miércoles, abril 27, 2016

El pensamiento capitalista de Clara López



La izquierda colombiana ha tratado de vender a toda costa a Clara López como mujer que sacará adelante este país, la actual presidenta del Polo, para muchos es una figura intachable por la cual los pobres y explotados deben votar en cada elección, en lo reciente, candidata a vicepresidente en el 2008 (formula de Petro), candidata presidencial en el 2014, candidata a la Alcaldía de Bogotá en 2015. En fin, pasan los años y la izquierda no pierde la fe en subir a Clara a uno de los principales puestos de elección popular.

En los últimos meses, los medios han vaticinado que Clara en cualquier momento asumirá una cartera ministerial, algo normal en la tradición de la izquierda patrocinadora de figuras que finalmente terminan en el gobernó burgués de turno como Luis Eduardo Garzón (candidato presidencial en el 2002 por el Frente Social y Político y alcalde de Bogotá en el 2003 por el Polo Democrático Independiente), sin entrar en detalles del respaldo político desde la izquierda hacia Angelino Garzón (ex militante de la UP) y Samuel Moreno (Ex militante del PDA).

Antecedentes de Clara

Una reseña del portal La Silla Vacía expone lo siguiente sobre Clara “de familia de presidentes y educada en Harvard….El padre [de Clara] era primo del ex presidente Alfonso López Michelsen (periodo presidencial 1974-1978), hijo del también ex presidente Alfonso López Pumarejo (periodo presidencial 1934-1938)” Si algunos critican el nepotismo de la familia Santos y Lleras habrá que reconocer que la señora Clara también pertenece a una genealogía marcada por ser gobernante y explotadora de los trabajadores y campesinos del país.

Juzgar a alguien por las acciones de su familia sería injusto, así que es necesario revisar su trayectoria laboral para definir si es tan “amiga del pueblo” como lo afirma ser. Como una buena burócrata estatal se le puede definir, lo anterior se encuentra públicamente en su historia personal como Contralora de Bogotá (1981 – 1982), y Auditora General de la Nación (2002-2005)  ¿destapó algún escándalo de corrupción cuando estuvo en estos cargos? No, ella simplemente se acomodó en estos dos puestos de vigilancia y control del Estado por los cuales pasó sin mayor resonancia, en medio de la corrupción rampante en Bogotá y Colombia.

Su libro La Izquierda del Siglo XXI

Ignorando su pasado por altos cargos del Estado, la izquierda afirma que Clara es una luchadora por los intereses de la clase trabajadora y campesina. Sin embargo revisando su libro, escrito en el 2013, se ve claramente que no llega ni a reformista.  ¿Qué revolucionario con cinco dedos de frente puede apoyarla? Aquellos que la respaldan solo logran engañar y confundir a los trabajadores y estudiantes, porque ella misma se declara abiertamente capitalista.

Para demostrar que su ideología política es capitalista, no se necesita basarse en prejuicios, pues Clara López lo expresa en su libro Izquierda del Siglo XXI, el cual es una recopilación de textos de varias personalidades, sin embargo en el prólogo titulado Mi pensamiento podemos entender lo principal de su ideología y proyecto político.

1.         Clara dice “Lo central en esta etapa es la lucha por la democracia, la lucha por el socialismo no reúne el consenso como se demostró en la redacción y aprobación del ideario de Unidad del Polo Democrático Alternativo en 2005” (López, 2013, pg. 23) A pesar que la redacción del libro es en el 2013, parece que 8 años después de fundado el PDA, aún no se reúne el consenso para luchar por el socialismo. Que inconsecuentes son aquellos que se llaman revolucionarios y siguen apoyando a Clara López, para ella nunca será el tiempo para el socialismo.

2.         Su segunda máxima es “la lucha contra la dominación tienen nuevos actores. Ya no se habla de dominación entre Estados y clases sociales sino que han irrumpido sectores sociales y poblacionales que exigen ser considerados en pie de igualdad, las mujeres, los jóvenes, los campesinos…” (López, 2013, pg. 23) Nuestra lideresa de izquierda olvida que el socialismo se ha construido con la colaboración de los grupos que ella menciona, no es algo nuevísimo. Acaso, no fue por la intervención de las mujeres que la Unión Soviética se convirtió en el primer Estado que legalizó el aborto libre, gratuito y seguro ¿Acaso una sola revolución hubiera triunfado sin el apoyo del movimiento campesino? Claro que no, tanto en Rusia, como en China y Cuba los campesinos tuvieron un papel decisivo, sin su apoyo se hubiera fracasado. Para qué nombrar a los jóvenes, sin su arrojo en las universidades, fábricas y barrios no existiría lo que conocemos como el socialismo real.

3.         Vuelve Clara en su planteamiento sobre lo utópico de pensar en un país socialista “Si analizamos bien los que ha ocurrido y ocurre en el país, hay que entender que la lucha por el socialismo no está a la orden del día, ni se puede plantear como una exigencia para la convergencia de todas las fuerzas de izquierda y democráticas del país” (López, 2013, pg. 23) Ningún capitalista tiene la capacidad, con tanto éxito, para hablar que en Colombia no se debe luchar por el socialismo, para eso tienen a Clara interna dentro del movimiento social, cultural y sindical. Ese es su papel, mantener como un imposible la lucha por una posibilidad real de tomar el poder por parte de los trabajadores, mujeres y jóvenes. ¿Cómo piden confiar en ella? Si su proyecto político excluye el socialismo por ahora, y no sabemos, en cuántas décadas de pronto ella admite la posibilidad. Mientras tanto debemos seguir apoyando el capitalismo y luchar por la democracia, obviamente la democracia que ella apoya, la burguesa.

4.         Como la Critica de Clara López contra el socialismo es sistemática también se apoya en las experiencias de los países vecinos “Lejos de una formula acabada, con directrices y recetas únicas y predeterminadas para unos casos…” Lo anterior debe entenderse como una crítica solapada al programa socialista, continua “sindogmatismos de la línea correcta… aun cuando se habla de socialismo del siglo XXI para diferenciarlo del pasado, se trata de una formulación sin concreción con las más variadas interpretaciones. La práctica más común, no es ese socialismo de la expropiación de los medios de producción, para colocarlos en manos del Estado sino más bien un intervencionismo estatal dentro del mercado y con respeto a la propiedad e iniciativa privada” (López, 2013, pg. 21) Respeto a la propiedad privada y por consiguiente a la miseria capitalista, lástima que muchos militantes que se dicen revolucionarios de varios partidos de izquierda como el PC y la UP consideren admirable el proyecto de país donde los empresarios y terratenientes continúen infinitamente explotando al pueblo.

Los claristas (partidarios de Clara) dirán que todo este escrito solo apoya a la derecha reaccionaria encabezada por Peñalosa y Uribe, porque según esa estrecha concepción, criticar la corrupción y falta de ideología revolucionaria en la izquierda, convierte a cualquiera en un uribistas ortodoxo. Un recordatorio de esta escueta artimaña, fue cuando Clara afirmó  que “[Petro] creó una comisión de bolsillo para supuestamente investigar a la administración de Bogotá… Existen pruebas del propósito de las fuerzas más reaccionarias de destruir el proyecto de unidad de la izquierda democrática.” Durante unos meses Petro fue considerado un Uribista reaccionario, aunque el malentendido se aclaró después, cuando se descubrió la verdad del desfalco al Distrito, lo que no se aclaró es que la izquierda es incuestionable a riesgo de ser tachado de Uribista.

Para terminar, si la presidenta del Polo Democrático Alternativo tiene trayectoria e ideología que la declaran como una futura administradora del capital dentro del gobierno, no es nada alentador reconocer que Aida Avella es otra ferviente defendedora del Capitalismo, en palabras de ella capitalismo con sentido social, claro una burda comparación entre Suiza y Colombia la lleva expresar que el problema principal del país es la corrupción “si no existiera tanta corrupción en nuestro país, ´todos podríamos vivir bien´” afirmaba la candidata a la Vicepresidencia en el 2014.

¿Para qué estudiar marxismo? ¿Para qué luchar por el socialismo? si las madres de la patria nos llevan a luchar por elintervencionismo estatal dentro del mercado o por uncapitalismo con sentido social.

Bibliografía,

-López, Clara. 2013. La Izquierda del Siglo XXI. Ediciones Aurora. Bogotá.