sábado, julio 09, 2016

72 horas de aguante triestamentario en la U del Tolima

Cuando cumplimos 72 horas en huelga de hambre, saludamos con alegría a la Comunidad Universitaria y a la opinión pública en general, porque sigue solidarizándose con nosotros. La debilidad física es cada vez más dramática, pero la fortaleza espiritual y moral de los huelguistas se torna inquebrantable.
 
Queremos agradecer muy fraternalmente la presencia, generosa y comprometida, del señor Alcalde de la Ciudad, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez; Monseñor, Flavio Calle Zapata; y el doctor Andrés Rocha Bermúdez, ex rector de nuestra alma mater, quienes, en la mañana de hoy, han expresado su compromiso y su voluntad de continuar como mediadores en esta situación humanitaria, producto de la crisis a la que condujo la administración de la universidad.

Es nuestro deseo enfatizar dos asuntos: 1. El señor Rector no es interlocutor válido de la Huelga, porque en estos cuatro años de administración de la universidad, ha demostrado con creces que no cumple con la palabra empeñada. No confiamos en él. No tiene ninguna credibilidad en el movimiento triestamentario. 2. Nuestra negociación solo será posible en el diálogo con los Ministerios de Hacienda, de Trabajo y de Educación; además, en el diálogo con el Consejo Superior Universitario, contando con su Presidencia, en cabeza del Gobernador, a fin de encontrar salidas concretas y viables a nuestro pliego de peticiones.

La huelga, por ahora, no se levanta hasta tanto estos funcionarios no se hagan presentes en el campus universitario. No aceptamos la exigencia vaga del “Virreinato de Bogotá”, según la cual, si no levantamos la huelga no dialoga con los huelguistas. Por el contrario, exigimos, como condición procedimental, protestar como si no hubiera negociación y negociar como si no hubiera protesta.

Denunciamos que en estos tres días de huelga, se han presentado toda clase de saboteos, ultrajes y provocaciones a los huelguistas. El día de ayer, un grupo de encapuchados detonó “petos” y “papas bomba” frente a los huelguistas; el Rector y su equipo de trabajo realizaron declaraciones difamatorias y abusivas en medios de comunicación en contra del movimiento de huelga de hambre; y, finalmente, un funcionario de Bienestar Universitario dio declaraciones tendenciosas a un medio de comunicación regional, para deslegitimar la huelga: insinuó que algunos huelguistas han aumentado su peso, antes que disminuirlo, lo cual no se corresponde con la realidad de su estado de salud.

No aceptamos la mezquindad ni la violencia retórica y de acción. No aceptamos la prepotencia de Bogotá. No aceptamos la sin razón de quienes, en su respaldo irrestricto e irreflexivo de la administración universitaria, han tratado de deslegitimar nuestras justas reclamaciones.

Responsabilizamos de nuestra integridad, nuestra salud y nuestro bienestar, al comportamiento cínico, indolente y negligente de quienes perseveran en hundir la universidad de los tolimenses en la oscuridad, el abandono y el desmantelamiento.  

Comunicado N. 7 Julio 9 de 2016
En Huelga de Hambre