domingo, julio 24, 2016

Estado de excepción en Francia: Una excusa para reprimir las protestas

François Hollande, Presidente de Francia, anunció que debido al atentado en Niza que dejó 77 muertos y más de 100 heridos, su gobierno extendería el estado de emergencia antiterrorista por tres meses más.

En este sentido, pidió a los ciudadanos franceses que hayan servido en la gendarmería que que cubran o releven a los soldados que están actualmente desplegados, al tiempo que especificó que los operativos de seguridad se aplicarán en toda la nación especialmente en la frontera.

Sin embargo, Esta medida más allá de resguardar la seguridad de todo el pueblo francés, por el contrario es una excusa para violar su plena libertad, así lo expresó el sociólogo y analista internacional, Anibal Garzón.

En declaraciones ofrecidas en el programa Mientras Tanto y por si Acaso, transmitido por la Radio del Sur, denunció que “Esta medida le quita la libertad a la población civil francesa al entregarle mayor poder a las fuerzas militares del estado, con la excusa de la seguridad pueden entrar a tu casa sin ninguna orden judicial o reprimir cualquier movilización o manifestación”.

“En un contexto actual, protagonizado por las múltiples protestas de movimientos sociales en rechazo a la reforma laboral, se extiende esta medida que permite la represión de la policía y el posible enjuiciamiento con la Ley Antiterrorista” dijo.

Garzón, asegura que a pesar de estas medidas tomadas por el gobierno de Hollande desde hace ya más de un año, el país sigue siendo un blanco para los ataques “En el país ya hemos estado en más de un año en estado excepción y sin embargo hemos sufrido ataques terroristas, entonces cabe cuestionarse si esta medida es realmente para resguardar al pueblo o para quitarle ciertas libertades”.

Doble moral ante el terrorismo

Anibal Garzón, sociólogo español, aseguró que Francian está demostrando su doble moral ante la lucha contra el terrorismo en el mundo, aseguró que “No olvidemos que Hollange está militarmente interviniendo en países como Irak, estuvo en Libia, actualmente en Siria apoyando a los mal llamados Estado Islámico”.

En este sentido, aseveró que “En lugar de tener una estrategia para acabar con el terrorismo, el gobierno francés por una parte potencia este tipo organizaciones terroristas, y por el otro imprime miedo a la sociedad con un discurso clasista y de supremacía racial, para lograr la legitimidad a la represión”.

Por otra parte, denunció que este tipo de prácticas se llevan a acabo en toda Europa, “Esto responde a estrategia de etiquetar de terroristas a movimientos sociales legítimos, para lograr el rechazo de la población y así la aprobación de políticas represivas contra el pueblo”