viernes, julio 08, 2016

Gobierno colombiano firmó 13 contratos para abrirles las puertas al Fracking

Actualmente en Colombia existen 13 contratos de exploración y producción mediante fracking en yacimientos no convencionales ubicados en Norte de Santander, Santander, Cesar, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Tolima, de ese total, seis bloques hacen parte de los Proyectos de Interés Estratégico para la Nación (Pines), lo cual significa que están entre las prioridades económicas del Estado.
 
En una columna de la sección sostenible de la Revista Semana, afirman que según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), las reservas actuales de crudo en la nación neogranadina alcanzarán para cinco años más y, a partir de entonces, el país pasará de ser productor a importador. Tal situación tiene al Ejecutivo Nacional en una búsqueda desesperada por estirar esa cifra, incluso cuando los bajos precios han hecho caer la exploración y la producción.

Uno de los factores por el cual no ha avanzado esta implementación se debe en gran parte al rechazo social de comunidades enteras, según la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), no existen solicitudes en curso para exploraciones de fracking. Esto se debe a que el proyecto más avanzado, ubicado en San Martín y a cargo de la multinacional Conoco Phillips, lleva varios meses paralizado debido al clamor de miles de habitantes de ese municipio del Cesar quienes han manifestado su rotundo rechazo a esta técnica, lo cual impide terminar el proceso de socialización requerido antes de solicitar la licencia ambiental.

Carlos Santiago, líder de la Corporación para la Defensa del Agua, el Territorio y los Ecosistemas, que agrupa a los opositores del fracking en San Martín, afirma que “en Cesar hemos sufrido el desabastecimiento de agua y no queremos que la que queda se utilice para el ‘fracking’. Esa tecnología es muy peligrosa porque le echa un montón de químicos al agua y además puede llegar a contaminar las fuentes hídricas subterráneas”, recoge la Revista Semana.


A pesar de que allí han hecho presencia funcionarios de la ANH y de los Ministerios del Interior y de Ambiente, Carlos Santiago afirma que está por comenzar un proceso de recolección de firmas para convocar a una consulta popular sobre el tema.

Desde hace cuatro años Colombia le abrió la puerta al fracking, una controvertida técnica para extraer hidrocarburos de yacimientos no convencionales. Fracking, en lenguaje petrolero, significa fracturar capas de la tierra mediante agua mezclada con químicos a presión.


Esta tecnología es objeto de un fuerte debate en todo el mundo, pues a ese uso intensivo de agua se suma el riesgo de contaminar acuíferos superficiales y subterráneos con materiales radioactivos y gas metano y el aumento de la sismicidad en los lugares donde se aplica. Un reciente artículo publicado en la revista Science afirma que en Oklahoma, uno de los estados que permite el fracking en EE.UU, los sismos entre 2008 y 2013 han aumentado 40 veces con respecto al periodo 1976-2007.

Colombia seguirá en su búsqueda de supuestas soluciones en materia de hidrocarburos, pero la pregunta del pueblo neogranadino es si el fracking es la manera más idónea. Los comprobados impactos negativos de esta técnica, sumados al poco conocimiento del territorio, la debilidad institucional y una opinión pública desfavorable, no permiten pensar en aplicarla sin causar graves daños ambientales y aumentar los conflictos sociales. Por esas razones, afirma Revista Semana, el remedio del fracking puede resultar peor que la enfermedad de la escasez petrolera.

Escuche el Programa Especial realizado por La Radio del SUR, “El Mundo en 30 minutos” acerca del Fracking, método que está perturbando la estabilidad de la tierra y todos los seres vivos que en ella habitamos, creemos conciencia.