martes, diciembre 13, 2016

Plenaria de Senado hundió proyecto para reconocer al campesinado como sujeto político




La oficina de prensa del senador campesino Alberto Castilla informó que, en la sesión plenaria del día de ayer, la corporación aprobó una proposición del octagenario político del Partido Conservador, Roberto Gerlein, que solicitaba aplazar del orden del día la iniciativa que pretendía el reconocimiento de los derechos del campesinado.

En el comunicado de prensa se anuncia que la proposición de Gerlein sobre el aplazamiento en el orden del día del Proyecto de Reforma constitucional fue aprobado con 28 votos a favor frente a 25 en contra.

Con el Proyecto se esperaba que el Estado colombiano promoviera políticas para proteger la cultura y la economía campesina, además del reconocimiento del derecho a la tierra individual y colectiva para que las familias y comunidades campesinas pudieran ser titulares del derecho a la tierra y el territorio.

El proyecto también reconocía el derecho a las semillas, garantizando que los campesinos no vieran restringido su derecho a guardar, intercambiar o mejorar las semillas nativas.

“En momentos que el país camina hacia la solución política del conflicto armado y donde crece la movilización social por la defensa social del territorio, dicho proyecto tenía una inmensa importancia. El Senado de la República, al permitir el hundimiento de tan importante iniciativa, envía un pésimo mensaje al campesinado colombiano que históricamente ha sido condenado al abandono por parte del Estado”, afirmó el senador campesino Alberto Castilla, autor de la frustrada iniciativa.

¿Quién es Gerlein?

El personaje responsable de hundir el proyecto que pretendía que el campesinado colombiano pasara a ser un sujeto de especial protección es Roberto Víctor Gerlein Echeverría, uno de los caciques del Partido Conservador en el departamento de Atlántico, zona norte del país.

Es Senador de la República, cargo que ocupa desde 1978 y al cual ha sido reelegido ocho veces. Es reconocido por avalar la mermelada, la corrupción, situación retrada en escándalos como el de exigir gasolina gratis para los vehículos de los congresistas.

Desde sus inicios ocupó varios cargos públicos en su departamento, siempre como militante conservador. En 1959 fue Secretario Privado de la alcaldía de Barranquilla y tres años después fue juez civil de la ciudad, oficio que abandonó cuando se lanzó y ganó las elecciones al Concejo Municipal de Barranquilla en 1963.