miércoles, enero 04, 2017

Brasil: La rebelión en la penitenciaría de Manaus estaba anunciada, afirma abogado



56 personas privadas de la libertad fueron muertos; es el mayor conflicto intramuros desde Carandiru.

| Por Lilian Campelo | Brasil de Fato | Belém (PA) |

El conflicto entre las facciones rivales Familia do Norte (FDN) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) en el Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj) en Manaus, capital del estado de Amazonas, terminó con 56 hombres privados de la libertad muertos. Según afirmó el abogado Glen Wilde do Lago Freitas, miembro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la Orden de Abogados de Brasil (OAB), era una tragedia anunciada.

“Una cosa es cierta: esa rebelión ya estaba prevista para suceder hace mucho tiempo. Haca casi un año que la facción local (FDN) amenazaba que iba a matar a la facción de São Paulo (PCC)”, dijo Freitas, que también informó que las dos facciones estaban separadas por un pabellón y apuntó que lo correcto hubiese sido que el estado los tuviese en presidios diferentes.

El Complejo está localizado en el kilómetro 8 de la BR-174, que liga Manaus, en el estado de Amazonas, a Boa Vista, en el estado de Roraima. Desde el día 1º de enero, presos de las dos facciones, FDN y PCC, se enfrentaron dando inicio a la rebelión que duró cerca de 15 horas. Ademas de las muertes, la rebelión dejó como saldo 112 forajidos, según informó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP-AM).

El presidio tiene capacidad para 454 personas, pero al momento del conflicto el edificio superaba esta cifra con 1.229 presos – el triple de su capacidad. Freitas destaca que todos los presidios del estado de Amazonas están superpoblados y la situación en el interior del estado es aún más alarmante.

“En el interior, pocas ciudades tienen cárceles, los presos queda en celdas de comisarías, sin asistencia de la secretaria de Justicia. Quien cuida de los presos son los policías que deberían estar en las calles, garantizando la seguridad. El estado demuestra su incapacidad e incompetencia absoluta para administrar los presidios de Amazonas”, dijo.

El abogado reveló que está elaborando un informe, que será encaminado para la Comisión de Derechos Humanos del Congreso Federal e irá a reunirse extraordinariamente para tratar e asunto, ya que el caso es considerada “la mayor masacre de presos contra presos en el país”, afirmó.

Transferencia

Después de la rebelión, el gobierno de Amazonas transfirió cerca de 130 presos para la cárcel pública Desembargador Raimundo Vidal. Ademas de dos detenidos del Compaj, la cárcel recibió también a presos del Centro de Detención Provisoria Masculino (CDPM), del Instituto Penal Antônio Trinidade y de la Unidad Penitenciaria de Puraquequeara.

La cárcel Raimundo Vidal estaba desactivada desde octubre del 2016.

El proceso de identificación de los cuerpos realizado por el Instituto Medico Legal (IML) comenzó en la mañana del lunes (2). Las impresiones digitales de las víctimas fueron colectadas y por la tarde fue realizada la colecta de los datos e informaciones de los familiares presos.

Inicialmente fueron divulgadas por la SSP que habían sido 60 muertos, pero luego de una actualización se confirmó el número en 56 muertos.

Tercerización

La investigación de la ONG Justicia Global, Lena Azevedo, relató que fines del 2015 la comisión del Mecanismo Nacional de Prevención y Combate a la Tortura estuvo en Manaus y elaboró el informe publicado en enero del 2016. Al momento, cuatro unidades penitenciarias fueron inspeccionadas, entre ellas el Complejo Penitenciario Anísio Jobim.

Azevdo dijo que el informe ya apuntaba para “la total ausencia del estado en las unidades penitenciarias”y explica que el documento indicaba que eran los presos que comandaban esas unidades y cita la figura del “chaveiro”, un preso que era el responsable por abrir y cerrar las celdas.

“Los directores escuchados, inclusive, dijeron explícitamente que son los propios presos que realizan el control de los pabellones, de modo que la dirección sólo sabe de determinadas ocurrencias, como agresiones, después de los hechos”, afirma.

El Compaj, inaugurado en 1999, es administrado por una empresa privada desde el 2014, responsable por la gestión penitenciaria privada de un sistema de cogestión. Ademas del Compaj, otros tres presidios de Amazonas son privados. Los agentes responsables por los detenidos son prestadores de servicio contratados por la empresa.

La investigadora destacó que los agentes penitenciarios no atienden a los requisitos de la Ley de Ejecución Penal y la contratación de esos funcionarios contradicen las normas nacionales e internacionales como las Reglas de Mandela.

Ademas, recuerda que el día de la visita de la comisión en el 2015, 153 funcionarios trabajaban en el Anísio Jobim, cuando el contrato firmado exige 250. La empresa contratada recibe por preso, “entonces se pone un mínimo de efectivo, una mano de obra no calificada, no seleccionada adecuadamente, manteniendo condiciones degradantes y se lucra con eso y el estado cree que privatizando, privatiza su responsabilidad. La responsabilidad por esas 60 muertes es del estado, individualmente y colectivamente”, afirma la investigadora.

El informe también alertaba para posibles rebeliones y el clima de inseguridad y tensión, ocasionado por la transferencia de diversos lideres de la facción FDN para la penitenciarias federales, algunas semanas antes de la visita de la comisión en Amazonas, como se verifica en el trecho extraído del documento.

“Con eso, fueron realizados declaraciones sobre la posibilidad de rebeliones o motines en las prisiones dominadas por la FDN. Consecuentemente, no sólo los funcionarios y los presos de esta facción parecían bastante tensos, como también las personas privadas de la libertad no pertenecientes a la FDN”.

Nota

La Secretaria de Seguridad Pública de Amazonas-SSP informó que los órganos de seguridad irán a investigar los homicidios y mantener el orden en las demás unidades penitenciarias, recapturar a los presos forajidos y garantizar la seguridad de la ciudad y que a lo largo del 2016 varias fugas y conflictos fueron evitados.

Foto.- Complejo Penitenciario Anísio Jobim, en Manaus / Divulgación/ Secretaria de Administración Penitenciaria de Amazonas