domingo, noviembre 06, 2016

Festival de la trucha en el corregimiento de Palomar, Anzoátegui (Tolima)



|Por Nelson Lombana Silva|

La comunidad del municipio de Anzoátegui (Tolima), de la mano de su alcalde popular, Oscar Tovar, celebró una vez más el festival de la trucha en el corregimiento hermoso de Palomar.

Cientos de personas venidas de distintas partes del departamento, especialmente de Ibagué y del país concurrieron a las festividades  durante los días 5 y 6 de noviembre. La única vía de acceso colapsó teniendo que la policía regular la entrada de más automotores. 

La programación amena y entretenida la disfrutaron los asistentes de principio a fin, dentro de un ambiente de tranquilidad y sosiego. La cabalgata por la extensa vega de Guambeima, fue una de las principales actividades programadas, además de la pesca recreativa, presentación de orquestas del orden regional, música, baile, fritanga, tamal, carne a la llanera, etc. 

Hombres y mujeres de la vasta zona concurrieron a la convocatoria formulada por la administración municipal, derrotando el frío con el calor humano que caracterizó el evento de principio a fin. 

Los turistas que iban por primera vez, quedaron deslumbrados del paisaje que aparecía ante sus atónitas miradas. El imponente cerro de Guambeima, el viento puro y fresco, la imponente vega de lo que antiguamente era la hacienda de Amberes, los riachuelos frescos de aguas cristalinas, los potreros inmensos y aun montaña en la distancia, hacen parte de este corregimiento ubicado sobre los 2600 metros sobre el nivel del mar. 

Mientras hacía presencia las Farc – Ep en la zona la pesca de la trucha era bien controlada, la comunidad estaba comprometida a conservar este exquisito manjar de agua fría y dulce, ahora la cosa es diferente, señalan en voz baja habitantes de la región. 
La administración municipal de Tovar buscar precisamente convertir esta actividad en un renglón de la economía que ayude al desarrollo de la comunidad. Igualmente el turismo es un renglón que no se ha explotado debidamente. El gobierno departamental habla mucho del tema pero realmente poco en la práctica. Solo anuncios publicitarios. 

El gobernador no sabe hablar de paz 

El belicista gobernador Oscar Barreto Quiroga, como buen politiquero, estuvo presente con su primo que viene promocionando para senador. No sabe hablar de paz. “Vengo de instalar la policía en el corregimiento de Playarrica y haré todos los esfuerzos posibles para que aquí en Palomar suceda lo mismo”, señaló. 

Personalmente, les cedió la palabra a los comandantes de la policía, el ejército y el alto mando de la fuerza aérea que también se hizo presente. No ahorró adjetivos al referirse al militarismo, mucho menos respaldó el proceso de paz que viene desarrollando la Farc – Ep y el gobierno de Juan Manuel Santos. Apenas hizo referencia tangencial sin el más mínimo interés. Inundó eso sí el escenario de promesas y más promesas. 

El centenar de personas que a medias escucharon su lánguida intervención, la mayoría hacia parte de la seguridad compuesta por ejército, policía y agentes secretos. El grueso de los asistentes se divertía caminando, pescando, montando a caballo y escalando la montaña para llegar a la cúspide del cerro de Guambeima. 

Muchos amigos, muchos paisanos, muchos conocidos. Daniel Augusto Miranda, compañero de estudio nos contó asombrado de la corrupción al interior de la cosa pública. Este gobernador lo sostuvo fue el procurador Ordóñez, indicó. 

Dijo también que había liderado el Sí en el plebiscito en este municipio, encontrándose con una comunidad totalmente desinformada. “Una persona que tiene dos casitas y un negocio me dijo que no vota por el Sí, porque si ganaba era presidente Timoleón Jiménez y le tocaba entregar la mitad de sus bienes”. “Solo para colocarle un ejemplo”, agregó. 

Anzoátegui, es un municipio que se encuentra ubicada en la parte norte del Tolima, a 72 kilómetros de Ibagué. Su nombre es un reconocimiento al héroe e internacionalista venezolano José Antonio Anzoátegui. Predomina la agricultura, la caficultura y la ganadería pastoril. Tiene 17 mil habitantes. Fue fundado el 16 de julio de 1895 por un grupo de antioqueños. 

Azotado por la violencia y el analfabetismo político, los habitantes por méritos propios hacen ingentes esfuerzos por vivir en paz y sana convivencia. Ya la gente no se mata por ser liberal o conservadora como otrora. Incluso, muchos reconocen que son los mismos con las mismas. Daniel Eduardo Arévalo Romero, en el ocaso de su existencia afirmaba: “Ayer la lucha era entre liberales y conservadores, hoy se impone es la lucha de clases, ricos contra pobres”. Arévalo Romero fue uno de los prestantes dirigentes de la resistencia liberal en toda la región del páramo anzoateguiense durante el aciago período de la violencia en Colombia. 

Mientras gobernantes como Barreto Quiroga insisten en la guerra y en el militarismo, el pueblo quiere la paz, por eso se divirtió en el festival de la trucha y poca atención le puso a eso de militarizar más la región o colocar policía. “Eso no es lo importante, dijo un baquiano, lo importante son las obras de desarrollo comunitario”. 

Ojalá, en el próximo festival podamos degustar este plato tan exquisito o por lo menos tengamos acceso a ella para tomarle una foto.