miércoles, septiembre 28, 2016

El Estado colombiano es actor intelectual y material del genocidio político contra la unión patriótica



“La memoria tiene un sentido subversivo, por que recupera los momentos en que los olvidados de siempre se rebelaron, lucharon e intentaron construir un orden diferente, otro mundo, en el cual no impere ni la desigualdad, ni la injusticia”. Renán Vega Cantor

Las bases en rebelión de la Unión Patriótica exigimos verdad frente al delito autónomo de Genocidio Político que continua cometiendo el establecimiento Colombiano, ayer 15 de septiembre de 2016 en acto a puerta cerrada en la Casa de Nariño el actual Presidente Juan Manuel Santos dijo:  "Esa tragedia jamás debió haber ocurrido, debemos reconocer que el Estado no tomó medidas suficientes para impedir y prevenir los asesinatos, los atentados y las demás violaciones, a pesar de la evidencia de que esa persecución estaba en marcha", la vinculación del estado Colombiano con el crimen de lesa humanidad no es sólo por omisión, la demanda interpuesta ante el Consejo de Estado en el 2010 por los Ciudadanos Jeritza Merchan, Jorge Salcedo, Jaime Áraujo Renteria y Ricardo Perez, por la cual se le devolvió la personeria jurídica a nuestro partido el 4 de Julio de 2013, al igual que la demanda interpuesta en la fiscalia presentan evidencias de que el estado es actor intelectual y material del Genocidio Político contra la Unión Patriótica, entre ellas las declaraciones del Comisionado de Paz de la época Carlos Ossa Escobar quien al manifestar su preocupación por el número de Upeistas que eran asesinados a diario recibe como respuesta del General Rafael Zamudio Molina ministro de defensa "a ese paso no van acabar nunca", las declaraciones de Juan Manuel Santos pretende ocultar la verdad y disminuir la acción genocida del estado Colombiano.  La presencia en dicho acto de "reconocimiento" de algunos sobrevivientes demuestra las alianzas con el gobierno para cohonestar con la impunidad y hace legitima nuestra rebeldia con la actual "dirección" nominal, NO NOS REPRESENTAN, usurparon el trabajo abnegado para recuperar nuestra existencia simbólica y hoy lo usan para ponerse de lado del victimario y vender la conciencia, la historia no los absolverá, mentir frente a los hechos constituye  una acto de revictimización.

Genocidio es el crimen más aberrante de la humanidad contra la propia humanidad, crimen de lesa humanidad, cuyo objetivo es destruir total o parcialmente a un grupo con identidad propia, y como fin último obligar a dicha colectividad a pensar, sentir y hacer políticamente como el victimario, en el caso de nuestro partido, las bases rebeladas, seguimos resistiendo y combatiendo, la decisión de algunos sobrevivientes de respaldar y votar por genocidas. Continuamos exigiendo justicia, rechazando y denunciando los “acuerdos secretos y amistosos” con el establecimiento genocida, ni perdón, ni olvido será la consigna en la memoria activa y colectiva. A nombre de nuestros Compañeros, exigimos castigo a los culpables, actores intelectuales y materiales involucrados en el establecimiento, la policía, el ejército, el paramilitarismo, la burguesía y buitres de la politiquería colombiana jerarcas de los partidos tradicionales; los culpables actúan de manera conjunta y pretenden perpetuar sus políticas que impiden el alcance de los derechos fundamentales, las bases en rebelión de la UNIÓN PATRIÓTICA tenemos la responsabilidad histórica, política y ética de estructurar la tarea que ha sido truncada por el genocidio político, persistimos a pesar de la estigmatización la cual hace parte de la forma de eliminación, se consigue incrementar el odio y desprecio al otro con los medios de comunicación, esto no ocurre al azar, es planificado, para incrementar en el imaginario la eliminación de quien defienda los principios, la historia, identidad y la esencia de la Unión Patriótica. Existe complicidad por parte del Estado, lo cual hace sistemático el crimen, con empresas de la muerte, juridicidad que legitima el proceso ilegal y la violación de derechos humanos, participan multinacionales, paramilitares, donde el Estado es generador y cómplice. El crimen de genocidio político, lleva a toda la sociedad una tentativa que victimiza, que aterroriza, implica inmovilización, se ejemplifica la atrocidad y no se quiere pertenecer a la colectividad que se está eliminando.

El Genocidio Político lesiona estructuras inimaginables socio culturales, se produce un país enfermo, miedoso, violento, aterrorizado. En Colombia se continua estigmatizando, encarcelando, amenazando, exiliando, desapareciendo, torturando y asesinando afrodescendientes, indígenas, sindicalista, estudiantes, campesinos, obreros, hombres, mujeres y niños, quienes dentro del terrorismo de estado decidimos hacer oposición al régimen establecido, en palabras de Ivan David Ortiz “ a lo largo de su existencia, en la Unión Patriótica se configuran tres aspectos que se presentan casi simultáneamente: acción genocida, resistencia y vida. Esto porque es una constante que cualquier especie viviente que se vea amenazada desarrollan siempre elementos de supervivencia, en el caso de los seres humanos con más razón por que cuentan con más herramientas para hacerlo: materiales, simbólicos, emocionales, mentales y en este caso ideológico-políticos”.

El Genocidio Político es un crimen de lesa humanidad que el Estado colombiano sigue cometiendo contra la Unión Patriótica, a través de la estigmatización y criminalización de los movimientos sociales en resistencia y lucha. A propósito el profesor Ivan David Ortiz señalo: “el Genocidio cumple con su función de aterrorizar, por lo mismo cada vez más se fijó en la cotidianidad de los colombianos que ser, decirse o sospecharse Upeista implica dejar de existir, de ahí que aunque ideológica, política y cotidianamente se tenga identidad política con el grupo, se desarrollan formas de resistencia a la eliminación que implican incluso la negación de pertenencia”.

Queremos llamar la atención a un análisis e interiorización de los acumulados de resistencia, lucha y confrontación en Colombia, de manera autocrítica el que hacer nos ha llevado a la auto-censura,  la falta de Solidaridad, la legitimitad a la acción genocida, el abandono de los principios en función de la "coyuntura",  mientras esto ocurre otros sacan provecho del miedo,  para usurpar posiciones de izquierda, para robar, demagogos que obtienen respaldo del pueblo para corromper estructuras internas y de manera cómplice realizar alianzas con el opresor, para esconder la verdad. No puede haber silencio, ni entrega cobarde, cuando continúa cometiendo el establecimiento en Colombia, el crimen más atroz de la humanidad: Un Genocidio, que nos quiere llevar a la rendición.

El Profesor Ivan David Ortiz Palacios señala: “las víctimas empiezan la carrera vertiginosa de convertirse en cifras, a despojarla no solo de su existencia física e ideológica, sino también de su historia social y humana, así que ya no es el vecino, el padre, el líder, el maestro, el estudiante, el amigo de y quien hace parte de, sino un numero abstracto inanimado y, si se permite el termino, des-historizado”. Consideramos necesario en el contexto colombiano no abandonar la organización de base, alimentarla y contextualizarla para continuar en la lucha de clases. Por razones políticas, éticas, historicas, jurídicas, simbólicas, entre otras, continuaremos en el camino por la construcción de una Nueva Colombia, en Paz y llena de esperanza.

¡VIVA LA SOLIDARIDAD Y LA LUCHA DE LOS PUEBLOS!
UNIÓN PATRIÓTICA - BASES EN REBELIÓN