miércoles, abril 06, 2016

|Cali, 7 de abril| Hablemos de lo sindical: miradas, usos y abusos



Intentemos una reflexión sobre el quehacer político y organizativo de los sectores y las expresiones SINDICALES  en el país.

Se trata, desde luego, de averiguar que hicimos, que hicieron los sindicatos, pero sobre todo de proyectar estas reflexiones al futuro, lejano y cercano: En particular queremos escuchar sus pensamientos. Sobre lo que le corresponde hacer al sindicalismo en un nuevo escenario  post-negociación o post-acuerdo en el país.

El viejo Marx,  quien para muchos y muchas es el pensador más  avezado frente al trabajo y el mundo que este configura y en el cual se configura, escribió en un inicio su creencia en la autorrealización del hombre por medio del trabajo en la sociedad. Para el viejo al parecer el trabajo era “no sólo el medio de vivir, sino también la primera necesidad de la existencia”, según puede leerse en su obra “Crítica del Programa de Gotha”. En el tercer tomo del capital inicia su reflexión alrededor de la determinación del trabajo y nos arroja que este “está determinado por la necesidad y la finalidad exterior” y que “el dominio de la libertad comienza solamente allá donde cesa el trabajo”. “Ahora bien, en este metabolismo entre el hombre y la naturaleza, el dominio de la necesidad aumenta, porque las necesidades aumentan con el progreso de la civilización”; pero, “al mismo tiempo”, observa Marx, “crecen las fuerzas productivas que la satisfacen”. La sociedad futura, concluye, tendrá que someter a un control común ese metabolismo,… “en lugar de ser dominada por él como por una fuerza ciega”. Y termina literalmente el párrafo con una frase que parecería escrita para estos días: “La reducción de la jornada de trabajo es la condición fundamental”.

A la reflexión sobre estos problemas es a donde apunta nuestra invitación. En momentos en los cuales se aceleran sin precedentes en nuestra historia los hechos políticos, la desregularización del trabajo y el aumento de la pobreza, entendemos que es difícil atreverse a predecir qué puede pasar en un futuro cercano y con más temor en uno lejano, pero esa es la tarea que nos entregó el viejo Marx, pensar en el hoy lo que será en el futuro y construir las formas de acción para su construcción.

No somos desde luego, de los que piensan las “bondades” que trae la implantación generalizada de la libre empresa y del libre mercado o que estamos asistiendo en primera fila al fin de la historia. Pero así como ellos delinean su futuro y lo construyen, no es menos para nosotros, los desposeídos, los trabajadores, los de la fuerza del trabajo, el reto de delinear contra la corriente nuestro futuro.

 Entonces. Amigos y amigas les invitamos a que hablemos, charlemos, les invitamos a una reflexión para la acción que intente dar cuenta de las tareas que tenemos en los tiempos venideros, cómo impulsar el trabajo y su reparto, que cambios se vienen encima de los sindicatos y cómo nos preparamos para avanzar, cómo nos podemos adecuar a las nuevas formas del trabajo y al acercamiento de los sectores hasta ahora refractarios a la acción sindical, qué hacer con el entramado jurídico y las prácticas de los actores de ámbito estatal que dificultan la acción sindical propia.

Entonces nos vemos el día 7 de abril en el auditorio del Sintraunicol ubicado en la sede Meléndez de la Universidad  del Valle a las 5 p.m. para que conversemos.