adelantó la tarea esta semana.

Fuentes cercanas al gobernador advierten que éste “no se la va a rebajar al Rector” y que, de llevar a cabo la reestructuración que exige de la universidad, no dejará títere con cabeza del Partido Liberal.

Más visceral es la oposición del Presidente de la Asamblea Departamental, el uribista Milton Restrepo, quien ha señalado que Muñoz Ñungo debe renunciar.

No tiene apoyo de la Nación

El pasado 15 de enero, el Rector dirigió una carta a la Dirección de Apoyo Fiscal del Ministerio de Hacienda, requiriendo de manera urgente el apoyo de esa entidad en el proceso de reestructuración planteado por la administración como “necesidad apremiante frente a la actual situación que vive nuestra universidad” (Ver carta).

Se trata del empréstito por 10 mil millones que hace ya varias semanas gestiona la administración y que crédito público todavía no ha aprobado.

Todo apunta a una intervención por parte del Ministerio de Educación Nacional, en el marco de la recién aprobada Ley de Inspección y Vigilancia. En la única intervención pública que la Ministra ha hecho sobre la crisis de la UT, afirmó que en el alma mater “se infiltró la politiquería”.

Aunque la funcionaria no conoce a fondo la situación, dado que, al parecer, no sabe a ciencia cierta quién es el Rector de la institución ni cuánto lleva en el cargo y mucho menos sus relaciones con el destituido Jesús Ramón Rivera Bulla, los hechos apuntan a que el MEN tome la sartén por el mango, máxime cuando el uribismo en el Tolima, a través del gobernador, trabaja para tomar el control del alma mater.

No tiene plata

La plata para pagar los salarios, las liquidaciones, las primas y las cesantías, provendrían de dos fuentes: el empréstito y las matrículas, además de las transferencias de los gobiernos nacional y departamental.

El crédito está embolatado, de las matriculas, sólo se recaudó el 10% en diciembre y se espera recoger en enero. Las transferencias de la nación no llegan a tiempo y el gobierno departamental, como ya se dijo, exige la completa reestructuración del alma mater para cumplir con sus aportes.

Así las cosas: sin plata, sin apoyos y prácticamente sin ninguna legitimidad, la caída del recién reelecto Rector de la Universidad del Tolima, José Herman Muñoz Ñungo, es cuestión de días, o de horas.

Pulso uribista y santista

La Universidad del Tolima es un nuevo escenario de confrontación entre el santísimo (Unidad Nacional) y el uribismo (Óscar Barreto y Milton Restrepo). El próximo 29 de enero habrá sesión extraordinaria del Consejo Superior y es muy probable que el gobernador Barreto le pida la renuncia a José Herman Muñoz (si no ha renunciado antes). Ante ese escenario es probable que el Ministerio de Educación prefiera intervenir la institución a dejarla en manos del uribismo, le dijo una fuente del Gobierno a ELOLFATO.COM.

POR: REDACCIÓN TOLIMA
FOTO: SUMINISTRADA
FECHA: JUEVES - 21 ENERO - 2016