lunes, abril 18, 2016

EPL al Gobierno: “Queremos negociar, no le tenemos miedo a la paz”



|Por Celestino Barrera*/|

El Ejército Popular de Liberación -EPL-, una de las tres guerrillas activas en Colombia, solicitó al Gobierno de Juan Manuel Santos su participación política en la solución del conflicto armado. Para ello, plantean una agenda con cuatro puntos de negociación que no es ajena al  Gobierno y que no se distancian de las agendas de diálogos adelantadas el Ejército de Liberación Nacional -ELN- y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-.

En Cartagena, tuve la oportunidad de hablar con un viejo integrante del Partido Comunista Marxista Leninista -PCML- y del EPL quien prefirió no revlear su nombre para salvaguardar su libertad y su vida.

Su ‘nombre de Guerra’ es Ramón. Y con ese nombre arrastra no sólo un alon de clandestinidad sino también un nostálgico sufrimiento histórico del que no se ha hecho duelo. “Soy Sabanero de Sucre -me dijo mirando la tarde- desde donde ví cómo el EPL se fortalecía y se hacía esperanza para el campesinado a través de la organización popular y las Juntas Patrióticas. También viví la persecución que sufrimos después de los acuerdos que acordamos en 1984 con el gobierno de Belisario Betancourt (1982–1986), lloré los asesinatos de muchos compañeros/os, entre ellos, la de los comandantes oscar William Calvo y de Ernesto Rojas. Participé en buscar soluciones a la crisis interna de la organización cuando a finales de los 80 nos dividíamos entre una linea ortodoxa, que quería seguir la lucha armada, y otro gran sector que planteaba la solución política, negociar y hacer política sin armas. Al final opté por continuar la guerra por la Liberación Popular y ahora estoy viejo, cansado, apenas articulado a una célula política y con poca capacidad de construir la gran organización que soñamos. Por eso hoy mi lucha al interior de la organización es insistir en que debemos buscar negociaciones con Juan Manuel Santos”.

Hablamos una tarde de esas cobrizas que resaltan la vejez de Cartagena y las sombras de cansancio en Ramón. Más que una entrevista, la conversación tomó el rumbo de un desahogo. “Dime tú”, sugería Ramón, “¿dime pa qué sirven tantos años de lucha si después salimos desprestigiando a los que una vez fueron compañeros de lucha y amigos, además? Hay gente de la izquierda que hizo parte del EPL y que optó por la solución política en los 90 y que hoy siguen vivos, que creen que somos un cartel de la droga. Sí, en el Catatumbo hay relacionamiento con esa realidad pero, sin querer justificar, ¿acaso no son los militares y los políticos colombianos no la tienen también y en mayor proporción porque ellos son los realmente beneficiados con el narcotráfico? Argumentos pa’ la guerra bastantes y para la paz también. El EPL no le tiene miedo a la paz, y quiere salir de la guerra”.

Al final llegaron las preguntas que había preparado. Ramón advirtió que sus respuestas tendrían un tono personal pero que se alinearían con lo que se discute hoy al interior del PCML y el EPL. Que no tenía autorización para dar entrevistas pero que lo consideraba necesario ya que frente al EPL existe un bloqueo mediático y un hermetismo interno que no deja que se sepa, con claridad, qué se piensa desde la orilla del mundo la que viven.
Celestino Barrera: ¿Qué piensa hacer el PCML para salvar lo poco que queda del EPL?

Ramón: Desde el Partido Comunista ML insistimos en que las negociaciones, si realmente buscan poner fin a la guerra, deben contar con toda la insurgencia y de cara al país; con respeto a los derechos humanos, y al derecho internacional humanitario. Y el EPL hace parte de esa insurgencia colombiana. Seguimos activando nuestro programa político con las luchas necesarias que libra el pueblo colombiano, creemos que este es un momento importante de la historia política del país y apostamos par participar, no aislarnos.
C.B.: ¿En qué consiste el trabajo político del PC-ML y el EPL hoy?

R.: Apoyamos y participamos de las luchas populares por la justicia económica y social. Participamos en los esfuerzos por construir un frente de lucha por la Constituyente Popular que hoy promueven varias organizaciones más. Proponemos que esa Constituyente no se haga para refrendar los acuerdos entre FARC y Gobierno sino para que el pueblo participe en la construcción de un país en paz y con democracia. Tenemos presencia y dirección en varias organizaciones sociales que no menciono, que no usan armas y que responden a nuestra tradición y anhelos por la paz y la libertad, a pesar de la persecución militar contra el EPL aun tenemos presencia territorial, con bastantes limitaciones y problemas, en zonas rurales y urbanas.

C.B.: ¿Cuáles son esos puntos de la agenda que el PCML y el EPL proponen al Gobierno colombiano?

R.: Proponemos, fundamentalmente, que se brinden las garantías para un amplio diálogo nacional, una Asamblea Nacional Constituyente y un cese bilateral del fuego y hostilidades que ponga fin a la confrontación militar y aporte a la protección de los derechos de las gentes que padecen la guerra, que contribuya a moldear el camino que nos lleve a una paz con justicia social para Colombia. Además, la derogación de las leyes de guerra. Una agenda que no se aleja de lo que el Gobierno de Juan Manuel Santos está discutiendo con las otras guerrillas y que entraría a fortalecer el proceso que hoy se adelanta para poner freno a décadas de guerra y muerte.

C.B.: Es sabido que el EPL solo cuenta militarmente con el Frente Libardo Mora Toro que opera en el departamento de Norte de Santander, ¿cree que el Gobierno negociaría esa agenda con un enemigo que percibe débil militarmente?

R.: La cosa es que el conflicto colombiano no es sólo militar. Y la paz que necesita el pueblo no sólo es el cese de combates entre guerrilla, soldados, militares y paramilitares. Si no se negocia con el EPL, esa guerra continuará y eso será un enorme error que cuesta vidas, generan miedo y desesperanza para la gente. Es necesario, para que halla paz en este país, que el Gobierno negocie con toda la sociedad, con el pueblo y con toda la guerrilla: ELN, FARC y EPL. De lo contrario seguirá el conflicto y el EPL seguirá combatiendo. Eso no lo quiere ni el gobierno, ni la sociedad colombiana ni el EPL, ni nadie que no se lucre del negocio de la guerra. El EPL, sin importar si es pequeño o grade, es una realidad que responde a la violencia generada por el Estado mafioso colombiano, sus élites económicas y el intervencionismo de Estados Unidos en la región para controlarlo todo. Somos una respuesta a esa violencia que queremos acabar por la vía más civilizada que es un diálogo nacional con la mayor participación social y democrática posible.

C.B.: ¿Cómo ve los diálogos que se adelantan con las FARC y el ELN?

R.: El ELN y las FARC quieren la paz. Pero el gobierno, mientras habla de la paz, es permisivo con el asesinato de líderes sociales y mantiene activas las estructuras paramilitares. Además aprueba leyes económicas y de tenencia de la tierra que empobrecen más a los colombianos, legalizan el despojo de la tierra y condenan a la miseria a millones de trabajadores. Sigue privatizando los bienes públicos, mantiene una institucionalidad pagada con favores económicos y silencios punitivos que benefician al crimen, al terrorismo de Estado. Además se escolta con una política de guerra. Por esa realidad es que el PCML y el EPL se une al llamado de una Asamblea Nacional Constituyente Democrática y pide participación en las mesas de negociación.

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* Celestino Barrera  es Investigador social, colaborador de Colombia Informa y defensor de derechos humanos.