domingo, noviembre 20, 2016

El asesinato de campesinos refleja la inexistencia de garantías para el ejercicio de la oposición política



El pasado 19 de noviembre  fue víctima de un atentado en horas de la noche,  el campesino Hugo Cuellar, presidente de la juntan de la vereda  la Victoria de la Macarena Meta e integrante de la Fundación por la Defensa de los Derechos Humanos y el DIH del Centro y Oriente de Colombia DHOC, un hecho que se suma al asesinato de los líderes campesinos Erley Monroy y Didier Losada Barreto, integrantes de la Asociación Campesina Ambiental de Losada Guayabero ASCAL-G, incrementando la cifra de asesinatos que se han cometido contra el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica, quien registra 17 asesinatos  en el último año, de los  123  cometidos contra esta organización. 


En entrevista con la Red de Prensa Alternativa del Sur Occidente Colombiano rpaSUR, Alejandra Pérez  abogada  y defensora de derechos humanos de la Fundación DHOC, afirma que el líder campesino del Caquetá Erley Monroy “había denunciado la aparición de panfletos y de pintas de las autodefensas de los grupos paramilitares en varios caseríos de la zona,  así como también el rearme y reagrupamiento de estos grupos en una zona que está fuertemente militarizada”.

Según las palabras de Alejandra Pérez, Erley Monroy “denuncio la extracción petrolera en la Serranía de la Macarena y la recuperación de un baldío por la resolución 810 del 2015 que pretende ser recuperado por el gobierno para temas de inversión en Zidres”

A este asesinato se suma el del campesino Didier Losada Barreto de la Macarena Meta e integrante de ASCAL– G, un defensor del territorio, que murió  el mismo día que Erley Monroy en horas de la noche.

Continuando con la sistemática persecución, el campesino Hugo Cuellar quien   sufrió un atentado el  pasado 19 de noviembre, se encuentra en grave estado de salud  pues  según la Abogada “recibió impactos  de  bala en su abdomen  lo que comprometió seriamente su vida “  

Frente a estos asesinatos la defensora de derechos humanos, resalta que “es la manifestación propia del momento histórico que se está viviendo, que no refleja la voluntad real y de granatitas para el ejercicio de la oposición política, es necesario y urgente la implementación del punto 3 y 4 del acuerdo firmado en la Habana, que propone unas medidas mínimas de seguridad de la personas que propenden por un país distinto”

Por otro lado afirma la Abogada que  la zona en cuestión puede significar un ejemplo de lo que ha sido la guerra en Colombia, pues “ha habido  presencia de todos los grupos armados, hay intereses extractivos en la zona,  de círculos de poder ganaderos y  lecheros, así como también, se cuenta  con la Zona de Reserva Campesina en El  Pato Balsillas y  hay una pretensión de constituir una Zona de Reserva Campesina en Losada Guayabero, hay una zona de conflicto de parques y cultivos de uso ilícito, tenemos comunidades indígenas y campesinas abandonas, es un contexto en donde se encuentran todos los actores posibles  para que la persecución y estigmatización se den”.