miércoles, abril 27, 2016

¿Por qué somos tan pasivos, a pesar de la grave situación que atraviesa nuestra institución?



|Por Jesús Armando Roa Rodriguez | Las2orillas|

La Universidad del Tolima, creada hace 70 años, autodenominada territorio de paz y  eje central para el posconflicto, atraviesa por su peor crisis desde finales del año pasado. Una crisis con muchas caras y culpables pero con pocos dispuestos a ayudar a salvar la única universidad pública del departamento.

Luego de un cese obligado de actividades, la universidad inició labores académicas el 14 de marzo y hoy en día estamos ad portas de otro cese de actividades por falta de recursos, como lo informó el portal Ondas de Ibagué  la universidad vive un ambiente de zozobra. Sumado a esto, el gobernador del Tolima, Óscar Barreto (quien ya fue gobernador en años anteriores), la administración de la universidad y demás estamentos, parecieran estar empeñados en vender la idea a la opinión pública de que los culpables de esta crisis presupuestal somos los estudiantes.

En un análisis rápido, como estudiante del programa de Derecho, me doy cuenta que los culpables son muchos, y por muchos factores, entre estos, los malos manejos administrativos del rector José Herman Muñoz Ñungo, el gobernador Óscar Barreto Quiroga, quien en su primer periodo como cabeza del departamento no pagó a la universidad unos varios miles de millones que, por ley, le correspondían a la institución. La nómina paralela abusiva con la universidad –con una excesiva cuota de cargos burocráticos– que despilfarran el dinero del alma mater y la no menos perjudicial Ley 30 de 1992, que año a año sume a las universidades públicas del país, en un lento pero constante proceso de privatización a través de la tercerización de servicios y la reducción del presupuesto.

Entre todo esto, el programa de Derecho ha sido el que ha llevado la peor parte en esta crisis económica e institucional por la que atraviesa la Universidad del Tolima.  Con solo 2 profesores de planta presentes (el resto, que tampoco son tantos, en comisiones de estudio o de trabajo no remuneradas), sin haber podido iniciar actividades plenamente a la fecha en consultorio jurídico, porque ha sido imposible nombrar un director para este. Y sin verse cerca la solución a esta problemática concreta, sin haber hecho seminarios de actualización a los estudiantes desde hace más de 1 año, la necesidad de hacer renovación de registro calificado ante el MEN y un largo etc. (profesores faltantes, necesidad de planta física, carencia de prácticas….)

Ante este problema me surgen varios interrogantes que les quiero plantear a ustedes, los lectores (si sumen el reto de leerlo e indignarse como para hacer algo al respecto): ¿Cuál es la paz de la que habla el presidente santos cuando no ha hecho NADA por solucionar una crisis que tiene al borde de la liquidación a LA ÚNICA UNIVERSIDAD PUBLICA del departamento donde nació el conflicto armado en Colombia?, ¿Es paz que más de 35 mil estudiantes estén a punto de quedarse sin educación por culpa de las políticas privatizadoras aplicadas por el Gobierno Nacional desde la constitución del 91? ¿Por qué los supuestos mesías de la universidad guardan silencio y se dejan comprar por la administración con nuevos cargos burocráticos?, ¿Por qué el sindicato de trabajadores de la universidad que dice querer salvar el alma máter le teme tanto a que se revise la nómina de la universidad para encontrar esos cargos sobrantes de los que se puede prescindir? y finalmente ¿por qué los estudiantes, especialmente los futuros abogados de la universidad del Tolima mantienen una pasividad tan absurda a pesar de lo grave de la situación y del riesgo ante su futuro?