domingo, julio 03, 2016

Represores, genocidas y amantes del extractivismo neoliberal se reúnen en Chile

|Por Mapuexpress|

Bajo fuertes medidas de seguridad por tierra, aire y mar, mandatarios de Perú, México, Colombia y Chile, se reúnen en la localidad de Puerto Varas, Provincia de Llanquihue, Región de los Lagos en el centro sur de Chile (Territorio ancestral Mapuche Williche).
 
A partir de este jueves comienza la XI Cumbre de la Alianza del Pacífico, tendiente a establecer acuerdos comerciales y contará con la presencia de la presidenta chilena Michelle Bachelet, y los mandatarios de Perú, Ollanta Humala; México, Enrique Peña Nieto; y Colombia, Juan Manuel Santos. Por Perú también asistirá el presidente electo Pedro Pablo Kuczynski; y como observador, el Presidente neoliberal argentino: Mauricio Macri.

Cabe señalar que el Presidente Peña Nieto llega a Chile luego de una violenta represión y asesinatos  a sectores de la educación mexicana, incluyendo a profesores de Oaxaca, sumándose este hecho a las sistemáticas masacres estatales que encabeza el mandatario mientras los intentos de privatización y explotación a favor del lucro para ciertos grupos de poder económico continúan en aumento, hechos por los cuales se le ha sindicado de genocida.

Por su parte, el presidente colombiano Juan Manuel Santos, acude a la cumbre luego de un acuerdo de Paz por el denominado conflicto armado con Las Farc, sin embargo, existen serios cuestionamientos a su gestión por las constantes transgresiones a los derechos de los Pueblos Indígenas en este País, donde aún persisten graves hechos de violencia estatal y de grupos privados, existiendo serios conflictos a causa de la industria extractivista como ocurre en el Cauca y otros territorios ancestrales en el País.  En el año 2014 se contabilizaron 25 asesinatos a defensores de los territorios, incluyendo a varios miembros de Pueblos indígenas.

Cabe recordar que Santos dirigió las fuerzas armadas colombianas hasta mayo de 2009. En ese período afloró el escándalo de los “Falsos positivos”, civiles asesinados por el ejército cuyos cuerpos fueron contabilizados como bajas en combate de la guerrilla, por las cuales se entregaban recompensas a los militares responsables de su abatimiento.

El gobierno de Bachelet ha intensificado el conflicto con el Pueblo Mapuche, ampliando las unidades represivas de la policía militarizada, volviendo a la aplicación de la Ley Antiterrorista, ampliándola a la Región de los Ríos (Lanco) contra comunidades y a favor de la empresa forestal Arauco, registrándose recientemente un hecho de secuestro y amedrentamiento por algunas horas a una autoridad tradicional Mapuche en Temucuicui, mientras continúa dando luz verde a una serie de proyectos industriales en desmedro del territorio ancestral.

El presidente Humala de Perú deja pronto su cargo y continúa Pablo Kuczynski, otro neoliberal, quien tuvo que ganar en segunda vuelta a Keiko Fujimori, hija del genocida ex Presidente Alberto Fujimori.  Humala ha sido acusado de traicionar el compromiso político que había asumido previo a su gestión y de actuar a favor del extractivismo neoliberal, provocando diversos hechos de violencia, incluyendo casos de asesinatos de miembros de comunidades de Pueblos Indígenas y sectores campesinos a través de agentes policiales.

La organización de esta denominada Cumbre Alianza del Pacífico estima que: “Es responsable del 51,4% del comercio de América Latina y que la Alianza del Pacífico se constituyó en abril de 2011 en Chile con la idea de impulsar el comercio regional principalmente con los países asiáticos. Se espera que en la próxima década, el bloque se constituya en la cuarta economía que más contribuya al crecimiento mundial”, indican.

Trascendió que la semana pasada, en Santiago, se llevó a cabo una primera rueda de negocios de la Alianza del Pacífico, en la que se concretaron acuerdos por 200 millones de dólares relaciones e iniciativas de comercio empresarial.

De estos mandatarios, tres han firmado el Tratado transpacífico  TPP (México, Perú y Chile), un sistema o régimen de comercio supraestatales a favor del interés transnacional, encabezado por el sector empresarial vinculado a Estados Unidos, considerado un atentado a derechos humanos y contra las soberanías de los países y que debe entrar en discusión en los Congresos.

En sus 30 capítulos, el acuerdo regula un gran número de temáticas, que van desde el comercio de lácteos, hasta la regulación laboral, pasando por derechos de autor, patentes, inversiones estatales, medio ambiente, obtentores vegetales, hasta la competencia de tribunales internacionales a favor de transnacionales.

En el TPP han participado gobiernos y empresas de: Australia, Brunei, Darussalam, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelandia, Perú, Singapur y Vietnam, quienes mantuvieron en secreto el proceso de negociación hasta hace algunos meses donde se liberó el acuerdo en el marco de su suscripción oficial.