domingo, julio 24, 2016

Colombia, madre patria y madre revolución

|Por Maité Campillo|

No olvido “que los menos fascistas” de entre los fascistas, también son fascistas. Y el triunfador en la batalla es recibido por los suyos. Me dirijo a su fértil humedad sobre la que reposan los más diversos protagonistas, de uno de los reinos mágicos en historia revolucionaria guerrillera. Retozo feliz como lucero en la noche entre los astros del mentado planeta; guerrilla incansable cuando de luchar se trató. Debuta en cada una de las escenas históricas de la vida contemporánea, desde el camino sobre el que nunca dejó de apartar maleza. No dudo a la hora de laurear, pongo el siglo como protagonista de sus héroes caídos en combate, y su presencia en la tierra como la tempestad anclando en percusión de lluvia tropical, curtiéndose al calor de los fueguitos que brincan en los bosques. ¿Encontraré gringos donde antes camaradas?. Desafío la nueva danza que como parte de su movimiento se introduce en el sistema de alienación.

Sufrirá mi intolerancia gringa. Percutirá desmayos, palpitaciones, visitará doña migraña y diarrea la incontrolada, jodedoras e inoportunas se vengarán como cuatro puños de la ley, calabaza rancia por manoseo de plato en plato; nadie quiere tragarse el mazo y la cuestión del asunto o el asunto de la cuestión se agrava porque el capitalismo ama sin la iglesia y sin la ley, solo la utiliza como arma sobre la urna, en el día a día hace que triunfe la sumisión. Mi intestino es sensible, se queja, y ni en la pulpa carnosa de Aloe ni hierberos encontrarán el antídoto para salvarnos del amo de la muerte; mar de serpientes. Y la ciencia no actúa, la tienen amordazada, la contemplan acorralándola para mejor utilizarla. No le es permitido el antídoto anti-gringo, por eso es que tendremos que volver a pisar las calles sin demora, soñando lo que habrá que callar en presencia del invasor (con su esquela de paz) con todas las armas a su alcance. Entro selva adentro por si alguno asoma, ¡toma!, atrevido pendejo… un gringo en mi casa!.

¿Podría el yanqui hablar siquiera de Derechos Humanos, cuando ellos son los mayores criminales, contra dichos derechos?. Los que asesinan en su país a latinos y negros por racismo, los que mantienen en la cárcel a miles de presos políticos como el independestista portorriqueño Oscar López Rivera (35 años encarcelado) y al líder de Panteras Negras, Mumia (34 años en el corredor de la muerte); Guantánamo base de ensayo de torturas, y cientos de cárceles clandestinas repartidas por el mundo a servicio del cobarde: sistema electoral donde es imposible que gobierne (nunca) un verdadero socialista, comunista, anarquista, ni siquiera un demócrata consecuente; gobiernan oligarcas sionistas, nazis, dueños de las armas, del petroleo, de la alimentación con más de 40 millones de pobres, sin casa, trabajo, asistencia sanitaria, educación, comida, nada, y, no hablemos de sus derechos humanos desplegados por el mundo, desde su fundación como país no han hecho otra cosa que invadir territorios, naciones. Robar. Robar y matar a millones de personas. Robar, matar y despojarles de sus riquezas, destruir su cultura, violar, asesinar y torturar. ¿De qué derechos pues humanos habla, el acuerdo de paz, del gobierno de Santos?. Acuerdos que forman parte de gestiones oficiales y privadas, de dar luz verde al Pentágono y Gobierno de EE.UU, para contar con hoteles Marriot, alienante de la degradación económica y prostitución “fina”?

¡Llegó la hora. Lo de patria o muerte empieza, hora determinante!. El griterío quebranta mi ensayo… manera de desgañitarse bailando, oiga, tremenda la hija de Juana tres manzanas más arriba. Y es que oír se oyó en este nuevo crudo ciclo en el que vivimos, una voz extraña decir ¡Hay que quemar hasta el último cartucho, nos casamos en santa alianza, están todos invitados a la paz que brinda Santos al pueblo!, y el tamborilero sigue aclamando por entre calles. Hizo especial efecto, la ironía “graciosa” de la frase, a la que escribe esta nota (y la hija de Juana reír ríe a mandíbula suelta a lo mexicano entre balaceras, la oigo desde mi ventana), respondiendo ambas al ‘aleluya de la buenaventura’, al son de los maestros-docentes en lucha en México. Repetí pues el son a forma de carcajeo zapatista, al ver la muchacha muerta de la risa tras la ventana hacia la calle decir ¡Ja, meus collons treinta y tres!, repetía al pasar el aclamador de la paz de Santos, una y otra vez dada la gracia que tal expresión en una ocasión, hizo en ella un yuma (turista), en tiempos de aguacero; hora de la siesta a manos del desespero. Llegó el notición de “los acuerdos de paz” como de un hijo nuevo del demonio, impidiendo a la danza su fogueo natural; ya que el peso de los de arriba tiene a los de abajo medio asfixiados de soportar sobre sus hombros más barrigas que cullons, y tanto “oro”… a no ser que luchen!. Con todas las consecuencias y viento a favor, pues el peso de los de arriba es proporcional al peso soportado científica y humanamente, por los d’ abajo… Cullonsssss!, grita de nuevo impresionada la hija de Juana entre carcajeo y danza, y, es que el tiempo entierra, lo que el corazón ya da por muerto.

Cosecha que supo extenderse sobre la arboleda en tierra más allá de sus fronteras, brote de flores y frutos sorprendentes balanceados por el viento de primavera. Abril, mes de siembra y canto a la vida. Hermosa estación reventando en mayo tallos y talle a la mueca del sol como paz guerrillera; como el desembarco de los 33 Orientales y la Marcha Cañera de los peludos desde Bella Unión; como la primera derrota del imperialismo norteamericano por la Revolución Cubana, y “Che” se va al Congo ladrando a la luna a luchar por la liberación de una nueva cultura, pueblo, continente alienado por las mismas ondas de explotación en son de muerte; nacimiento de Lenin y asesinato de Emiliano Zapata, acontecimientos inolvidables; hilos palpables de historia contemporánea, y el ejército del pueblo irrumpe en 1964, dándose a conocer como FARC en Marquetalia-Colombia, años de lucha…y se para el reloj, llegó su hora, es la barbarie siempre imperialista sobre el centro del miedo, cuantito más se aleja uno del pueblo menos se confía en el; triunfa la Revolución Vietnamita; muere “Bebe”, Sendic, en París tras años de militancia en dura clandestinidad. Te amaré en lo profundo hasta donde soy capaz. Varios años como rehén de la dictadura uruguaya, y ofensiva militar del MLN-T…

No sabría en mi caso explicar cuáles fueron los momentos cruciales que marcaron mi vida en el campo de batalla, si fue en abril si fue en mayo; pero sí los que definieron una militancia consecuente a fondo, profunda y dura, capaz de hacer crecer lo más raquítico. Militancia frente a una represión salvaje, conducta fortaleciendo los trazos de conciencia, actitudes de lucha, de vida y reflexión histórica cobrando sentido, afirmando existencia. Militancia que no cesa, más allá de mi, una constante al margen de la represión que siega los contactos, partidos y organizaciones de resistencia. Disciplina dura, severa en clandestinidad y tareas jerarquizando día a día (de avanzar se sigue tratando), trasmitiendo, creando, siempre organizando, abrazando, valorando acciones, seres y cosas, luchando sobre las emociones, vibración e impulso sobre momentos decisivos transmitidos. Un mundo interno te rodea, es tu vida-tu mundo un bosquejo de futuro ¡Que por mucho que te torturen no podrán descubrirlo!. Aunque éste sol sobre Colombia se apague, brotará otra vez y otra vez más, para poder seguir viviendo ¡No abandones! ¡Quédate sobre la trinchera para poder vivir sin llanto!. Respuesta unitaria a las grandes decisiones impuestas, y todo por la vida porque de la muerte, sabe demasiado nuestro hermano colombiano.

Creo en la Revolución. En el nacimiento de la flor nueva. Me educaron para admirar y sentir al pueblo trabajador, respetar y valorar al más explotado, y asumirla como pan de cada día; como un equilibro evidente en medio del precipicio. Paso determinante en la historia de los nadie. Creo en los principios de la Revolución de Octubre y del Movimiento 26 de Julio, guía en la que vi reflejada mi familia; manual que pasó de padres a hijos correlativamente hasta yo nacer, fui la última, y, me abrí a un mundo en lucha. Educada en ello como lo fui en el independentismo y revolución argelina, en la transformación social favorable al pueblo chileno con Salvador Allende y los que lucharon fusil en mano; conservo una grata experiencia familiar entorno a estas fechas y revoluciones, en el legado de lucha y defensa de la República del 36, como prolongación de revolución e independencia. Activan mi esperanza dentro de los grandes ideales revolucionariospor el mundo. Marcada por la generación de poetas del 98 y del 27. ‘Así se templó el acero’, al fuego… carácter y personalidad se alzó revoloteando en mi vida como cultura de raíz y actitudes ideológicas. Ciencia y conciencia sobre el arte como futuro, gigantes en dignidad y comunicación, molinos de viento avanzando desarrollo social y personal insustituible. Alfabetización en el sentido más profundo de la palabra: romper cadenas, porque otro mundo es posible.

Juicios y perjuicios moralistas de “izquierda” ajenos a valoraciones objetivas de los hechos, entran a formar parte de una extraña corriente vacilante cuanto menos. Cuando la coyuntura política brinda oportunidades de trepar más arriba de la mesa, “negociadora”, entorno a sumas de enriquecimiento personal. Y, es que, hayquienes pretenden reducir la lucha y su historia, a impulsos románticos y batallitas, para mejor negar (salvo para los “equilibristas” de la perpetuidad del sistema), que las puertas para la libertad sólo se abren arrollándolas con un pueblo en lucha. El que se sienta íntimamente revolucionario debe ser capaz de asumir, junto a los ramos de rosas (que han ensalzado momentos históricos gloriosos gratificantes), la espina que alerta de los lados oscuros, donde solo lloran los perros condenables que se mean sobre ella.

Llueven noticias, se deslizan ante nuestra mirada. Eran versos contra balas y una bala los mató. Caen hacia nuestros corazones e irritan nuestras gargantas. Los copos de nieve se disuelven ante las fértiles hojas y surgen cartas con tinta de sangre. Con ella la transmisión de genes, lo que fueron, lo que hoy somos es lo que cuenta: “los acuerdos de paz” aplican la voluntad a la perpetuidad del capitalismo. Represión. Marginación social y explotación… Desequilibrio, golpe desmoralizador por la izquierda. Una izquierda que en su tiempo supo dirigir, imponer su pueblo y sus líderes, contra los que como identidad y clase pretendió anularles. Cultura propia, actitudes de conciencia e historia en lucha, esa es Colombia, más allá de las marionetas del imperio en el poder; más allá de la coca y sus aportes a los mentados corruptos, más allá, del turismo y hasta de la miseria más allá. La guerrilla colombiana hizo historia universal. Sus combativos dirigentes asesinados año tras año en combate y en emboscadas, líderes evidentes. Dirigentes con sentido, cultos, estrategas, inteligentes, sin parangón en simbolismo de resistencia y dignidad transparente. Colombia, tierra que soñó llegar a vivir otro mundo posible. Guerrilla que supo crear dentro de la corrupción una alternativa más allá, al margen del sistema en la selva y poblados hasta llegar a la ciudad, dirigiendo parte de esa sociedad que se resistía a ser doblegada en el fango de la incertidumbre, esclavitud y mendicidad. Era la hora de lucha (sigue siéndolo), de abrazar con decisión los ideales para seguir apuntalando principios de esperanza, más allá de cuatro cargos en el gobierno y unos papeles firmados para el desagüe de los poderosos.

El imperialismo sigue ganando. He ahí el asesino de Ucrania, Siria… y en Haití no llega el agua, pero sí llega a sus playas paradisíacas la trompa del amo de los prostíbulos a matar la dignidad del haitiano. El poder ensalza al más descabellado. El bravucón ignorante se corona para bombardear de rosarios el planeta lucha; abren las compuertas de las cárceles, logran largas visitas y roces con penas entre celdas, no de muerte sino de rendición de cuentas, castigo, y muérete cuando el asco de la impotencia supere tu estima, de por vida. Hay presos políticos en el imperio español de más de dos décadas, de tres y cuatro décadas en los cochinos unidos de América, incluida Colombia, y Perú se ríe viendo como se pudre la izquierda en la cárcel, actores y dramaturgos como Víctor Zabala… estos de la OEA!!!

Y, sí, el fascismo y su paz es internacional hermano colombiano. A propósito del 18 de julio de la “santa cruzada”, de esa España de reyes, vale la pena recordar algunas “insignificantes anécdotas”, para que no olvides que no estás solo, que la batalla es internacional. Pues las víctimas del bando de los vencidos tienen derecho a que se conozca la verdad sobre lo ocurrido… y, de entrada se “reconoció” la existencia de más de 130.000 víctimas desaparecidas, de más de 2.500 fosas documentadas, y más de 30.000 niños robados entre miles de asesinatos, penas de muerte y decenas de años de cárcel. Mientras la mayor parte de occidente colaboraba con el nazismo, la II República de este lado del mundo de la Península Ibérica, amenazada, luchó a muerte contra el nazismo imperialista, y fascismo golpista pantomima de la Alemania e Italia nazi; tras el exilio y deportación llegaron los campos de concentración y exterminio, además de una emigración escalofriante, llegó la “reconciliación nacional”, sobre acuerdos y pactos de una paz, que siguió sembrando muerte, monarquía y corrupción, infectando su suelo de bases militares norteamericanas de guerra.

Mientras la guerrilla de la república siguió combatiendo al fascismo internacional, hasta volcarse en liberar París-Francia del nazismo, los belgas, se las arreglaron para matar a unos 10 millones de personas en el Congo, cortando manos y quemando vivos en sus chozas a mujeres y niños. Los alemanes, cometieron un monstruoso genocidio llamado Holocausto contra la tribu Herero en Namibia, sin otra razón evidente “no les gustaban sus miembros”… y fueron a terminar de exterminarlos a la URSS. Los primeros campos de concentración en el mundo, los construyó el imperio británico en África. Los ataques coloniales franceses en el Sudeste Asiático, África Occidental y del Norte y en otros lugares históricos, todos ellos bien documentados del terror vivido. Los holandeses saquearon, violaron, mataron y se enriquecieron en un gran archipiélago que ahora se llama Indonesia.

Los genocidios, asesinatos masivos y el terror que fueron realizados por Occidente en el resto del mundo, han sido innumerables. La ‘ayuda exterior’ para la “educación y los medios”, logró entrenar y disciplinar a tantos “colaboradores en el mundo pobre”, que garantizó totalmente el secreto de la verdad sobre el pasado, sin que se omitiera el escarnio aterrador de exterminio. Los finales de guerra antifascista como en el caso de la II república del 36 (contra el pelele del fascismo internacional, Francisco Franco, o el final de la segunda guerra mundial), no condujo en absoluto a un final, del trato bárbaro de exterminio de seres humanos (ni el infligido a ‘los nativos’ en sus colonias, por los gobiernos colonialistas e imperialistas de Europa y Norteamérica.) Bueno es recordar el trato dado a Medio Oriente, por Winston Churchill… y, ya ven, siguen floreciendo esculturas de Winston Churchill y del rey belga Leopoldo II, en todas las capitales de Europa; en el Estado español, sigue habiendo calles y plazas con los asesinos del levantamiento contra el pueblo sufragista. En la segunda mitad del siglo XX, durante la ‘Guerra Fría’, la Unión Soviética se mantuvo firme del lado de los oprimidos en el mundo, por la libertad en África, Asia, América-latina… ¡cuán poderosa ha sido la propaganda del enemigo, y el raquitismo de la izquierda, para que hayan logrado que todo esto se olvide!.

Mientras Europa y EEUU (monarquías y ‘democracias’) promovían y, promueven, masacres de exterminio en Irán, Siria, Egipto, Golfo, Medio Oriente, Vietnam , Camboya, Corea, Chile, Argentina, Guatemala, Nicaragua, Uruguay, República Dominicana, Haití, Brasil, Kenia, Sudáfrica, Indonesia, Palestina, Líbano, Iraq… Y, el siglo de las luces alumbró el templo delas finanzas. Los demócratas de “izquierda” y derecha, han seguido y siguen forrándose, gracias a mantener a flote el capitalismo salvaje, que ha permitido su entrada grande como empresarios políticos y sindicales, sin distinción, de los bajos fondos de la corrupción. La revolución rusa, la cubana, la resistencia que quedó tras la república de este lado de la Península Ibérica (e islas), la guerrilla de las FARPC… entre paellera y hervidor se ha ido apoderando la carroña. ¡Pásala, pásala pa`ya, la R de revolución! ¡Correla, correla pa`ya, compañer@!

Maité Campillo (actriz y directora de teatro indoamericano`Hatuey)