sábado, junio 11, 2016

El paro camionero es por la dignificación de los conductores

“Nos tienen aguantando hambre”, con esta frase inició el Paro Camionero este lunes 6 de febrero, debido a que el gobierno de Juan Manuel Santos ha incumplido con los acuerdos firmados tras los paros anteriores. Uno de los puntos más apremiantes es la violación de la tabla de fletes.

Este paro es diferente porque congrega también a los pequeños trasportadores y los conductores, es decir, la parte humana que hace andar a las tractomulas y que es la realmente afectada por las políticas del gobierno. Hay líderes nuevos sumándose para evitar injusticias como la doble fracturación, que le deja las migajas al conductor. Al final, las empresas trasportadoras son las que controlan el negocio con el lucro bajo la venia absoluta del gobierno.

Hoy, estos hombres y mujeres al frente del timón reclaman seguridad social porque deben trabajar hasta 17 horas continuas, que a veces terminan en accidentes mientras las empresas se quedan con las ganancias. Pasados los 60 años deben rogarle al Estado por una pensión que ya deberían tener.

La nueva coyuntura es la llegada al país de la multinacional de origen francés Impala. Este ‘monstruo’ busca unificar al gremio trasportador bajo un solo nombre, condiciones y garantías impuestas por ellos, es decir, quedarse con el monopolio total del mercado. En consecuencia, es la lucha por los pequeños trasportadores que han sacado el país adelante, en vez de quienes son dueños de más de 50 tractomulas.

Entre sus peticiones están bajar los precios de la gasolina y de los peajes, establecer un sistema unificado de tarifas, atender los problemas de seguridad en las carreteras y mejorar la calidad de vida de los conductores.

El paro congregaría a unos 200 mil conductores cabezas de familia en el país. Uno de sus líderes sostenía: “este paro dignifica al conductor colombiano. Un señor que ha trabajado toda su vida y lo único que ha recibido son patadas del gobierno”. De ahí que otro de sus reclamos sea la pensión a los 50 años para los conductores antiguos, por ser una profesión de alto riesgo.

El paro no bloqueara vías, sino que paralizará los recorridos. El abastecimiento de las ciudades se verá seriamente perjudicado y el gobierno pretende minimizar las consecuencias. Con el paso de los días se sumarán quienes descarguen sus vehículos.

Acuerdo Cumbre Agraria con Gobierno Nacional