jueves, noviembre 10, 2016

El capitalismo y sus cloacas



|Por Lía Hernández Muñoz / ALIA|

El sábado 29 de mayo, el país se despertó con el alboroto de la toma de la zona llamada el Bronx, en Bogotá, ¡horror de horrores! gritaron, desde el presidente de la República, hasta el más humilde de los habitantes de barrio; entonces hay que  preguntar ¿por qué tanta extrañeza, sobretodo de los gobernantes que lo han alimentado con su indiferencia y sevicia para no resolver las necesidades de las gentes más necesitadas que de esta manera se convierten en presa fácil de los mercaderes del poder? Porque ese problema siempre ha estado allí a ojos vistos de sus vecinos, de la Casa de Nariño, lo que pasa es que hay veces en que la indiferencia de los del Estado puede darles en los dientes por que crean sus monstruos y se asustan con ellos, al igual que Víctor con su  Franqueasteis.

¿Que si es centro de distribución de estupefaciente, que si lugar de concentración y cárcel de niños y niñas y adolescentes? Que son inducidos y metidos en la droga, y en la prostitución. Los medios de comunicación, todos ellos afines al gobierno, arman la alharaca o mejor, cumplen con el libreto que complazca tanto al gobierno Nacional, como al Distrital. Es pues la cortina de humo perfecta para tapar el impacto del paro campesino y agrario, que durante muchos meses,  desde el año anterior (2015) estaba anunciado para el 30 de mayo y que en este momento en el que escribo estas líneas, surcan las trollas, las autopistas, las avenidas, rumbo a copar las grandes ciudades, entonces temiéndole a este, pues está el antecedente del realizado  por estos mismos hombres y mujeres sin tierra, los enrruanados, que en 2013,  hizo templar al país “con su paso de gigante gritando adelante, venceremos, venceremos”, tal y  como lo dice Víctor Jara, el cantor de los pueblos. 

Y no es que no sea cierto que allí en la zona llamada del Bronx, no ocurra tal como lo dice el gobierno Nacional y el Distrital, y repiten los medios de comunicación, todo esto es cierto, estas casas de cárcel, prostitución, secuestro, drogadicción y muerte. Sí, todo esto es cierto, las llamadas por el mismo sistema capitalista, casas de piques, existen en Bogotá, igual que en Buenaventura, Medellín y a no dudarlo, en otras ciudades del país. Así funciona el capitalismo y sus cloacas, siempre ha sido así, y en la medida que avanza su descomposición, será más aberrante su forma de actuar (leer a Carlos Marx en el capital).

Este tipo de negocios y aberraciones,  producto y creación del sistema capitalista (al que algunos economistas socialdemócratas, llaman “modernismo”)  entonces en este sistema, en su fase más salvaje, estos negocios empiezan y son guiados, la mayoría de las veces, por individuos conectados con las altas esferas gobernantes y de poder, desde siempre estos gobiernos a nivel mundial se hacen los de la vista gorda, el habitante de la calle, el drogadicto y la prostitución, no existen porque sí y apropósito, ya en el siglo XIII en las ciudades de la vieja Europa, existían estos y fue en Londres, donde les dan este nombre, habitantes de la calle. El capitalismo acumula capital, y esta es una de sus formas, no le basta la plusvalía que le quita al obrero y al trabajador en general, con la que llena sus arcas y somete la mano de obra de hombres y mujeres en el mundo, acude también a las aberraciones más deplorables y, tiene sus víctimas, es más, las necesita para seguir respirando. Ya las cloacas del capitalismo de la antigua París, fueron narradas por escritores como Víctor Hugo, en su obra cumbre Los Miserables, también Alejandro Dumas en sus obras abrió las puertas putrefactas de ese París; ambos escritores franceses en las épocas del naciente capitalismo. Ya más acá, en este tiempo nuestro, en los siglos XX y XXI en Egipto, un escritor hijo de ese país árabe, ganó un premio nobel, con un libro desde el cual abrió las puertas a las cloacas del capitalismo de su país, con el libro titulado El Callejón de los Milagros, tal vez por que en el capitalismo salvaje se vive de puro milagro. Años después, esa misma cloaca, a la que él recreó en su libro, lo asesinó en una de sus calles, en el Cairo, capital de Egipto.

Veamos ahora cuáles son las políticas sociales que esos gobernantes del modelo capitalista en su fase neoliberal en Colombia plantean e imponen a sus gobernados.

·         Despojo de la tierra de los campesinos

·       Entrega de las riquezas naturales al capital extranjero, explotación indebida y daño al medio ambiente y la salud de los habitantes de estos territorios

·         Desempleo

·         Falta de vivienda digna

·         Falta de salud digna

·     Educación deficiente y domesticada, como forma de perpetuar la obediencia de una masa amorfa, con pensamiento uniforme. El capitalismo le teme al pensamiento crítico. 

·         Violación al más grande de los derechos, la vida

Entonces, vemos al alcalde “de la Bogotá para todos” irrumpir en la llamada zona del Bronx, utilizando tropas especiales de asalto, que nos hizo pensar a los habitantes de Bogotá, que estábamos en Irak, Libia, Afganistán o cualquiera de los países que han sido invadidos por los Estados Unidos de Norte América (el diablo como lo calificó en su momento el presidente Chávez de Venezuela), pero no crean otra cosa, es solo la forma que tiene este capitalismo salvaje de solucionar las problemáticas sociales en el país.

Esta toma de la llamada  zona del Bronx, a decir de algunas autoridades, la venían preparando desde los últimos meses del año 2015, desde luego que la preparación fue solo en lo militar, ya que lo que se ha podido observar es que olvidaron preparar una estrategia a  largo plazo, desde donde cubrir las necesidades de los habitantes de este sector de la capital del país, no solo de los dependientes de la droga, la prostitución y todo tipo de vicios engendrados por la inequidad social y política, sino también de los  habitantes de la calle que es un caso distinto, ya que muchos  de estos han elegido esta forma de vida, pero luego han sido víctimas de los dueños de los negocios de drogas y de los jibaros, peones de los anteriores. Entonces tenemos, que tanto el alcalde Peñaloza, como el presidente Santos, por que no hay que perder de vista que los dos están  juntos en esto, no prepararon la parte de la solución social, tales como los albergues donde llevar inicialmente a los dependientes de la drogadicción para ser tratados ahí, es más, Peñaloza desde hace cinco meses, cuando llego a la alcaldía, mandó cerrar uno de los mejores sino el mejor de los albergues que dejó el alcalde anterior, Gustavo Pero, el albergue Bacará. Santos y Peñalosa tampoco prepararon las viviendas en donde alojarían a los hombres, mujeres, niños y niñas que habitaban esta zona de la ciudad, no lo hicieron por que para el capital este tipo de seres humanos no son más que desechos, de ahí el nombre de desechables que desde finales de los años 70s y comienzos de los 80s les dio esa misma clase en el poder.

¿Qué pasa entonces? Pasa  que como son seres humanos, y tienen las mismas necesidades de todos los de su especie, han empezado a desplazarse, por ahora a las localidades y barrios más cercanos al centro de Bogotá,  pero luego coparan las demás, tal como paso en la  primera alcaldía de Peñalosa, cuando también desalojo esa misma zona pero no dio soluciones sociales reales, esta  antes se llamaba el Cartucho, esa vez estas gentes al no tener  resueltas sus necesidades básicas por parte del Estado, se regaron por toda Bogotá agudizando más la ya existente inseguridad de la ciudad, y muchos se desplazaron a municipios cercanos, como Fusagasugá, Madrid y Funza, entre otros. Y para quienes tengan dudas de que son seres humanos como todos los de su especie, que pongan atención a las historias de vida de estas personas, donde el amor en sus distintas facetas salen a relucir, bueno como están las cosas, esta puede convertirse en una calamidad humanitaria, si no se buscan las soluciones adecuadas y necesarias, no solo para la coyuntura, sino a largo plazo y definitivas. Nos dice el rector, del colegio Nieto Caballero, uno de los mejores colegios del Distrito Capital que queda en el mismo sector, que por lo menos 60 niños y niñas de la llamada zona del Bronx, estudian allí, es el amor humano de esos padres y madres el que los lleva a poner a sus hijos en el colegio, ¿que por qué vivían en ese lugar?  Pues porque el sistema operante en Colombia no les da la oportunidad de vivir en otro, con la dignidad que todo ser humano requiere.

Mientras tanto, la Bogotá, soñada por los gobernantes de las elites oligárquicas, es una “Ciudad de negocios y centro financiero Internacional”, ósea, una Ciudad para pocos.

El alcalde Peñalosa, es tan falso como lo es su tan cacareado doctorado, de ahí que comenzara su alcaldía echando para atrás el metro que mal que bien había comenzado a encontrar rumbos, atacando y atentando contra la reserva Van der Himen, para acabar de comerse la Sabana, que da aire y verdor a la gran capital del país, privatizando la ETB, patrimonio de los bogotanos raizales y los venidos de otras regiones del país.