domingo, abril 23, 2017

Zona veredal transitoria y normalización en Planadas (Tolima) a paso de tortuga



|Por: Nelson Lombana Silva|

Ayer visitamos nuevamente el destacamento guerrillero de las Farc – Ep ubicado en la vereda El Oso del corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas (Tolima). Al cabo de seis horas bien rodadas, pudimos llegar a esta hermosa e imponente región abandonada casi en su totalidad por el estado colombiano, pero rodeada de un campesinado generoso, abnegado y emprendedor.

Nos recibió un sol espléndido y nos despidió un torrencial aguacero. La carretera Ataco – Gaitania está deteriorada. Hay deslizamientos en distintos sitios del carreteable, de la pavimentación que fue considerada en su momento la obra del siglo para los habitantes del vasto sector.

Se quiere responsabilizar exclusivamente a la ubérrima lluvia que azota el lugar, pero es evidente la desidia de las administraciones municipales de Ataco y Planadas, como la gobernación en cabeza de Oscar Barreto Quiroga. Las señales de tránsito se encuentran perdidas entre la maleza. La carretera no tiene obras de arte, no tiene cunetas, por ejemplo. Realmente es una obra inconclusa. No tiene dolientes.

Al llegar a la zona veredal transitoria y de normalización, aparece ante nuestros ojos escrutadores un cuadro desolador. La adecuación del lugar avanza a paso de tortuga. El dirigente comunista Edgar Sánchez Cortés, se rasca la cabeza en señal de perplejidad y desconcierto. Es que el ambiente no es para menos.

“Al paso que van las cosas – nos dijo un guerrillero con fina ironía – nos va a sorprender diciembre tratando de hacer lo que tenemos que hacer”. La duda no es ninguna, a pesar del entusiasmo que le imprime el destacamento guerrillero que acampa allí, a la intemperie, en pequeñas e improvisadas caletas.

El grupo guerrillero parece una colmena, cada quien cumpliendo con su tarea cotidiana, mostrando siempre un rostro pletórico de esperanza, comportamiento que contrasta con la dinámica de la construcción, como diría los antiguos: “Se mueve más una tortuga con reumatismo”.

La comunidad se solidariza con el movimiento insurgente. Comparte con él su drama de incumplimiento por parte de la clase dirigente nacional que lidera el presidente Juan Manuel Santos.

A pasos agigantados la comunidad va entendiendo la importancia del acuerdo de paz. Sabe el habitante que se respira un nuevo ambiente. Ya no hay el estruendo de los bombardeos indiscriminados, el asedio amenazante del militarismo contra los humildes moradores de la extensa región.

Sin embargo, hay inquietudes numerosas en los campesinos y campesinas. Una de ella es quién va a ocupar los terrenos que venían siendo ocupados por la guerrillera. Temen que estos sean ocupados por el paramilitarismo o el militarismo que azotó con virulencia esta región. Los testimonios de los campesinos son dantescos sobre la forma infame como un gran sector militarista (no todos, por supuesto), desarrolló en este período extenso de violencia que vivió Planadas, Ataco, Gaitania, Bilbao, Santiago Pérez, Mesas de Polen, etc, durante más de 50 años y que dio origen a las Farc – Ep, como última opción de los campesinos para protegerse y sobrevivir el asedio desalmado con su política de sangre, fuego y tierra arrasada del estado.

Con sus propias palabras los labriegos cuentan sin ambages sus dramas, la tragedia que sembró el binomio militar – paramilitar. Tanto el río Saldaña como el Ata, son testigos mudos de este crudo genocidio, que hoy quiere olvidar la comunidad y trazar en común unión un nuevo mundo matizado por la paz con justicia social, la convivencia y la integración.

Nuevos desafíos, nuevos retos, brillan en los ojos de hombres y mujeres que desde el amanecer hasta el anochecer se inclinan sobre el surco con el único propósito de hacer producir la frondosa y negra tierra.

Está naciendo un nuevo país, ojalá esta rancia oligarquía y los Estados Unidos lo permitan, el sur del Tolima es un ejemplo claro. Eso lo percibimos en esta gira periodística que hicimos con la grata compañía de una delegación importante del Partido Comunista, liderada por su secretario general regional, Danilo López Carrero. Es cierto, la paz con justicia social es el camino correcto para todos y todas. Entonces, ¡Que viva la paz con justicia social en Colombia, en el Tolima y en Planadas!