lunes, febrero 06, 2017

La cara sucia del Centro Democrático:¿quién “duda” de Óscar e Iván?



La ciudadanía, y la justicia ordinaria deberán poner las cosas en su lugar, antes que la impunidad vuelva a imponerse por enésima vez, y la seguidilla abrumadora de corruptelas y campañas que se lleva de calle la decencia y la normatividad existente, tengan castigo suficiente y eficiente.
 
|Por Miguel Ángel Herrera Zgaib*|

“No se habló de ningún monto, solo queríamos conocer su trayectoria y su trabajo”.
Óscar Iván Zuluaga, ET, 31/01/17.

En los dos pasados días de esta semana, José Eduardo Cavalcanti de Mendonca, “Duda”, quien colabora con la Fiscalía brasileña, ha cantado acerca de los pagos hechos para financiar varias campañas políticas en América Latina, incluida la campaña presidencial pasada del Centro Democrático, CD, en Colombia. Pero sus revelaciones no provienen de Colombia, sino de los quehaceres de la Fiscalía brasileña y las autoridades estadounidenses.

Así lo viene revelando la revista sensacionalista Veja, que circula en Sao Paulo, que ya divulgó lo declarado por “Duda”, quien fungió como asesor de la campaña de Óscar Iván Zuluaga, como el candidato mismo lo reconoció hace pocos días.

Al efecto, parece inferirse con nitidez de su declaración, que para acordar la coima de Odebrecht, viajaron a Sao Paulo, Óscar y su hijo, David, y con ellos dos, Iván Duque, un invitado especial, entonces aspirante él mismo a ser senador por el mismo partido CD. Lo cual como se sabe en Colombia consiguió siendo parte de una lista cerrada, ahora en más que duda, por lo que viene “destapándose” en Cundinamarca.

En resumen, el experto brasileño en marketing, asesoró al candidato con eficacia relativa, a través de su filial MPB Marketing Político SAS y MPB Estrategia e Criacao, después que se realizaron las reuniones de 2014. Porque en la primera vuelta iba ganando, y para la segunda casi gana, lo que no ocurrió según denunció Zuluaga y su gran jefe por acciones “indecorosas” del dos veces también electo Santos, a través de un articulito producto de un “cohecho” que todavía se mueve entre las vergonzosas sombras y entretelones de dos fiscales.

Odebrecht y la política del Centro Democrático

José Eduardo, sucesor de J.J. Rendón, en la otra orilla, es un cotizado especialista en materia electoral, “marketing político”. Incluso él asesoró a victoriosos candidatos de izquierda como Lula y Bachelet. Esta vez le pidió a los distinguidos colombianos, escogidos por el CD, la suma de 4,3 millones de dólares, que finalmente quedó en 1,6 millones de dólares, porfía Zuluaga, que dice le pagó su campaña en forma directa a “Duda” Mendonca, sin tener nada que ver la corrompida firma Odebrecht.

Óscar I. Zuluaga niega, y reniega que cuando se reunieron en Sao Paulo, junto al que hoy es el segundo precandidato hubieran tratado algo con o en presencia de Odebrecht. Pero lo mismo aconteció en otro asunto de la campaña presidencial, cuando negó a cada momento haber autorizado las chuzadas y el juego sucio a través del concurso del hacker Sepúlveda, ya castigado por la justicia colombiana.

El destape de Iván, el inocente

“Viajé por invitación de Zuluaga y de su hijo David...en esa reunión solo nos mostraron unos videos del trabajo exitoso del estratega...”
Iván Duque, ET, 3/02/17

En la saga conocida hasta ahora el primer pago a Mendonca lo hizo Zuluaga y su campaña en 2014, pero hubo uno segundo en 2015 que se envió al Brasil, tal y como lo reconoció a raíz de las denuncias del brasileño, el colombiano sujeto a sospecha de la opinión pública, tan consentida del “estado de opinión,” que apadrinó teóricamente José Obdulio, hoy en el equipo del presidenciable Iván Duque, a quien se le “escurrió” decir: ahora va a haber más precandidatos uribistas…”

Sin embargo, las denuncias actuales de Mendonca indican que hubo también otro pago hasta ahora oculto, de una consultoría y una transacción inmobiliaria a su favor. Hechas ambas por la diligente Odebrecht a favor de la campaña de Zuluaga y sus asociados, y particularmente Iván Duque.

Conviene recordar que el conocimiento de Odebrecht fue facilitado por el expresidente Uribe Vélez, entonces en funciones, donde Óscar I. Zuluaga, se enteró de sus negocios y los CEOs al enfrente de ella en Colombia y alrededores.

El sustituto de Uribito, Ivancito, quien dijo a la radio este viernes, estaba recién desempacado de Estados Unidos, insiste con firmeza que él nada tuvo que ver ni conoció sobre transacciones o la administración de aquella campaña presidencial que por poco pierde Juampa ante el “impoluto” Óscar, enfrentado a estos procederes ilegales.

Vuelve a habla Óscar I.

“Invité al senador Duque a la reunión con el asesor “Duda” en febrero de 2014 en Brasil...Reitero que en dicha reunión no se discutió ninguna propuesta económica”…
Óscar I. Zuluaga

Óscar dijo que sí contrató al experto brasileño; pero que el pago lo hizo la campaña de su candidatura, y en ningún caso Odebrecht. Aquel pago. según lo contabilizado y presentado ante la autoridad competente, por el economista y político en ciernes, alcanzó con impuestos sumados a $2.859 millones de pesos, en tres contados, los correspondientes a tres contratos firmados con posterioridad: dos en Brasil, y otro en Colombia.

Don Óscar, de vuelta precandidato por el CD, como su coequipero de la primera campaña, Iván, su rival ahora, ganó la primera vuelta de la elección presidencial de 2014.

Sin embargo, el piadoso Óscar, criado en Pensilvania, Caldas, como el fugitivo, jefe espiritual de su aspiración pasada, el doctor Hoyos, nos dice que él no hizo la primera relación con el misterioso “Duda”, sino que ésta fue a través de un contacto con el exdirector de Invías, Daniel García Arizabaleta, quien ya fue destituido, y quien era también integrante del CD. Una reveladora conexión entre vías y política.

Yo no fui, pero la cuenta sigue

“Duda asegura que exigió un total de U.S. 4,3 millones de los cuales la campaña declaró en sus libros 1,5 millones...el resto dice haberlo recibido en Brasil a través de un giro de 1,6 millones de dólares, una asesoría a Odebrecht y un negocio inmobiliario”.
ET, 03/2/2017, p. 4.

Álvaro Uribe Vélez fue preguntado al respecto, y defendió a su candidato, Óscar Iván, pero, en todo caso, dijo que si se prueba alguna actuación criminal el responsable deberá recibir la sanción correspondiente. Y el saber popular canta, de “los tres que yo tenía, no me queda sino uno, uno, uno”.

Pero el despiporre del CD, repartidor de tanta moralina que ni siquiera práctica, se aumentó con el fugitivo Luis Carlos Restrepo, el famoso ex comisionado de paz, quien se anticipó a censurar como una “conducta éticamente deplorable” la de Zuluaga y asociados.

Hombres honestos

“Óscar...es un hombre honesto. Su decisión de separarse temporalmente de su campaña es una decisión que solo él tomará”.
Senador Ernesto Macías, ET, 03/2/17, p. 4.

“Él (Óscar Iván) no puede responder por temas que no conoce”.
Declaración del penalista Jaime Granados.

El conmovido expresidente, como el Francis Underwood de House of Cards, haciendo gala de su debilidad por el “estado de opinión”, se anticipó de consuno, a enviar una carta a su comisión de ética –desaparecida por completo hasta ahora–, para que dizque ordene investigar a Óscar. I. Zuluaga.

Eso sí, Uribe Vélez guardó silencio sobre Ivancito, el nuevo favorito presidenciable, un chico ejemplar, formado en los EUA, quien mucho sabe de economía; y hace pocos días, antes del escándalo que lo tocó ahora, había pedido investigar a Odebrecht, nada menos que por la Super de Industria y comercio, un dechado de eficiencia y prontitud.

Tal es el calibre de la corrupción política en la que el escándalo de Odebrecht empieza a descubrir las trapisondas del partido CD, la organización reaccionaria que rezonga y reclama moral y ética en la paz con las Farc-EP.

Ahora su máximo líder, Álvaro, el dos veces expresidente, a lo que llegó, en la segunda oportunidad, mediante el cohecho agenciado por sus “palafreneros, los dos exministros encausados por la Fiscalía”, se disfraza de Catón; y sus cercanos dicen que está que prepara una nueva visita a la Fiscalía, para lustrarse los zapatos.

La ciudadanía, y la justicia ordinaria deberán poner las cosas en su lugar, antes que la impunidad vuelva a imponerse por enésima vez, y la seguidilla abrumadora de corruptelas y campañas que se lleva de calle la decencia y la normatividad existente, tengan castigo suficiente y eficiente.

Edición 528 – Semana del 3 al 9 de Febrero de 2017

(*) Profesor asociado, C. Política, Unal – Director proyecto Sociedad GlobAL Gramsci, SGG/GGS