sábado, febrero 18, 2017

En memoria de Ernesto Rojas



La crisis humanitaria que sufrimos supera los nueve millones de víctimas, pero ya se abren caminos, estrategias y acciones hacia su reconocimiento y la satisfacción de sus derechos. El caso emblemático de Jairo Calvo Ocampo (comandante Ernesto Rojas), no puede quedar en la impunidad, como no puede quedar ninguna de las graves violaciones sucedidas.
         
|Por: Álvaro Villarraga Sarmiento / Fundación Cultura Democrática|
                       
Líder guerrillero asesinado tras suscribir un pacto de paz y proponer la Constituyente del 91

El pasado 15 de febrero se cumplieron 30 años de la desaparición, tortura y asesinato del comandante del EPL Ernesto Rojas, víctima de crimen del Estado. Trascendió su gran capacidad política, autoridad, actitud unitaria y sencillez más allá de las guerrillas, por lo cual esta grave violación a los derechos humanos produjo en su momento notable repudio desde organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos. Ernesto Rojas había sido firmante de los acuerdos de tregua y paz con el gobierno Betancur y propuso convocar la Asamblea Nacional Constituyente que en 1991 posibilitó el acuerdo de paz con el EPL y con otras guerrillas. Una veintena de organizaciones de derechos humanos y promotoras de la paz, junto con centros de memoria histórica, realizaron un homenaje en su memoria(1).

La memoria histórica reconoce las víctimas de graves violaciones sin exclusión

La memoria histórica se sustenta en los principios de la lucha contra la impunidad y busca esclarecer lo sucedido con las graves violaciones a los derechos humanos. Es parte de la reparación de las víctimas y de la sociedad. En el contexto de la guerra, la violencia política y las formas de arbitrariedad, todas las víctimas, sea cual fuere su condición, merecen justicia y reparación integral ante sus derechos vulnerados.

Nos reúne el homenaje en memoria de una víctima que fue líder de una de las principales guerrillas. Es un hecho significativo por cuanto ha existido la equivocación de considerar que no pueden ser reconocidas las víctimas, cuando ellas pertenecían o procedían de guerrillas o de grupos armados organizados en el contexto de la guerra.

Al respecto, la Ley 1448(2) reconoció solo la existencia de víctimas de grupos armados organizados en el caso de los menores de edad en sus filas, por lo cual fue demandada, de forma que la Corte Constitucional en la Sentencia C.235/A precisó: “…el criterio fijado por el legislador no excluye a dichas personas –integrantes de grupos armados organizados- de la posibilidad de acceder a los mecanismos ordinarios de verdad, justicia y reparación, ni los sustrae del ámbito de protección contemplado en instrumentos internacionales…”(3).

Integrantes de las guerrillas también han sido víctimas de graves violaciones

Conmemoramos el caso de Jairo Calvo Ocampo, conocido como Ernesto Rojas, nombre de guerra del principal comandante del Ejército Popular de Liberación (EPL), quien fue víctima de una ejecución extrajudicial de responsabilidad estatal. Pero este tipo de caso no es excepcional. Igualmente han sido víctimas de graves violaciones con responsabilidad estatal o de otros actores numerosas personas integrantes o amnistiadas de las guerrillas. Son de recordar también los casos de Oscar William Calvo vocero político del EPL; los de Carlos Pizarro y Álvaro Fayad comandantes del M19; el del comandante Ricardo Buendía de la CRS; entre otros.

Jairo Calvo se hizo militante del Partido Comunista de Colombia (Marxista Leninista) (PCC ML) desde muy joven, a finales de los años 60, partido que creó las guerrillas del EPL. De su generación muchas personas jóvenes se vincularon a las guerrillas y a grupos políticos revolucionarios, bajo los paradigmas de la apertura democrática ante el régimen excluyente y de permanente estado de sitio del Frente Nacional, la reivindicación social, la soberanía nacional y el logro del socialismo.

En 1975 fue detenido con otras 25 personas acusadas de pertenecer al EPL, sometidas a torturas y condenas arbitrarias en un Consejo de Guerra. Con parte de sus compañeros fue recluido en la Isla Prisión Gorgona. El Tribunal Bertrand Russell conformado en Europa en reacción a los crímenes de guerra de EEUU en Viet Nam y a las dictaduras en nuestro subcontinente, hizo entonces referencia a las graves violaciones a los derechos humanos en Colombia. En representación de este tribunal de conciencia el talentoso jurista y al momento profesor de la Universidad de Antioquia, Carlos Gaviria Díaz, visitó en las cárceles a los sindicados de pertenecer al EPL, denunció lo sucedido y presionó a los militares para poder ingresar a las audiencias.

En tal situación, Jairo Calvo asumió la ruptura política y jurídica con el régimen y en propia defensa pronunció un discurso en el cual concluyó: “Si luchar contra la miseria, la explotación y luchar por la libertad… Si esto es delito, sí somos culpables. Si decir la verdad y señalar a los culpables de los males de la humanidad, si eso es un crimen, sí somos culpables… Pero, si por el contrario, ser patriota, amar al pueblo y luchar por sus intereses es la tarea grande, noble y sagrada, insoslayable de todo colombiano, no podemos ser culpables. Tenemos la conciencia tranquila y estamos seguros de nuestra inocencia y no pedimos clemencia, ni perdón… no renunciaremos a la decisión de dar nuestra propia vida al servicio de los intereses del pueblo”(4).

Bajo el mando de Ernesto Rojas el EPL se fortaleció y propuso convocar la Constituyente

Al recuperar la libertad volvió a la clandestinidad y se convirtió desde 1980 en el comandante del EPL. Bajo su mando esta guerrilla creció, consolidó frentes en distintas regiones, especializó su actividad y elevó su capacidad de combate. A la vez, se hizo uno de sus principales dirigentes de su partido, el cual en esta década adoptó la tesis de priorizar la lucha política y propuso la solución política del conflicto bélico mediante una Asamblea Nacional Constituyente que democratizara el régimen político y posibilitara las reformas sociales. Con su vocería y la de Oscar William Calvo(5), su hermano, desarrollaron diálogos y firmaron en 1984 el Acuerdo de Cese al Fuego, Tregua Bilateral y Paz con el gobierno Betancur.

Sin embargo, las élites de poder se opusieron a la aplicación de los pactos de paz con las FARC, el EPL y el M19, la fuerza pública no acogió la orden presidencial de cesar el fuego y atacó las vocerías y los campamentos de las guerrillas en tregua. Así, entre 1985 y 1987 estas guerrillas retornaran a las hostilidades. Oscar William Calvo, resultó asesinado en 1985 en condiciones de indefensión, en hechos atribuidos al Ejército. En los años siguientes se intensificaron los conflictos de todo orden y el clima de violencia.

También en los años 80 se superan sectarismos y aparece la tendencia a la unidad en la izquierda, reflejaba en sus distintas vertientes. Se conformó la CUT, se buscó reagrupar la ANUC, surgieron coordinadoras nacionales de movimientos comunales y cívicos. Se sucedieron encuentros, acuerdos y alianzas entre las organizaciones políticas Unión Patriótica, Frente Popular, A Luchar y otras organizaciones independientes y de carácter regional. Los movimientos revolucionarios mantenían la tesis de combinar distintas formas de lucha, de forma que varios tenían guerrillas y a la vez alentaban iniciativas políticas, incluso en confluencia con movimientos políticos y sociales de corte civilista.

Entonces Ernesto Rojas sobresalió como conductor por su inteligencia, fraternidad, solidaridad y empeño en la unidad. Junto con el comandante del M19 Álvaro Fayad, fueron determinantes en la conformación de la Coordinadora Nacional Guerrillera en 1985, conformada inicialmente por el EPL, el ELN, el M19, el PRT, el MAQL y el MIR PL. Luego, con el ingreso de las Farc-EP, en 1987, se reconformó como Coordinadora Nacional Guerrillera Simón Bolívar.

Se intensificó el conflicto bélico, arreció la llamada “guerra sucia” con la expansión del paramilitarismo en distintas regiones, con graves, sistemáticos y masivos ataques contra dirigentes sociales y políticos señalados de vínculos con las guerrillas. Fue una de las fases más dramáticas de la historia reciente, cuando la ofensiva contrainsurgente que comprometía al Estado y a grupos paramilitares ocasionó miles de víctimas fatales entre militantes de izquierda, líderes sociales, campesinos, indígenas, intelectuales, estudiantes y defensores de derechos humanos. Por su parte, las guerrillas se vieron comprometidas con algunas conductas contrarias al derecho humanitario como tomas de rehenes, homicidios de civiles y reclutamiento de niñas y niños.

El PCC ML caracterizó que se configuraba un régimen con visos de fascismo, militarismo y recurso a métodos de terror, empeñado en frenar las demandas de transformaciones políticas y sociales(6). Señaló que a pesar de ello había avance en luchas sociales y en las organizaciones revolucionarias y validaba la lucha armada. Y mantuvo la propuesta a los gobiernos de convocar la Asamblea Nacional Constituyente para realizar reformas democráticas, dar lugar al proceso de paz y permitir el paso de la insurgencia a la política legal con garantías.

Ernesto Rojas víctima de tortura y asesinato por la Policía, su caso desata amplia solidaridad

Al retornar de una gira de la CNG en el exterior, fueron capturados en Bogotá por la Policía Nacional Ernesto Rojas y Alonso Correa –un militante del EPL que lo acompañaba-, fueron sometidos a torturas y luego asesinados. Sus cadáveres aparecieron el 15 de febrero de 1987 en las afueras de la ciudad, en un burdo montaje que simulaba un enfrentamiento. Fue un duro golpe para su organización, pues Ernesto Rojas había ganado inmensa autoridad política, militar y especial simpatía por su integridad, coherencia, fraternidad, sentido crítico y disposición a la renovación. Así mismo, tuvo ascendencia ante otras organizaciones políticas, sociales y guerrilleras.

En medio de altos riesgos de seguridad el 18 de febrero de ese año fue sepultado en el Cementerio Central de Bogotá, acompañado por su madre Pastora Ocampo que en 15 meses tenía que enterrar tres hijos y un nieto, víctimas de crímenes de Estado cometidos también contra otros de sus familiares.

Numerosas organizaciones políticas y sociales en un comunicado declararon: “…nuestra solidaridad con las aspiraciones de cambio revolucionario que ellos abrigaron, así como la enérgica condena al tipo de proceder que se asume con los dirigentes populares y revolucionarios por el Estado. Rechazamos la forma amañada e inconsistente como fueron presentados los hechos por los organismos de seguridad, y divulgados complacientemente por los medios de comunicación”(7).

En pronunciamiento propio la UP, en cabeza de Jaime Pardo Leal, manifestó: “…ha caído víctima de la guerra de exterminio del militarismo contra nuestro pueblo un gran compañero. Un líder revolucionario cuya vida empeñada en la paz y la libertad (…) jamás podrá extinguirse. El compañero ERNESTO ROJAS, es para nosotros y para todos nuestros compatriotas, un hombre que construye historia junto al inmenso caudal de héroes y mártires (…) forjando el futuro más limpio y digno de Colombia”(8).

El Colectivo por la Vida 5 de junio, conformado ante el exterminio de líderes y militantes de izquierda y sociales del ámbito popular en esos años, expresó: “… su sangre es rico abono a la unidad, la lucha indeclinable y la victoria popular…”(9). En igual sentido se pronunciaron otras organizaciones políticas, juveniles, sociales, campesinas y sindicatos de trabajadores, del país y del exterior. En sus mensajes rechazaron el asesinado y exigieron al gobierno asumir la responsabilidad ante los hechos.

En Madrid, España, en un mitin frente a la Embajada de Colombia numerosos partidos, movimientos, organizaciones sociales e intelectuales entregaron un mensaje de rechazo a la política oficial de represión, militarización y guerra sucia contra los movimientos democráticos y progresistas en Colombia y llamaron al gobierno a considerar las propuestas de las guerrillas hacia una solución de paz, en lo cual destacaron la labor de Ernesto Rojas(10).

En Urabá por convocatoria de Sintagro sus más de siete mil afiliados paralizaron las fincas bananeras en protesta por el asesinato de Ernesto Rojas, declararon dos días de duelo bajo la consigna de “defensa de la vida” y organizaron marchas. En reacción fueron asesinados los sindicalistas Renulfo Serrano, Alberto González y Oscar Estremor y desaparecido Fredy Tapias y estalló una bomba contra la sede de este sindicato en Apartadó.

Desde las guerrillas el ELN envió un mensaje en el cual afirmó: “…siempre encontramos en él un fervoroso defensor de la unidad como prerrequisito de la victoria, un interlocutor franco y flexible, respetuoso de la opinión ajena y defensor profundo de las ideas, planteamientos y propuestas de la fuerza que comandaba”(11). Igualmente, un comunicado de la CNG expresó “profundo pesar e indignado repudio” por el asesinato y calificó su muerte como pérdida para el conjunto del movimiento revolucionario, exaltando su labor por la unidad, su ejemplo, valentía, consecuencia y “valiosa contribución con proyección internacionalista”(12).

Fue diciente un comunicado del M19 al decir: “…La última vez que nos despedimos de Ernesto, le insistimos en que su deber era cuidarse porque él ya no se pertenecía a sí mismo, ni siquiera a su Partido, sino que el país, el pueblo y la unidad lo necesitaban, porque confiábamos en él. Pero él también sabía que su primer deber era combatir y estar en el centro de la pelea y de la política. Esa era su vida (…) Hoy nos queda –y no es cualquier exigencia- estar a la altura de su dimensión revolucionaria. Hacer de la amplitud de miras de Ernesto, de su calidad humana, de su honestidad generosa y de su profunda sencillez un ejemplo a seguir por todos. Ernesto Rojas representa la actitud de beber de nuevas realidades, de aprender de un mundo cambiante, de un país que crece, para hallar los caminos certeros (…) Conocimos a Ernesto dedicando los mejores esfuerzos a construir ese ancho camino sin retorno a la unidad, a forjar las fuerzas de combate que aseguran la victoria y a encontrar la salida política que nos permita avanzar hacia las nuevas realidades políticas que exige Colombia. Por eso Ernesto es Comandante de la Unidad y Comandante de la Nueva Colombia. Por eso le decimos: ¡¡Comandante Ernesto, Cumpliremos!! Todo el Movimiento 19 de Abril, M19”(13).

En los frentes del EPL y de la Coordinadora se hicieron paradas militares y actos políticos en su memoria. Un mes después se realizó una asamblea de direcciones guerrilleras denominada “Comandante Ernesto Rojas”. Como muestra de fraternidad el acto militar fue comandado por el EPL e izadas a media asta las banderas(14).

La paz exige que las graves violaciones no queden en la impunidad

Al convocarse la Asamblea Nacional Constituyente en 1991 el PCC ML y el EPL suscribieron un pacto de paz definitivo y pasaron a la vida política legal, con el presupuesto de lograr la apertura democrática y las reformas sociales. Igual lo había hecho el M19 en 1990 y lo hicieron las FARC recientemente con el acuerdo final de paz, suscrito en 2016. Resta que se consiga la paz con el ELN, para lo cual avanzan las conversaciones en Quito en la actualidad. El cierre de la guerra y el logro de la paz tienen ahora un compromiso ineludible con los principios de lucha contra la impunidad, de forma son ineludibles las medidas a favor del esclarecimiento de lo sucedido, el reconocimiento y la reparación de las víctimas y las garantías de no repetición.

La crisis humanitaria que sufrimos supera los nueve millones de víctimas, pero ya se abren caminos, estrategias y acciones hacia su reconocimiento y la satisfacción de sus derechos. El caso emblemático de Jairo Calvo Ocampo (comandante Ernesto Rojas), no puede quedar en la impunidad, como no puede quedar ninguna de las graves violaciones sucedidas. Entonces, la memoria histórica a través de sus diversas manifestaciones, como expresión de la reparación simbólica, tiene también el reto de ser uno de los pilares para la construcción de la paz, anhelo sólo posible con el logro efectivo de los derechos y garantías requeridas.

Referencias

1 Convocaron a un exitoso encuentro en homenaje a la memoria del Ernesto Rojas en Bogotá, el pasado 15 de febrero, las siguientes organizaciones: Centro Nacional de Memoria Histórica, Centro de Memoria Paz y Reconciliación del Distrito Capital, Fundación Cultura Democrática, Acracia, Fundación Progresar, Corporación Nuevo Arco Iris, Corpades, Viva la Ciudadanía, Observatorio para la Paz, Corporación La Cometa, Justapaz, Redepaz, Indepaz, Paz y Reconciliación, Ágora Chibcha, Corporación Compromiso, Campaña Paz Completa, Puentes para la Paz, Escuela de Liderazgo por la Paz del Eje Cafetero, Sureje, Brotes de Paz. Varias de estas organizaciones preparan otros homenajes en igual sentido en Cartago-Pereira, Barranquilla y otras ciudades.

2 Ley 1448/2011, en su artículo 3, parágrafo 2.

3 Corte Constitucional, Sentencia C-235 A/12.

4 “Defensa política de Jairo Calvo Ocampo (Ernesto Rojas), Consejo de Guerra, 1975. En: Hablarán de mí, Fabiola Calvo Ocampo, Bogotá, 2013, página 97.

5 Oscar William Calvo, uno de los principales dirigentes y vocero nacional del PCC ML y del EPL durante la vigencia de ese pacto de paz, fue asesinado en estado de indefensión cuando hacía parte de la Comisión de Paz y de la Comisión de Diálogo Nacional, en hechos atribuidos al Ejército, el 20 de noviembre de 1985 en Bogotá.

6 Editorial del periódico Revolución No 215 de febrero de 1987.

7 “Comunicado a la opinión pública”, Bogotá, febrero 18 de 1987. Firmado entre otros por la UP, el PSR, Comité de familiares de los presos políticos, CSPP, Frente Popular, Frente Amplio del Magdalena Medio, Movimiento Popular Inconformes, Revista Debate, Movimiento Cívico Popular, A Luchar, ONIC, ASONAVI, Comité Nacional de Unidad, Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos, Fenasibancol.

8 De la Unión Patriótica al PCC ML y al EPL, Coordinadora Nacional de la Unión Patriótica, Jaime Pardo Leal presidente, Ovidio Salinas Secretario Ejecutivo (siguen otras firmas).

9 Colectivo por la Vida 5 de Junio, 16 de febrero de 1987.

10 “Masiva condena de los pueblos de España al Gobierno Barco”, Madrid, España, 19 de febrero de 1987, firmado por: Partido Comunista de España (Marxista-Leninista), Partido Comunista de España, Partido de Acción Socialista, Federación Progresista, Confederación Nacional del Trabajo, Eusdadiko Esguerra, Partido Socialista de Mallorga, Partido Socialista Unificado de Cataluña, Unidad Republicana Socialista, Comité de Solidaridad con el Pueblo de Colombia, IEPALA, Comisiones Obreras, Asamblea Pacifista de Madrid, UGT, entre otras organizaciones.

11 Carta del ELN al PCC ML y al EPL, Dirección Nacional del ELN, febrero 20 de 1987.

12 Comunicado CNG “Comandante Ernesto Rojas… ¡Cumpliremos!”, montañas de Colombia, 19 de febrero de 1987.

13 Carta del M19 al PCC ML y al EPL, febrero 16 de 1987.

14 Para Reconstruir los Sueños, una historia del EPL, Álvaro Villarraga y Nelson Plazas, Fundación Progresar, Fundación Cultura Democrática, Colcultura, Bogotá, 1994, página 201.

Edición 530 – Semana del 17 al 23 de Febrero de 2017