lunes, abril 18, 2016

Gobernador, ¿podemos criticarlo?



|Por: Andrés Tafur Villareal|Elolfato.com|         

Señor Gobernador, si en realidad le apuesta a la paz y si en el Tolima el que manda es usted, como lo dijo en su reciente entrevista en el diario El Nuevo Día, pues entonces tiene que dar garantías para el ejercicio de la crítica y de la política, incluso en contra suya. (Ver entrevista

Las recientes amenazas de que ha sido objeto uno de los voceros regionales del movimiento social Marcha Patriótica, supuestamente por defender la paz, a las Farc y por escribir cosas en contra suya, merecen ser atendidas y merecen su más enérgico rechazo. (Ver denuncia)

No dudo de que Juan Gabriel Bermudez defienda la paz, lo que no creo es que eso signifique defender a las Farc, como creen las mal llamadas “Autodefensas Gaitanistas” que hoy lo tienen “entre ojos”.

Tampoco quiero creer que criticar al Gobernador merezca algún tipo de amedrantamiento o de persecución política. ¿O no tengo la razón? Si es que el régimen político colombiano todavía se puede llamar constitucional y democrático, y si nuestro mandatario cree honestamente en eso, las cosas no pueden ser de esa manera.

Me indignan tanto las amenazas como el silencio alrededor de ellas. Las amenazas llegaron hace cuatro días, la denuncia se elaboró hace dos; sin embargo, ni el señor Gobernador, ni las autoridades de policía, ni la Defensoría del Pueblo se han pronunciado al respecto.

Los medios de comunicación regionales, incluso éste donde escribo, tampoco han registrado el hecho. Parece que se ha impuesto un consenso social para que volteemos la cara hacia otro lado, como si asumir una posición política justificara per sé ser amenazado, desplazado o asesinado.

He visto noticias sobre la brutal agresión de un hombre a su esposa, el hurto del “Libro de socios” del barrio La Francia, las “históricas” canchas de fútbol de Ibagué, las peticiones de unos estudiantes al gobernador y hasta sobre la nueva ropa interior para hombres friolentos.

Todos, sin duda, temas muy importantes. ¿Pero no lo es también el que en el Departamento empiecen a amenazar de muerte a líderes sociales por defender el proceso de paz? Extraño criterio el de nuestras redacciones para definir lo “noticioso” de lo que no lo es.

El Gobernador igualmente se ha pronunciado sobre lo divino y lo humano, en el marco de su permanente ejercicio de auto-propaganda. Sus visitas, sus discursos, sus promesas, sus obras… pero parece que las amenazas de muerte y la posible actuación de grupos ilegales en el territorio que supuestamente gobierna no demandan la atención del mandatario.

¿O desde cuándo promover la vida y los valores de la democracia dejaron de constituir elementos sustanciales de la construcción de paz? ¿O cuál es la paz por la que dice estar jugado el señor gobernador?

Desde esta columna he defendido con argumentos el camino de una paz negociada, también he criticado con mucho respeto y seriedad las posiciones de Barreto respecto del medio ambiente, la paz y lo público. Es un ejercicio que no dejaré de hacer porque creo profundamente en la importancia del debate público de ideas en cualquier sociedad que se precie de ser democrática. La pregunta es si quienes lo hacemos desde columnas de opinión o desde la movilización ciudadana contamos con las garantías para seguirlo haciendo.

¿Podremos hacerlo, señor Gobernador, o se sumará usted a la larga lista de gobernantes que prefieren mirar para otra parte? Este desangrado país ya no resiste otro genocidio como el de la Unión Patriótica.

Post-escriptum: un pequeño grupo de profesores de la Universidad del Tolima que se hace llamar Musa (Movimiento por la Universidad Siempre Abierta), del que hace parte la “avanzada” en defensa de la nefasta “dirección” de Herman Muñoz, ha decido señalar gratuitamente a la asamblea profesoral que propende por una reforma profunda de la UT. Tildándolos de “uribistas” (con lo que eso significa para el buen nombre, la dignidad y hasta la seguridad de los profesores) y descalificando su propuesta sin argumentos, en nombre de Musa se arrea la defensa de los privilegios, las clientelas y los nepotismos velados que algunos profesores de ese grupo como Félix Salgado, Fabio Sandoval, Miguel Espinosa, Martha Varón, entre otros y otras, quienes se han mantenido a costillas del erario, gracias al permanente favor de la actual administración.