jueves, diciembre 15, 2016

Cajamarca: La defensa del territorio se sigue labrando



|Por Salmón Rural|

El sábado 10 de diciembre se realizó el Festival Campesino en la despensa agrícola de Colombia. Habitantes del casco urbano y de distintas veredas del municipio de Cajamarca y del corregimiento de Anaime se dieron cita para el lanzamiento y defensa de la consulta popular mediante un desfile cultural. Organizaciones como el Comité Ambiental y Campesino de Cajamarca y Anaime, la Asociación de Productores Agroecológicos de la Cuenca del Río Anaime, Conciencia Campesina, Juntas de Acción Comunal de varias veredas, concejales del municipio junto con otras organizaciones sociales, medios alternativos y procesos populares que llegaron de múltiples lugares del Quindío, Líbano, Ibagué y Bogotá recorrieron las calles vistiéndolas de colores, alegría, dignidad y resistencia por la vida. Fue un encuentro para encontrarnos y reconocernos como pueblo, para intercambiar voces y esperanzas, y sobre todo, para festejar que entre todos y todas podemos construir el sueño de una Cajamarca mejor sin minería contaminante. 


El desfile se realizó pese y por encima de las estrategias de la empresa Anglo Gold Ashanti (AGA), que acude a lo que sea para sacar adelante sus intereses perversos. De manera eficiente, la AGA logra comprar las conciencias de las personas, incidir y controlar los escenarios políticos y económicos de la región, dividir a la población, enfrentar a veredas, engañar a la gente con sus “filantrópicos” proyectos sociales, entre otros, que denunciaron los lugareños en el marco del Festival.

El reto entonces es enorme, por un lado confrontar y derrotar las artimañas de la AGA y por otro lado, ganar el corazón, la conciencia y el compromiso de la mayoría de cajamarcunos en la defensa del territorio.  Dicho de otra manera, los promotores del no a la minería a cielo abierto en la consulta están frente al desafío de lograr desmentir las “bondades” de la empresa evidenciando sus verdaderos intereses y las consecuencias ambientales, sociales y políticas en la región. Pero también están ante el reto de desarrollar toda su creatividad y esfuerzo para animar y juntar a más de 8.000 habitantes del municipio dispuestos a votar y continuar los procesos de lucha que heredaron nuestros abuelos y antecesores, pues de lo que se trata de es fortalecer las organizaciones y procesos existentes, ampliarlas, forjar un movimiento social que se asuma las transformaciones aplazadas décadas atrás y seguir preparándonos para las luchas que vienen en la defensa de la vida y el territorio.