sábado, octubre 01, 2016

A 17 años del asesinato de Jaime Garzón se reconoce que fue un crimen de Estado



El pasado 28 de septiembre la Fiscalía emitió la resolución No. 048, en la que se declara el asesinato del periodista Jaime Garzón Forero como un crimen de lesa humanidad, cometido en un contexto sistemático de violencia, al igual que el del abogado y defensor de Derechos Humanos Eduardo Umaña.

Estos dos casos no fueron los únicos ocurridos en ese contexto, entre 1997 y 1999 fueron asesinados Mario Calderón y Elsa Alvarado investigadores del CINEP, quienes documentaban los alcances del paramilitarismo en el Urabá antioqueño y Jesús María Valle abogado defensor de Derechos Humanos, últimado en su propio despacho en Ituango, luego de denunciar la participación de Fuerzas Militares en las masacres del Aro y La Granja.

Se calcula que en el país fueron cometidos 1.293 homicidios de defensores de derechos humanos entre 1998 y 2014, razones por las cuales hoy la Fiscalía puede decir que el caso de Garzón es de lesa humanidad. Otro de los insumos para lograr esta declaración, fueron las denuncias de amenazas y seguimientos de agentes paramilitares y estatales consignadas en los registros del ente investigador durante ese periodo de tiempo.

“De lo precedente se infiere que el modus operandi común a los homicidios de defensores de derechos humanos consistió en que miembros de la fuerza pública, escudados en su lucha contrainsurgente, declararon objetivo legítimo a defensores (...), con ocasión de su labor o por tener una postura crítica frente a sectores oficiales, información transmitida al máximo jefe de las AUC, Carlos Castaño Gil, quien ordenó a la banda sicarial la ‘Terraza‘ ejecutar el homicidio” señaló el organismo.

Fueron también clave en este proceso las declaraciones del exjefe paramilitar Diego Murillo Bejarano, alias Don Berna presentadas ante la fiscalía los días 10, 11 y 12 de agosto del año 2015, en las que aceptó la responsabilidad de grupos de paramilitares en estos cinco asesinatos, involucrando con su testimonio altos mandos oficiales de las Fuerzas Militares.