lunes, mayo 16, 2016

Los objetivos de Mossack-Fonseca


|Por Julio Yao Villalaz|

Se estima que en los off shores hay depositados alrededor de 30-40 billones de dólares y que EE.UU.

Ya se sabe que el diario alemán Süddeutsche Zeitung y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (CIPI) mantienen íntima relación con el núcleo de poder en Washington; que la mayor parte de estos ‘periodistas ‘ no se dedica a la investigación, sino a las denuncias de delitos financieros; que jamás el CIPI ha criticado crímenes fiscales y financieros de EE.UU.; que el CIPI tiene los Papeles MossFon desde agosto de 2015, los cuales fueron sustraídos y no pirateados, y que solo divulgan los documentos que pretenden incriminar prioritariamente a los enemigos de EE.UU. y a otros, en menor escala y sin mayor importancia, de sus ciudadanos y socios.

La revelación, parcial e interesada, de los Papeles Mossack-Fonseca ( MossFon ) tiene los siguientes objetivos:

1. Crear una estampida de los capitales hoy amparados en refugios no anglosajones hacia el complejo de paraísos fiscales de EE.UU., Inglaterra, Holanda e Israel, donde gozarán de absoluta inmunidad, garantía y protección, condiciones ausentes en sitios de Europa, Latinoamérica, el Caribe, Asia y África.

2. Desprestigiar a los enemigos de EE.UU., como Rusia, China, Siria, Irán, Venezuela (Vladimir Putin, Bachar al-Assad y Mahmud Ahmadinejad, Chávez-Maduro, etc.) para provocar estremecimientos que puedan cambiar sus estructuras políticas en favor de Occidente.

3. Desestabilizar a los países emergentes y a los posibles líderes que conformarían un mundo multipolar, como Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS).

4. Construir un bloque regional para oponerse a la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA).

5. Echar las bases de un Nuevo Orden Internacional bajo EE.UU.

Sería ingenuo pensar que estos objetivos puedan lograrse sin la intervención de los servicios de inteligencia proclives a EE.UU.

El primer objetivo —estampida de capital— se produce a raíz de la desconfianza en el supuesto mal manejo de Mossack-Fonseca y, por extensión, de otros offshores no anglosajones, cuyos cuentahabientes mudarán sus fondos a EE.UU. La firma panameña es casi un jugador irrelevante en el escenario global de los Rockefeller, George Soros, Rothschilds, que manipulan sus títeres tras bambalinas.

Según artículo en Rebelión, ‘toda esta operación mediática titulada como Panama Papers trata más bien de una maniobra de ‘shock’ para que los grandes capitales se vean obligados a trasladar sus capitales a una zona segura y así, de paso, eliminar cierta competencia que pueda haber ‘.

Conforme al periodista y experto financiero alemán Ernst Wolff, ‘el escándalo de los llamados ‘papeles de Panamá’, es un intento de redirigir los grandes flujos financieros de las zonas ‘offshores’ o paraísos fiscales hacia EE.UU. ‘, (Resumen Latinoamericano / RT/ 5 de abril de 2016).

‘Lo que está sucediendo ahora es que EE.UU. está tratando de secar ciertos paraísos fiscales para presentarse a sí mismo como el nuevo y mayor paraíso fiscal del mundo ‘, afirma el periodista.

Mientras tanto, en territorio estadounidense está vigente un secreto bancario ilimitado, y los estados de Nevada, Dakota del Sur, Wyoming y Delaware son ‘paraísos fiscales absolutos ‘, explica Wolff, añadiendo que, tras este escándalo, multitud de individuos y corporaciones retirarán sus fondos de las compañías offshore para redirigirlos a los dos primeros estados.

Se estima que en los offshores hay depositados alrededor de 30-40 billones de dólares y que EE.UU. está interesado en redirigir estos fondos a su país para reflotar su alicaída economía.

Esta estampida multibillonaria tiene sus antecedentes en la huida del gran capital que entró en pánico por causa de la Depresión de 1929 y se refugió en EE.UU.

Según Thierry Meissan (Voltaire), fue la jefa del Comité de Consejeros Económicos del presidente Barack Obama, la historiadora Christina Romer, quien sostuvo la tesis de que lo que sacó a EE.UU. de la recesión de 1929 ‘no fue el ‘New Deal’ de Roosevelt ni la Segunda Guerra Mundial, sino la afluencia partir de 1936 de los capitales europeos que huían del aumento de los peligros ‘.
El temor de los dueños a perder sus fortunas hizo que las trasladaran al lugar más seguro, y el operativo MossFon no tiene otro fin que destruir los paraísos fiscales no anglosajones.


La tesis de Romer está en la base de la política económica de Obama, quien ‘actuó para cerrar todos los paraísos fiscales que no están bajo control de Washington y Londres ‘ y después, ‘organizó la desestabilización de Grecia y Chipre para que los capitales europeos fueran a refugiarse en los paraísos fiscales anglosajones ‘.

En este sentido, ¿no sería más justo rebautizar los Papeles Mossack-Fonseca como los ‘Obama Papers ‘?

*ANALISTA INTERNACIONAL, EXASESOR DE POLÍTICA EXTERIOR Y ESCRITOR.