jueves, enero 05, 2017

México: “Es tiempo de que la dignidad gobierne este país y este mundo”



|Por Milena Pereira Fukuoka|

El Congreso Nacional Indígena (CNI) en México anunció acuerdos estratégicos que apuntan a la recuperación del poder de decisión del pueblo como núcleo de la democracia.

La Segunda Etapa del V Congreso Nacional Indígena concluyó el día 1 de enero en el Caracol II de Oventik con la ratificación y publicación de los acuerdos logrados. La orientación de los mismos cuestiona los nudos sobre los cuales el poder de decisión del pueblo ha sido capturado por las elites políticas y económicas.

La lógica del actual sistema político institucional, orgánico al orden neoliberal, llama representación a la sustitución, mandato no imperativo a la potestad de hacer lo que dé la gana sin rendir cuentas y sin responsabilidad, y equipara el cargo de representación popular a un botín personal que posibilita la autoasignación de privilegios. Asimismo, denomina democracia a la reducción de la participación ciudadana al voto electoral, en el marco de sistemas electorales escasamente competitivos, hechos a la medida de los políticos profesionales y sus partidos, financiados por el gran capital de origen legal e ilegal, en un círculo de expropiación de la voluntad y la soberanía popular que termina de legitimar los violentos despojos a los que son sometidos los pueblos, las trabajadoras y los trabajadores del campo y de la ciudad, entre una elección y otra.

Este contexto se reproduce en numerosos países de nuestra América. Por ello, la propuesta planteada por el Congreso Nacional Indígena con apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (ELZN) constituye un acontecimiento que anima a protagonizar nuevos avances cualitativos en los caminos de lucha por la emancipación de los pueblos de la región y el mundo.

El horizonte de la propuesta

El CNI y el EZLN expresaron en Oventik los sentidos de la propuesta política acordada por los pueblos originarios. Entre las ideas expuestas, señalaron:

“Es el momento de los pueblos, de sembrarnos y reconstruirnos. Es el momento de pasar a la ofensiva y es este el acuerdo que se dibuja en nuestros ojos, en los individuos, en las comunidades, en los pueblos, en el Congreso Nacional Indígena; es tiempo de que la dignidad gobierne este país y este mundo y a su paso florezcan la democracia, la libertad y la justicia…”

“…pretendemos sacudir la conciencia de la nación, que en efecto pretendemos que la indignación, la resistencia y la rebeldía figuren en las boletas electorales del 2018, pero que no es nuestra intención competir en nada con los partidos y toda la clase política que aún nos debe mucho; cada muerto, desaparecido, encarcelado, cada despojo, cada represión y cada desprecio. No nos confundan, no pretendemos competir con ellos porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas. Somos la palabra colectiva de abajo y a la izquierda…”

“…Mientras la “democracia” representativa de los partidos políticos se ha convertido en una burla a la voluntad popular, en la que los votos se compran y se venden como una mercancía más y se manipula por la pobreza en la que los capitalistas mantienen a las sociedades del campo y de las ciudades, los pueblos originarios siguen cuidando y fortaleciendo formas de consensos y asambleas como órganos de gobierno en las que la voz de todos y todas se hacen acuerdos profundamente democráticos, abarcando regiones enteras a través de asambleas que versan en torno a los acuerdos de otras asambleas y éstas a su vez surgen de la voluntad profunda de cada familia.

Mientras los gobiernos imponen sus decisiones en beneficio de unos cuantos, suplantando la voluntad colectiva de los pueblos, criminalizando y reprimiendo a quien se oponga a sus proyectos de muerte que imponen sobre la sangre de nuestros pueblos como es el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, fingiendo que consultan mientras imponen su muerte, los pueblos originarios tenemos los modos y las formas constantes de consulta previa, libre e informada por pequeña o grande que ésta sea…”

“… Mientras la clase política sólo destruye y promete, los pueblos construimos no para gobernar, sino para existir con autonomía y libre determinación.

Nuestras resistencias y rebeldías constituyen el poder de abajo, no ofrecen promesas ni ocurrencias, sino procesos reales de transformación radical en la que participan todas y todos y que son tangibles en las diversas y enormes geografías indígenas de esta nación…”

“Es por eso que el CNI como la Casa de Todos los Pueblos somos los principios que configuran la ética de nuestra lucha y en la que caben todos los pueblos originarios de este país, esos principios en los que se aloja el Concejo Indígena de Gobierno son:

•          Obedecer y no mandar
•          Representar y no suplantar
•          Servir y no servirse
•          Convencer y no vencer
•          Bajar y no subir
•          Proponer y no imponer
•          Construir y no destruir

Es lo que hemos inventado y reinventado no por gusto, sino como la única forma que tenemos de seguir existiendo, es decir, esos nuevos caminos sacados de la memoria colectiva de nuestras formas propias de organización son producto de la resistencia y la rebeldía, del hacer frente cada día a la guerra que no ha parado y que no ha podido acabar con nosotros. En esas formas no sólo ha sido posible trazar el camino para la reconstitución integral de los pueblos, sino nuevas formas civilizatorias, esperanzas colectivas que se hacen comunitarias, municipales, regionales, estatales y que están dando respuestas precisas a problemas reales del país, lejos de la clase política y su corrupción.

Desde este V Congreso Nacional Indígena llamamos a los pueblos originarios de este país, a los colectivos de la Sexta, a los trabajadores y trabajadoras, frentes y comités en lucha del campo y las ciudades, a la comunidad estudiantil, intelectual, artística y científica, a la sociedad  civil no organizada y a todas las personas de buen corazón a cerrar filas y pasar a la ofensiva, a desmontar el poder de arriba y reconstituirnos ya no sólo como pueblos, sino como país, desde abajo  y a izquierda, a sumarnos en una sola organización en la que la dignidad sea nuestra palabra última y nuestra acción primera. Los llamamos a organizarnos y parar esta guerra, a no tener miedo a construirnos y sembrarnos sobre las ruinas dejadas por el capitalismo…”

La propuesta

Conforme a lo expuesto por las portavoces del CNI, el Congreso Nacional Indígena, reunido en el V Congreso, acordó:

•          Nombrar un Concejo Indígena de Gobierno con representantes hombres y mujeres de cada uno de los pueblos, tribus y naciones que lo integran. Este concejo se propondrá gobernar México.

•          Dicho Concejo tendrá como voz a una mujer indígena del CNI, que tenga sangre indígena y conozca su cultura. Esta mujer indígena vocera del CNI será candidata independiente a la presidencia de México en las elecciones del año 2018.

El Concejo Indígena de Gobierno será colectivo, esto es, entre todos harán sus acuerdos, tomando en cuenta lo que dicen todos los pueblos de México, y se regirá por los siete principios del CNI. El Concejo y la vocera se caracterizarán por su pertenencia y permanencia en el CNI, por formar parte de un pueblo originario y hablar su lengua indígena; serán propuestos, nombrados y legitimados en asamblea; deben haber acompañado a sus pueblos en sus luchas, deben practicar los principios del CNI del mandar obedeciendo, deben ser nombrados por usos y costumbres, y la forma de los acuerdos debe ser por consenso. Será rotativo, definiendo periodos de participación. Será nombrado por regiones y contendrá comisiones (seguridad, finanzas, comunicación, educación, cultura, de ancianos y ancianas, salud, medio ambiente, tierra y territorio). La responsabilidad del Concejo será revocable por decisión de la asamblea del CNI si no cumplen los principios.

El Concejo será colectivo, anticapitalista, de abajo, respetará las decisiones del pueblo y obedecerá a la asamblea del CNI. El objetivo del Concejo es la reconstitución de los pueblos y crear alianzas para visibilizar lo que está ocurriendo en los territorios. Su difusión será amplia para sumar a quienes no forman parte del CNI.

La propuesta acordada fue el resultado de la consulta a 43 pueblos originarios, como mandato a las delegadas y delegados del Congreso del CNI reunido en el mes de octubre. Incluyó a 523 comunidades de 25

Estados del país. Del total, 430 comunidades estuvieron de acuerdo con la propuesta del CNI. Se consideró necesario dar seguimiento a las consultas que aún se encuentran en proceso y respetar a los pueblos que no han estado de acuerdo.

Con este modo de consultar y acordar, los pueblos originarios muestran que existen otras formas de hacer las cosas y de construir esa otra manera de vivir.

La fiesta del compartir

El 1 de enero de 2017 se conmemoraban 23 años del levantamiento zapatista y se esperaba el anuncio de las deliberaciones del V Congreso del CNI.

Miles de personas llegaron al Caracol II de Oventik y fueron formando una larguísima fila. Tras algunas horas de espera mientras el CNI terminaba sus sesiones, ingresaron primero al Caracol las personas con niños y niñas. Luego, la organización hizo pasar a las mujeres. Una columna de mujeres adherentes a la Sexta y participantes del ConCiencias fue entrando al caracol, siendo recibidas por las mujeres, hombres, niñas y niños de la comunidad, formados a ambos costados. Flores multicolores adornaban los postes. Tras la ubicación de las mujeres en el auditorio, entraron los hombres.

El Subcomandante Insurgente Moisés dio la bienvenida y al finalizar la plenaria leyó unas palabras en nombre del EZLN. Expresó que en la actualidad las condiciones del pueblo de México están peor que hace veintitrés años. “La pobreza, la desesperación, la muerte no son solo para quienes poblaron originalmente estas tierras. Ahora, la desgracia alcanza a todas y a todos…”. Señaló que gobiernos de diferentes colores y banderas se suceden, pero solo aumenta la destrucción. Entre otras reflexiones, indicó:

“Ahora nuestras hermanas y hermanos de las organizaciones, barrios, naciones, tribus y pueblos originarios organizados en el Congreso Nacional Indígena ha decidido gritar su Ya Basta. Han decidido que no van a permitir que se siga destruyendo nuestro país. Han decidido de no dejar que el pueblo y su historia mueran por las enfermedades que es el sistema capitalista Un sistema que en todo el mundo explota, despoja, reprime y desprecia a los seres humanos y a la naturaleza…”

“Es la hora de todo el pueblo trabajador, junto con los pueblos originarios, cobijados por la bandera del Congreso Nacional Indígena. Es la hora de los pueblos, de todos, del campo y de la ciudad…”

“Nosotras, nosotros, zapatistas, nos preparamos diez años para iniciar nuestra lucha un primero de enero de hace veintitrés años. El Congreso Nacional Indígena se preparó veinte años para llegar a este día mostrarnos un buen camino…”

“Nosotras, nosotros, como zapatistas que somos respondemos sí, vamos con ustedes, sí, vamos con el Congreso Nacional Indígena. Veremos la forma de apoyarlos con toda nuestra fuerza. Los apoyaremos porque la lucha que ustedes proponen hermanas y hermanos del Congreso Nacional Indígena es tal vez la última oportunidad de que estos suelos y estos cielos no desaparezcan en medio de la destrucción y la muerte…”

Al cierre de la plenaria, el Subcomandante Moisés invitó a todas las personas presentes a pasar a compartir una deliciosa comida preparada y servida amorosamente por la comunidad anfitriona. Un grupo musical zapatista comenzó a cantar y el baile y el compartimiento general potenciaron la experiencia de una genuina fiesta, extendida como un nutricio y cálido abrazo desde ese otro mundo de dignidad rebelde que es ya una realidad.